VIÑA DEL MAR.- Líderes mundiales de centroizquierda advirtieron en Chile las desastrosas consecuencias que puede dejar la crisis y el calentamiento global e instaron a una próxima cita del G20 (grupo de países industrializados y emergentes) a tomar decisiones clave para revertir este panorama.
A la Cumbre de Líderes Progresistas en el custodiado balneario de Viña del Mar, unos 120 kilómetros al noroeste de la capital chilena, asistieron el primer ministro británico, Gordon Brown, el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden; el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; el premier noruego, Jens Stoltenberg, y los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva; de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner; de Uruguay, Tabaré Vázquez; de Chile, Michelle Bachelet, y otros.
"El mundo está viviendo momentos muy difíciles. Enfrentamos la crisis más grande de las últimas décadas. Enfrentamos una crisis ambiental de verdadera urgencia en lo relativo al cambio climático y al calentamiento global", afirmó la presidenta anfitriona de la cumbre, Bachelet. "Ambas crisis pueden tener consecuencias sociales desastrosas y me atrevo a usar esa palabra porque podemos estar en presencia de verdaderos desastres para nuestros pueblos, especialmente los más vulnerables", agregó la mandataria chilena.
Ante este escenario, los líderes coincidieron en un papel más preponderante de las políticas públicas frente a la crisis global y una lucha sin pausa contra el proteccionismo y el cambio climático.
"Es tiempo de construir una nueva base para el crecimiento, mucho más amplio y sostenible", dijo Biden. Esta cumbre marca el debut en la región del vicepresidente de Estados Unidos. (Reuters)








