Robó un Goya en protesta por el “sectarismo” del cine

04 Febrero 2009

MADRID.- La estatuilla del premio Goya que le fue sustraída al director Albert Solé en una fiesta tras la ceremonia de entrega de los galardones al cine español el domingo fue devuelta por el autor del robo, un crítico de cine desempleado que aseguró que su intención fue protestar contra el “sectarismo” del sector. El busto fue recuperado por el diario “El Mundo”, que en su edición de ayer relata que el crítico, identificado sólo con las siglas K.N.T., se puso en contacto con ese periódico el lunes para devolver el galardón, que de esta forma estuvo desaparecido durante menos de 24 horas. Posteriormente, el periódico entregó la estatuilla a la Academia de Cine, que se la enviará a Solé a Barcelona, donde vive.
El cineasta se declaró aliviado por la devolución de su galardón, pero criticó duramente al autor del robo, al que calificó de “borrachito de discoteca”. Sin embargo, afirmó que no emprenderá acciones legales contra el “secuestrador”, porque “sería dar más publicidad a ese sinvergüenza”.
Solé ganó el domingo el Goya al mejor documental por “Bucarest. La memoria perdida”, una película sobre su padre, el catalán Jordi Solé Tura, uno de los artífices de la actual Constitución española y ex ministro de Cultura, quien tras combatir la dictadura franquista lucha ahora contra el alzheimer.
Después de la gala, Solé asistió a una fiesta organizada en una discoteca por el equipo de otro de los filmes premiados, “Los crímenes de Oxford”, y dejó su galardón en el guardarropa, de donde desapareció. La devolución tuvo lugar el lunes en el Templo de Debod, en el centro de Madrid. Allí, el autor del “secuestro”, que había acudido a la misma fiesta, le dio la estatuilla a un redactor de “El Mundo” y relató cómo y por qué se la había llevado. Según K.N.T., el robo no fue premeditado, pero sí tuvo un componente reivindicativo: “en este país el cine siempre es igual. Tiene mala calidad, las subvenciones y los premios se los llevan siempre los mismos. Con esto me gustaría llamar la atención sobre el sectarismo y el nepotismo que imperan en el cine, y me gustaría que la gente se preocupara un poco más por un cine de calidad”. “Es un mundo cerrado, de amiguismo, donde es imposible conseguir un trabajo si no tienes enchufe”, agregó el frustrado crítico. Según el autor del “secuestro”, vio el busto tirado en el suelo del ropero cuando abandonaba la discoteca en la madrugada del lunes. “Me dio pena y le dije a la chica: ‘dame mi abrigo y el Goya’”, afirmó. La encargada del guardarropa, añadió, le entregó la estatuilla sin dudar, así que se la llevó a su casa. “Siempre quise devolverla, y la verdad es que cuando fui a la fiesta no tenía ninguna intención de robarla, porque no soy un ladrón y nunca he robado nada”, aseguró K.N.T., un cinéfilo de poco más de 30 años. (DPA)

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