26 Enero 2009 Seguir en 
Con el termo en la mano y una ilusión en el corazón. Así fueron acercándose a las puertas de Canal 8 decenas de chicos que anhelaban participar del casting para "Operación Triunfo". La fila comenzó a formarse ayer a la tarde y continuará hasta las 17 de hoy.
Cargados con guitarras y reposeras, los aspirantes -la mayoría de ellos jóvenes- se alinearon en la calle Laprida al 100. La primera de la cola era una joven que estaba allí desde las 18 y se encontraba junto con familiares y amigos, con quienes se turnaba para cuidar el lugar.
Ezequiel Ruso, de 20 años, llegó segundo. "Estoy muy ansioso; para mí es muy importante mostrar cómo soy. Creo que la experiencia de entrar al programa sería muy valiosa", contó a LA GACETA, y agregó que había llevado abrigo y mate caliente para no enfriarse y cuidar la voz.
Nelson Monteros fue otro de los primeros en cantar frente a los productores. "Lo hice a capella y quedé muy contento con el resultado ya que di lo mejor de mí. Me tengo fe", sonrió, al cruzar la puerta del canal.
Su optimismo contagió a quienes todavía esperaban en la fila, que amortiguaban la ansiedad tocando instrumentos o ensayando canciones.
El gran sueño
Sin fecha de estreno confirmada, la cuarta edición del ciclo conducido por Marley tendrá un formato renovado en el que los participantes, además de pulir su talento como cantantes en una academia de preparación artística, tendrán que convivir ante las cámaras de televisión.
El premio que se lleva el ganador es el lanzamiento de su carrera discográfica, lo que para la mayoría de los concursantes significa cumplir el gran sueño de sus vidas.
En Argentina, la primera edición del ciclo se llevó a cabo en 2003 y resultó ganador Claudio Basso, un joven nacido en Río Negro, que trabajaba como albañil. En 2005, llegó "Operación triunfo segunda generación", quedando en primer lugar el salteño José García Alcazar, quien vendía humitas por las calles. El premio de la tercera y última edición que se emitió en 2006, quedó en manos de Benjamín Rosales Reynoso, oriundo de Concepción. LA GACETA ©
Cargados con guitarras y reposeras, los aspirantes -la mayoría de ellos jóvenes- se alinearon en la calle Laprida al 100. La primera de la cola era una joven que estaba allí desde las 18 y se encontraba junto con familiares y amigos, con quienes se turnaba para cuidar el lugar.
Ezequiel Ruso, de 20 años, llegó segundo. "Estoy muy ansioso; para mí es muy importante mostrar cómo soy. Creo que la experiencia de entrar al programa sería muy valiosa", contó a LA GACETA, y agregó que había llevado abrigo y mate caliente para no enfriarse y cuidar la voz.
Nelson Monteros fue otro de los primeros en cantar frente a los productores. "Lo hice a capella y quedé muy contento con el resultado ya que di lo mejor de mí. Me tengo fe", sonrió, al cruzar la puerta del canal.
Su optimismo contagió a quienes todavía esperaban en la fila, que amortiguaban la ansiedad tocando instrumentos o ensayando canciones.
El gran sueño
Sin fecha de estreno confirmada, la cuarta edición del ciclo conducido por Marley tendrá un formato renovado en el que los participantes, además de pulir su talento como cantantes en una academia de preparación artística, tendrán que convivir ante las cámaras de televisión.
El premio que se lleva el ganador es el lanzamiento de su carrera discográfica, lo que para la mayoría de los concursantes significa cumplir el gran sueño de sus vidas.
En Argentina, la primera edición del ciclo se llevó a cabo en 2003 y resultó ganador Claudio Basso, un joven nacido en Río Negro, que trabajaba como albañil. En 2005, llegó "Operación triunfo segunda generación", quedando en primer lugar el salteño José García Alcazar, quien vendía humitas por las calles. El premio de la tercera y última edición que se emitió en 2006, quedó en manos de Benjamín Rosales Reynoso, oriundo de Concepción. LA GACETA ©







