Buenos Aires.- Entraron en vigencia los aumentos al transporte público de pasajeros metropolitano y se escucharon reclamos de diversos sectores y organizaciones, pero principalmente de los usuarios que protestaron -una vez más- porque se aplicaron sin mejora en la calidad de los servicios.
En las estaciones y bocas de expendio de boletos se registraron protestas, expresiones de rechazo a los aumentos, inconvenientes con el cambio por la escasez de monedas y se pudo observar un malhumor generalizado, sobre todo, a la hora de abonar los boletos.
Las estaciones de Constitución, Retiro y Once -donde confluyen trenes, subterráneos y la mayor cantidad de líneas de colectivos- fueron los lugares en los que más protestas se escucharon. Alberto Escobar, de 53 años, usuario de la líneas de tren Roca, C de subte y 86 de colectivo, con las cuales une su casa en Wilde con el Barrio porteño de Flores, se quejó porque desde ayer necesita $ 6 diarios de ida y vuelta, unos 90 centavos más que la semana pasada.
“Todos los días me levanto a las 4 de la mañana, a veces espero media hora el tren, como hoy, con el objetivo de llegar a las 7 a Flores; viajo mal, porque los vagones del Roca no tienen vidrios en las ventanas, y encima me aumentan el pasaje”, protestó.
En la misma estación de Retiro a donde llegan los trenes de Cañuelas, Alejandro Korn, Haedo y La Plata, Romina Verón, de 23 años, estudiante de Derecho, sostuvo que los servicios de transportes son pésimos y reclamó que los aumentos se conviertan en mejoras. Son recordadas las críticas situaciones que se vivieron en numerosas oportunidades cuando, por ejemplo, usuarios incendiaron formaciones de ferrocarriles por dejarlos varados en medio de las vías, como ocurrió y 4 y 22 de septiembre de 2008 en Merlo y Castelar. (NA)
14 Enero 2009 Seguir en 






