Las acciones argentinas comenzaron el año con buenas ruedas de la mano de las empresas petroleras -alentadas por la suba del barril de crudo- y las compras desde el estado, en un escenario de reducidos negocios, luego de que el principal inversor institucional, las AFJP, fue estatizado. Estados Unidos compra acciones a través del Tesoro, pero no es un ejemplo para imitar. Este país, con una desocupación del 7,2% -la más alta desde 1945- y 2,6 millones de nuevos desocupados en 2008, plantea la incógnita de cómo será la nueva construcción de empleo luego de semejante destrucción. Realmente para examinar con atención. La Bolsa corrigió abajo el miércoles -el precio del petróleo cayó 12,2%-, recuperó el jueves y cayó el viernes, así el mercado mostró que sigue vulnerable. Afuera y en lo doméstico se anuncian defaults privados por la falta de fondeo; la cesación de pagos de la compañía TGN, una empresa de public utility, fue toda una señal al mercado de lo que viene. En la mayoría de las Cities argentinas -incluida la local-, la sensibilidad es mucho mayor; hay descalce de plazos en las mesas de dinero entre los inversores colocados a corto plazo y recién ahora preocupados por el mayor riesgo de la mejor rentabilidad que obtenían fuera de los bancos. La mayor demanda de préstamos a mediano plazo e incapacidad de pagos de los deudores -por el crujido general del crédito- está llenando una olla a presión con amplio diferimiento de pagos y renovaciones -poco seguras- que antes de marzo mostrarán su magnitud. Reunir hoy el capital necesario para fondear emprendimientos chicos, medianos y grandes, es casi imposible y con peor pronóstico local. Seguir creciendo ya es sólo un anhelo.
10 Enero 2009 Seguir en 






