25 Septiembre 2008 Seguir en 

"Es un placer porque no lleva tiempo. La programo cuando salgo o antes de dormir y tengo siempre pan en casa. A los chicos les encanta, porque les hago panes con cereales para el desayuno, condimentados para el almuerzo y dulces para la merienda", dice Beatriz Fernández sobre el horno de pan que compró hace un par de meses. El nuevo electrodoméstico es una revolución en varios hogares tucumanos. Claudio Barboza, vendedor de artículos para el hogar, confirmó el gran uso que se le da. "La simpleza y la comodidad de los hornos fundamentan las compras. Porque se colocan todos los ingredientes en un recipiente dentro del hornito y la máquina se encarga de mezclar, amasar, dejar levar y hornear", especificó. Algunas marcas tienen la opción de programarlas para que el trabajo empiece unas horas antes del consumo. Cuestan entre $ 179 y $ 600.Otro artefacto que figura en la lista de los más vendidos es la vaporiera, una cocina a vapor de pequeñas dimensiones.Se consiguen desde $ 110, según el tamaño. Se la usa para cocinar verduras y carnes blancas sin que pierdan vitaminas, minerales y proteínas."La importancia que se le da a la imagen y la revalorización de la salud hacen que las vaporieras sean muy vendidas, principalmente en las sucursales próximas a zonas residenciales", detalló el vendedor.Dentro de los lujos domésticos, uno de los preferidos por los hombres son las enfriadoras que, estéticamente, cada vez son más exclusivas. Son heladeras con puertas de vidrio transparente y termostatos que permiten seleccionar la temperatura justa para enfriar un buen vino o champagne. Enfrían entre 7º y 18º y tienen estantes con la inclinación adecuada para que las botellas se estacionen correctamente. "Se piden por catálogo y las solicitan clientes según la necesidad. Las más chicas son para ocho botellas pero las hay con capacidad de hasta 65. Cuestan entre $ 680 y $ 3.000", informó Barboza.







