09 Julio 2008 Seguir en 
Los concejales dedicaron ayer más tiempo -en sus discursos- a repudiar los escraches contra los diputados nacionales, que al debate de los proyectos previstos en el orden del día. Tanto que la reprobación a la actitud de los ruralistas insumió más de dos horas de la sesión; mientras que el tratamiento de la cuenta de inversión 2007 sólo ocupó media hora, en la que hablaron apenas cinco ediles.
A las 13, comenzó el análisis del informe contable en el que figuran los gastos realizados por la intendencia durante el año pasado. Todo el mundo sabía que el concejal Claudio Viña (FR) iba a votar en contra, porque ya lo había anticipado a LA GACETA. Quizá por esa razón, los oficialistas le cedieron el primer turno de alocución al edil bussista. Viña definió como "preocupante" el crecimiento de la deuda pública (un 128% en cuatro años de gestión), criticó los gastos del intendente, Domingo Amaya, "en viajes, viáticos y agasajos" dentro de la partida 012.
Ademas, denunció que de la partida de transferencia, el intendente utilizó $ 5 millones -dijo- para entregar subsidios. "La contadora municipal (en referencia a Patricia Beltrán), nos dice que está todo documentado, pero nunca podremos saber a quiénes les dieron esos subsidios ni con qué margen de discreción se usaron", afirmó.
El titular de la comisión de Hacienda, José Franco (PJ), por su parte, retrucó a Viña. "Todo lo gastado, invertido y recaudado está en el informe. Nos podrá gustar o no, pero está reflejado en las auditorías; incluso las cuentas de este Concejo Deliberante", señaló. "Este tema depende de la visión política y Viña nunca va a estar de acuerdo", agregó.
Luego, el edil José Costanzo (votó en contra), advirtió que los niveles del endeudamiento del municipio "son peligrosísimos". "No estoy de acuerdo en que el endeudamiento es por la obra pública", resaltó. En tanto que el presidente del cuerpo, Ramón Cano (PJ), recordó que en las gestiones anteriores (en referencia a los gobiernos republicanos), crecía la deuda, pero no se pagaban los sueldos a los municipales. "Es verdad, falta mucho por hacer, pero hace unos años, sólo un tercio de la ciudad tenía las calles con pavimento", remarcó.
A su vez, el radical José Luis Avignone, hizo hincapié en los gastos sin control. "Es lastimoso ver cómo estafan al municipio. Hay obras de pavimento que ya están agrietadas. Aquí no hay control serio", denunció. Sin embargo, al final votó por la aprobación del informe de gastos.
A las 13, comenzó el análisis del informe contable en el que figuran los gastos realizados por la intendencia durante el año pasado. Todo el mundo sabía que el concejal Claudio Viña (FR) iba a votar en contra, porque ya lo había anticipado a LA GACETA. Quizá por esa razón, los oficialistas le cedieron el primer turno de alocución al edil bussista. Viña definió como "preocupante" el crecimiento de la deuda pública (un 128% en cuatro años de gestión), criticó los gastos del intendente, Domingo Amaya, "en viajes, viáticos y agasajos" dentro de la partida 012.
Ademas, denunció que de la partida de transferencia, el intendente utilizó $ 5 millones -dijo- para entregar subsidios. "La contadora municipal (en referencia a Patricia Beltrán), nos dice que está todo documentado, pero nunca podremos saber a quiénes les dieron esos subsidios ni con qué margen de discreción se usaron", afirmó.
El titular de la comisión de Hacienda, José Franco (PJ), por su parte, retrucó a Viña. "Todo lo gastado, invertido y recaudado está en el informe. Nos podrá gustar o no, pero está reflejado en las auditorías; incluso las cuentas de este Concejo Deliberante", señaló. "Este tema depende de la visión política y Viña nunca va a estar de acuerdo", agregó.
Luego, el edil José Costanzo (votó en contra), advirtió que los niveles del endeudamiento del municipio "son peligrosísimos". "No estoy de acuerdo en que el endeudamiento es por la obra pública", resaltó. En tanto que el presidente del cuerpo, Ramón Cano (PJ), recordó que en las gestiones anteriores (en referencia a los gobiernos republicanos), crecía la deuda, pero no se pagaban los sueldos a los municipales. "Es verdad, falta mucho por hacer, pero hace unos años, sólo un tercio de la ciudad tenía las calles con pavimento", remarcó.
A su vez, el radical José Luis Avignone, hizo hincapié en los gastos sin control. "Es lastimoso ver cómo estafan al municipio. Hay obras de pavimento que ya están agrietadas. Aquí no hay control serio", denunció. Sin embargo, al final votó por la aprobación del informe de gastos.
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