02 Julio 2008 Seguir en 
Eran imponentes. Parecían gigantes dormidos. Los aviones presidenciales se calentaban al sol de la siesta y aguardaban el cierre de la Cumbre del Mercosur para partir de Tucumán. Ayer se fueron de esta provincia seis de los siete mandatarios que participaron del encuentro. El único que se quedó fue el venezolano Hugo Chávez, que decidió pasar una noche más en tierras tucumanas.
El aeropuerto Benjamín Matienzo registró una actividad descomunal. Además de las naves presidenciales, aterrizaron y despegaron otros aviones de las distintas comitivas, de la Fuerza Aérea Argentina, de Austral y de Andes.
El primer mandatario en partir fue el paraguayo Nicanor Duarte Frutos. Despegó durante la madrugada. A las 14 se fue el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez. Lo hizo raudamente, sin hacer declaraciones. Pocos minutos antes de las 16, el Boeing 737-500 de la Presidencia de Chile estacionó en la manga del aeropuerto. Unos minutos después arribaron Michelle Bachelet y su comitiva. A diferencia del resto de los jefes de Estado, la mandataria trasandina ingresó al salón VIP, donde permaneció casi media hora. Finalmente, se fue a las 16.55. La llegada del gobernador José Alperovich al aeropuerto dio la señal de que la próxima nave que iba a partir era el Tango 01. Cristina Fernández de Kirchner descendió en la pista del Audi gris en el que había llegado y, tras un breve adiós a Alperovich, se subió al avión. Desde arriba, saludó con la mano y abordó la nave. Finalmente, despegó a las 17.30.
Tal como llegó, Alperovich se fue sin formular declaraciones. Durante el resto de la tarde, el jefe de la Policía, Hugo Sánchez, y las autoridades del aeropuerto se encargaron de despedir a los presidentes.
A las 18.15, cuando llegó Luiz Inácio Lula da Silva, el sol ya había comenzado a esconderse. El mandatario dio muestras de agilidad al subir a los saltitos la escalera que lo llevaba a la nave.
Unos minutos antes había aterrizado el avión presidencial de Venezuela, escoltado por otro más pequeño con la misma bandera. Sólo quedaban en la provincia Chávez y el boliviano Evo Morales. Cerca de las 19, cuando todos calculaban que el venezolano iba a arribar en cualquier momento, los motores del avión se apagaron, los equipajes fueron desembarcados y luego de que la tripulación bajó, cerraron las puertas de la nave: Chávez había decidido dormir en Tucumán.
El mandatario bolivariano alquiló todo el quinto piso del hotel Catalinas Park y se especula con que partirá hoy entre las 8 y las 10. Cuando la noche ya se había cerrado sobre el aeropuerto, arribaron Morales y su enorme comitiva. A diferencia de lo que había ocurrido el lunes, esta vez le pusieron una escalera adecuada para la altura del avión. A las 20.05, el presidente boliviano partió.
Clima de despedidas
Los aviones caza de combate de la Fuerza Aérea Argentina se fueron del aeropuerto Benjamín Matienzo después de las 17. Las naves hicieron un vuelo rasante a menos de 20 metros de altura antes alejarse definitivamente.
Los cadetes del Liceo Militar Gregorio Aráoz de La Madrid escoltaron a los presidentes en el aeropuerto. Los adolescentes acompañaron las comitivas presidenciales con uniforme de gala y fusil al hombro. Merendaron con café, chocolate y medialunas.
Anoche, cuando Hugo Chávez estaba en su habitación, 15 miembros de la comitiva venezolana llegaron al hotel cargando bolsas de supermercado en las que llevaban botellas de agua mineral y latas de durazno al natural.
"Chacho" Alvarez fue el último funcionario en abandonar el hotel Catalinas Park anoche, después de las 22, en un Mercedes Benz.
El aeropuerto Benjamín Matienzo registró una actividad descomunal. Además de las naves presidenciales, aterrizaron y despegaron otros aviones de las distintas comitivas, de la Fuerza Aérea Argentina, de Austral y de Andes.
El primer mandatario en partir fue el paraguayo Nicanor Duarte Frutos. Despegó durante la madrugada. A las 14 se fue el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez. Lo hizo raudamente, sin hacer declaraciones. Pocos minutos antes de las 16, el Boeing 737-500 de la Presidencia de Chile estacionó en la manga del aeropuerto. Unos minutos después arribaron Michelle Bachelet y su comitiva. A diferencia del resto de los jefes de Estado, la mandataria trasandina ingresó al salón VIP, donde permaneció casi media hora. Finalmente, se fue a las 16.55. La llegada del gobernador José Alperovich al aeropuerto dio la señal de que la próxima nave que iba a partir era el Tango 01. Cristina Fernández de Kirchner descendió en la pista del Audi gris en el que había llegado y, tras un breve adiós a Alperovich, se subió al avión. Desde arriba, saludó con la mano y abordó la nave. Finalmente, despegó a las 17.30.
Tal como llegó, Alperovich se fue sin formular declaraciones. Durante el resto de la tarde, el jefe de la Policía, Hugo Sánchez, y las autoridades del aeropuerto se encargaron de despedir a los presidentes.
A las 18.15, cuando llegó Luiz Inácio Lula da Silva, el sol ya había comenzado a esconderse. El mandatario dio muestras de agilidad al subir a los saltitos la escalera que lo llevaba a la nave.
Unos minutos antes había aterrizado el avión presidencial de Venezuela, escoltado por otro más pequeño con la misma bandera. Sólo quedaban en la provincia Chávez y el boliviano Evo Morales. Cerca de las 19, cuando todos calculaban que el venezolano iba a arribar en cualquier momento, los motores del avión se apagaron, los equipajes fueron desembarcados y luego de que la tripulación bajó, cerraron las puertas de la nave: Chávez había decidido dormir en Tucumán.
El mandatario bolivariano alquiló todo el quinto piso del hotel Catalinas Park y se especula con que partirá hoy entre las 8 y las 10. Cuando la noche ya se había cerrado sobre el aeropuerto, arribaron Morales y su enorme comitiva. A diferencia de lo que había ocurrido el lunes, esta vez le pusieron una escalera adecuada para la altura del avión. A las 20.05, el presidente boliviano partió.
Clima de despedidas
Los aviones caza de combate de la Fuerza Aérea Argentina se fueron del aeropuerto Benjamín Matienzo después de las 17. Las naves hicieron un vuelo rasante a menos de 20 metros de altura antes alejarse definitivamente.
Los cadetes del Liceo Militar Gregorio Aráoz de La Madrid escoltaron a los presidentes en el aeropuerto. Los adolescentes acompañaron las comitivas presidenciales con uniforme de gala y fusil al hombro. Merendaron con café, chocolate y medialunas.
Anoche, cuando Hugo Chávez estaba en su habitación, 15 miembros de la comitiva venezolana llegaron al hotel cargando bolsas de supermercado en las que llevaban botellas de agua mineral y latas de durazno al natural.
"Chacho" Alvarez fue el último funcionario en abandonar el hotel Catalinas Park anoche, después de las 22, en un Mercedes Benz.









