DERROTERO. Mochkofsky realiza una exhaustiva pesquisa sobre un hecho de la realidad que parece desafiar a la ficción.

De esta manera, en el Perú, más concretamente en Cajamarca, se estableció una comunidad judía. En Lima consiguieron otros libros; entre ellos, uno titulado Costumbres y tradiciones judías, que adoptaron inmediatamente.El número de adeptos crecía continuamente y el grupo tomó el nombre de "Israel de Dios??; más tarde se llamó "Hijos de Moisés??. Para considerarse verdaderos judíos, aprendieron la lengua hebrea y adoptaron todas las costumbres de ese pueblo.
De Perú a Israel
El vivir como judíos despertó el deseo de establecerse en Israel. Ya habían aprendido todas las oraciones que correspondían a los distintos momentos y acontecimientos de la vida. "Había Oraciones para pronunciar al construir o comprar una casa, al usar ropa nueva, al comprar artículos para el hogar, al recibir un regalo, al volver a encontrar a un padre, a un amigo querido o a un maestro luego de una separación de treinta días, pero si habían pasado doce meses la oración era distinta". Por supuesto, aprender de memoria y en hebreo todas estas palabras rituales no resultaba nada fácil. Segundo Villanueva, con la colaboración de Víctor Chico, explicaba su sentido y la necesidad de aprenderlas, pues el pueblo ansiaba llegar a Israel.
Tampoco era fácil convertirse oficialmente al judaísmo y ser reconocidos como judíos por la Iglesia y el Estado de Israel. Las cartas dirigidas al Gran Rabino no recibían respuestas. Segundo comprendió que todavía no podían llamarse israelitas hasta que no estuvieran convertidos oficialmente. Para ello constituyeron una Asamblea que se ocuparía de resolver los problemas de la comunidad. Su primera decisión fue la de construir una sinagoga.
Kiperstock era un judío peruano que se había instalado en Israel, y cada cierto tiempo volvía al Perú para visitar a su hermana y controlar sus negocios. A través de él y de otros conocidos pudieron ponerse en contacto con el rabino Avijail, que se ocupaba de las tribus perdidas de Israel y otros temas semejantes. También conocieron al rabino Krauss, que los visitó y comprobó que vivían como verdaderos judíos. De esa manera lograron que el Gran Rabino formara un tribunal para tomar un examen a los que aspiraban a ser judíos. Los que aprobaban podían convertirse y viajar a Israel.
Uno de los primeros en emprender el viaje fue Segundo, que ahora se llamaba Zerubabel Tzidkiya, pues todos sus compañeros habían cambiado su nombre utilizando su nuevo idioma. Los que no aprobaban un primer examen, tenían siempre la posibilidad de presentarse de nuevo, cada vez que se reunía el Tribunal. De ese modo, un gran número de campesinos peruanos se hicieron israelitas y en algún momento se llegó a sospechar que, siendo el Perú un país pobre, algunos viajaran, no por razones religiosas sino económicas. Se los instalaba en regiones como Judea y Samaria, regiones peligrosas en la lucha contra los árabes.
Segundo siempre había sido el conductor, pero en el nuevo país los jóvenes consultaban a los rabinos y leían libros que él no conocía. Se fue quedando solo. Quizás por eso volvió al Perú, donde murió. Pero su final no deja de ser misterioso.© LA GACETA







