09 Octubre 2007 Seguir en 
Los elevados precios de la papa y del tomate obligaron a los dueños de bares y restaurantes de Tucumán a tomar una decisión drástica. A partir de hoy, los establecimientos gastronómicos colocarán obleas con la leyenda: "en defensa del consumo, sugerimos no a la papa, no al tomate". El empresario Humberto Neme explicó que se busca limitar la oferta de estos productos en las comidas, "sin que esto genere malestar entre los clientes ni subas en nuestros precios". El precio del tomate registró una leve baja ayer, con relación con el viernes, pero continúa siendo prohibitivo para la mayoría. En las verdulerías, según la calidad, el kilo oscila entre $ 12 y $ 14. La semana pasada valía entre $ 14 y $ 16. La polémica por los índices inflacionarios se mantiene.








