El tomate continúa caro y se lo compra menos
En el Mercofrut aseguran que el precio del cajón comenzó a bajar y que seguirá en esa tónica durante los próximos días. Los productores atribuyen a las heladas las razones del encarecimiento. Para el Indec el precio es de $3,99, pero cuesta entre $12 y $14.
09 Octubre 2007 Seguir en 
El tomate en Tucumán sigue caro. El precio registró una leve baja ayer, con relación al viernes, pero continúa siendo prohibitivo para la mayoría de los tucumanos. En las verdulerías, según la calidad, el precio del kilo de tomate oscila entre $ 12 y $ 14. La semana pasada valía entre $ 14 y $ 16, y se espera que en los próximos días baje aún más, debido a que ingresarán al Mercofrut mayores cantidades de tomate de fincas tucumanas (hasta ahora, lo poco que ingresa es de Salta y de Jujuy).
Sin embargo, a pesar de las buenas perspectivas, el humor entre los consumidores tucumanos no es el mejor: prácticamente dejaron de comprar tomate en los últimos días, lo que supone una adhesión automática al boicot iniciado por las asociaciones de consumidores de todo el país.
La Federación de ONG, Fodecus y Adelco de Tucumán llamaron a no comprar tomate durante esta semana, en adhesión a la convocatoria realizada por organizaciones de consumidores de Buenos Aires, como Deuco, CEC, Adduc y ACIJ.
Pero a las amas de casa tucumanas no les hizo falta la sugerencia: “dejé de comprar tomate, porque no me rinde; no me conviene”, dijo Lucía Molé. “Ya no compro tomate. Había vuelto a llevar tomate a mi casa cuando bajó a $ 7 el kilo, pero ahora hago ensaladas con lechuga, remolacha, zanahoria; con todo menos con tomate. El precio es vergonzoso. Y el índice de la inflación, más”, se quejó Elena. Ambas amas de casa hablaron con LA GACETA en el Mercado del Norte.
En medio de una dura polémica por los datos de la inflación, el Indec mantiene que el precio del tomate es de $ 3,99; es decir, tres veces más barato que lo que marcan las pizarras de las verdulerías tucumanas.
Productores de tomate tucumanos sostienen que el encarecimiento del valor obedece a los graves perjuicios que generaron las heladas, debido a lo cual se redujo sensiblemente la oferta. Pero explican que el alza de precios es mayor en este contexto inflacionario, a diferencia de otros períodos, porque también los productores deben asumir subas de costos.
“El tomate subió (de precio) porque las heladas fueron generalizadas y de gran intensidad este año. Hubo también heladas complicadas en otras épocas. Pero hoy se nota más la suba porque los agricultores también sufrimos el encarecimiento de los agroquímicos, del transporte, de los servicios, de los salarios y de muchos otros costos; por eso es más complicado sostener el valor. Es decir que la suba del precio del tomate sí es una consecuencia de la inflación actual”, afirmó Antonio, productor y puestero del Mercofrut.
Eduardo Martín, agricultor y ex directivo del Mercofrut, confirmó que ayer bajó el precio del tomate.
“El cajón de 18 kilos de tomate, que valía $ 200 la semana pasada, hoy se vende a entre $ 180 y $ 170. Eso pasó porque ingresó más tomate al mercado. También se pueden encontrar cajones más baratos, de $ 150, pero son de mala calidad. Igualmente, van a seguir bajando los precios en los próximos días”, aseveró Martín.
Las expectativas no son similares con respecto al precio de la papa, el otro exponente de la coyuntura inflacionaria nacional. La bolsa de 32 kilos cuesta entre $ 75 y $ 80 en el Mercofrut. Y en los comercios del centro y de los barrios el kilo no cuesta menos de $ 3.
El gobierno de Néstor Kirchner firmó un acuerdo con productores paperos para sostener el precio de la papa por kilo para el consumidor en $ 1,45. Pero en Tucumán, como el resto del país, no se logró establecer un valor cercano al que promueve el Gobierno nacional.
Sin embargo, a pesar de las buenas perspectivas, el humor entre los consumidores tucumanos no es el mejor: prácticamente dejaron de comprar tomate en los últimos días, lo que supone una adhesión automática al boicot iniciado por las asociaciones de consumidores de todo el país.
La Federación de ONG, Fodecus y Adelco de Tucumán llamaron a no comprar tomate durante esta semana, en adhesión a la convocatoria realizada por organizaciones de consumidores de Buenos Aires, como Deuco, CEC, Adduc y ACIJ.
Pero a las amas de casa tucumanas no les hizo falta la sugerencia: “dejé de comprar tomate, porque no me rinde; no me conviene”, dijo Lucía Molé. “Ya no compro tomate. Había vuelto a llevar tomate a mi casa cuando bajó a $ 7 el kilo, pero ahora hago ensaladas con lechuga, remolacha, zanahoria; con todo menos con tomate. El precio es vergonzoso. Y el índice de la inflación, más”, se quejó Elena. Ambas amas de casa hablaron con LA GACETA en el Mercado del Norte.
En medio de una dura polémica por los datos de la inflación, el Indec mantiene que el precio del tomate es de $ 3,99; es decir, tres veces más barato que lo que marcan las pizarras de las verdulerías tucumanas.
Productores de tomate tucumanos sostienen que el encarecimiento del valor obedece a los graves perjuicios que generaron las heladas, debido a lo cual se redujo sensiblemente la oferta. Pero explican que el alza de precios es mayor en este contexto inflacionario, a diferencia de otros períodos, porque también los productores deben asumir subas de costos.
“El tomate subió (de precio) porque las heladas fueron generalizadas y de gran intensidad este año. Hubo también heladas complicadas en otras épocas. Pero hoy se nota más la suba porque los agricultores también sufrimos el encarecimiento de los agroquímicos, del transporte, de los servicios, de los salarios y de muchos otros costos; por eso es más complicado sostener el valor. Es decir que la suba del precio del tomate sí es una consecuencia de la inflación actual”, afirmó Antonio, productor y puestero del Mercofrut.
Eduardo Martín, agricultor y ex directivo del Mercofrut, confirmó que ayer bajó el precio del tomate.
“El cajón de 18 kilos de tomate, que valía $ 200 la semana pasada, hoy se vende a entre $ 180 y $ 170. Eso pasó porque ingresó más tomate al mercado. También se pueden encontrar cajones más baratos, de $ 150, pero son de mala calidad. Igualmente, van a seguir bajando los precios en los próximos días”, aseveró Martín.
Las expectativas no son similares con respecto al precio de la papa, el otro exponente de la coyuntura inflacionaria nacional. La bolsa de 32 kilos cuesta entre $ 75 y $ 80 en el Mercofrut. Y en los comercios del centro y de los barrios el kilo no cuesta menos de $ 3.
El gobierno de Néstor Kirchner firmó un acuerdo con productores paperos para sostener el precio de la papa por kilo para el consumidor en $ 1,45. Pero en Tucumán, como el resto del país, no se logró establecer un valor cercano al que promueve el Gobierno nacional.







