07 Octubre 2007 Seguir en 
La última campaña de soja en Tucumán se caracterizó por la muy buena productividad alcanzada y por ser la mejor de la última década. “Estos resultados fueron consecuencia de excelentes rendimientos a campo y altos precios internacionales de la oleaginosa”, dijeron a LA GACETA Mario Devani y Fernando Ledesma, del Programa Granos de la Estación Experimental. “Ambos factores contrarrestaron los aumentos en los costos de cosecha, fletes, retenciones, etcétera, que inciden de manera negativa sobre los márgenes del productor”, agregaron.
La cosecha de soja de la campaña pasada fue de aproximadamente 920.000 toneladas, valor récord para Tucumán. De esta manera queda reflejado un incremento de los rendimientos por hectárea, ya que la superficie se mantuvo prácticamente sin modificaciones en relación con el ciclo anterior, según Devani y Ledesma. La superficie de siembra de esta oleaginosa en la provincia fue de aproximadamente 281.450 hectáreas.
El aumento de rindes estuvo dado en primer lugar por las excelentes condiciones ambientales que permitieron siembras en fechas apropiadas y posibilitaron un muy buen desarrollo y maduración del cultivo, lo que permitió alcanzar un rinde promedio en la provincia del orden de 3,25 toneladas por hectárea. Pero además de que las condiciones atmosféricas acompañaron al cultivo, estos valores de rendimientos son en gran parte el resultado del empleo de un paquete tecnológico de avanzada por parte de los productores que abarca distintos aspectos tales como:
• Prácticas eficientes para el manejo y conservación del agua (siembra directa),
• Estrategias de manejo que combinan fechas de siembra, grupos de madurez y variedades,
• Esquemas de fertilización de acuerdo a cada zona,
• Monitoreos para control de plagas y enfermedades, etcétera.
Expectativas
“Las perspectivas de precios para el próximo ciclo del cultivo de soja, según especialistas (considerando stocks y demandas a nivel mundial), son alentadoras, situación que se viene sosteniendo desde las últimas campañas agrícolas”, advierten Ledesma y Devani. Este factor, combinado con buenas condiciones climáticas, produciría nuevamente una situación de muy buena productividad en el cultivo. Sin embargo, los expertos recalcaron que algunos de los pronósticos climáticos para la campaña que se inicia (2007/2008) anticipan situaciones de estrés hídrico durante el desarrollo del cultivo. “Este fenómeno adverso ocasionaría mermas en el potencial productivo de la soja”, concluyen.
La cosecha de soja de la campaña pasada fue de aproximadamente 920.000 toneladas, valor récord para Tucumán. De esta manera queda reflejado un incremento de los rendimientos por hectárea, ya que la superficie se mantuvo prácticamente sin modificaciones en relación con el ciclo anterior, según Devani y Ledesma. La superficie de siembra de esta oleaginosa en la provincia fue de aproximadamente 281.450 hectáreas.
El aumento de rindes estuvo dado en primer lugar por las excelentes condiciones ambientales que permitieron siembras en fechas apropiadas y posibilitaron un muy buen desarrollo y maduración del cultivo, lo que permitió alcanzar un rinde promedio en la provincia del orden de 3,25 toneladas por hectárea. Pero además de que las condiciones atmosféricas acompañaron al cultivo, estos valores de rendimientos son en gran parte el resultado del empleo de un paquete tecnológico de avanzada por parte de los productores que abarca distintos aspectos tales como:
• Prácticas eficientes para el manejo y conservación del agua (siembra directa),
• Estrategias de manejo que combinan fechas de siembra, grupos de madurez y variedades,
• Esquemas de fertilización de acuerdo a cada zona,
• Monitoreos para control de plagas y enfermedades, etcétera.
Expectativas
“Las perspectivas de precios para el próximo ciclo del cultivo de soja, según especialistas (considerando stocks y demandas a nivel mundial), son alentadoras, situación que se viene sosteniendo desde las últimas campañas agrícolas”, advierten Ledesma y Devani. Este factor, combinado con buenas condiciones climáticas, produciría nuevamente una situación de muy buena productividad en el cultivo. Sin embargo, los expertos recalcaron que algunos de los pronósticos climáticos para la campaña que se inicia (2007/2008) anticipan situaciones de estrés hídrico durante el desarrollo del cultivo. “Este fenómeno adverso ocasionaría mermas en el potencial productivo de la soja”, concluyen.










