25 Septiembre 2007 Seguir en 
El salto de la universidad hacia la actividad privada o pública suele ser un camino difícil para cualquier joven que se encuentra en el último tramo de su carrera universitaria. El dilema estudiantil suele ser: ¿cómo conjugar la teoría con la práctica? Del lado de los responsables o profesores de las casas de altos estudios, esa inquietud del alumno se complementa con otra cuestión: generarle oportunidades para la aplicación de los conocimientos, en tiempo real. Así, el joven profesional aprende a reaccionar con una solución, en el mismo momento en que se produce un problema en la organización que lo contrata, marcando diferencias respecto de sus colegas.
Eduardo Ricobelli, profesor de la cátedra "Emprendedor Universitario" de la Universidad Nacional Santo Tomás de Aquino (Unsta) señala que la crisis de fines de 2001 fue una suerte de detonante para la reformulación del sistema de inserción de jóvenes profesionales a un mercado laboral cada vez más competitivo. Y, en este aspecto, afirma a LA GACETA que, además del conocimiento y de la práctica, el estudiante del último año de cualquier carrera universitaria requiere imbuirse de otro elemento sustancial: el compromiso con el medio.
"Los futuros profesionales que mañana ocuparán cargos públicos o privados deben estar involucrados en temas sociales, por eso se le incorpora una formación social en la carrera", dice Ricobelli.
En la práctica, la cátedra que dirige cuenta con 80 alumnos (de las carreras de Administración de Empresa, Turismo, Contador y Comercialización) que colaboran con distintas ONG tucumanas en la planificación de acciones y en la instrumentación de emprendimientos sociales. "Dejamos de lado los casos virtuales (teoría), que sirvieron de base en el aprendizaje y nos concentramos en casos concretos (práctica)", sostiene el docente.
Ricobelli puntualiza que, con esa tarea, "se saca al alumno de una tarea meramente contemplativa y se lo involucra en proyectos y situaciones que requieren de su participación activa".
En esa experiencia, desde hace dos años, los alumnos de la Unsta desarrollan actividades de asesoramiento en la Fundación para Albergues Infantiles (FAI) y en el Centro de Exito, Fraternidad y Amor (CEFA), entre otras entidades, agrega el titular de la Cátedra Emprendedor Universitario. Además de esa actividad, los jóvenes se capacitan en la elaboración de proyectos de emprendimientos turísticos y en el área de Responsabilidad Social, con la generación de redes entre instituciones, comunidad y empresas.
Eduardo Ricobelli, profesor de la cátedra "Emprendedor Universitario" de la Universidad Nacional Santo Tomás de Aquino (Unsta) señala que la crisis de fines de 2001 fue una suerte de detonante para la reformulación del sistema de inserción de jóvenes profesionales a un mercado laboral cada vez más competitivo. Y, en este aspecto, afirma a LA GACETA que, además del conocimiento y de la práctica, el estudiante del último año de cualquier carrera universitaria requiere imbuirse de otro elemento sustancial: el compromiso con el medio.
"Los futuros profesionales que mañana ocuparán cargos públicos o privados deben estar involucrados en temas sociales, por eso se le incorpora una formación social en la carrera", dice Ricobelli.
En la práctica, la cátedra que dirige cuenta con 80 alumnos (de las carreras de Administración de Empresa, Turismo, Contador y Comercialización) que colaboran con distintas ONG tucumanas en la planificación de acciones y en la instrumentación de emprendimientos sociales. "Dejamos de lado los casos virtuales (teoría), que sirvieron de base en el aprendizaje y nos concentramos en casos concretos (práctica)", sostiene el docente.
Ricobelli puntualiza que, con esa tarea, "se saca al alumno de una tarea meramente contemplativa y se lo involucra en proyectos y situaciones que requieren de su participación activa".
En esa experiencia, desde hace dos años, los alumnos de la Unsta desarrollan actividades de asesoramiento en la Fundación para Albergues Infantiles (FAI) y en el Centro de Exito, Fraternidad y Amor (CEFA), entre otras entidades, agrega el titular de la Cátedra Emprendedor Universitario. Además de esa actividad, los jóvenes se capacitan en la elaboración de proyectos de emprendimientos turísticos y en el área de Responsabilidad Social, con la generación de redes entre instituciones, comunidad y empresas.









