03 Septiembre 2007 Seguir en 

Una banda que se dedicaba a robar vehículos en Tucumán y a desarmarlos o venderlos luego, en Santiago del Estero, fue desbaratada tras una investigación que realizó personal de la seccional 2a, al mando de los comisarios Víctor Lisandro y Jorge Pereira.
La causa se inició el 3 de agosto, luego de que Miguel Angel Palavecino denunció que le habían robado su camioneta Ford F-100 roja, cuando él la había dejado estacionada en la vía pública. Teniendo en cuenta que no era la primera denuncia que recibían respecto de ataques similares, se conformó una comisión especial integrada por los oficiales Sergio Juárez, Gabriel Heredia y Roberto Campos para que investigara lo sucedido.
Luego de varios días de averiguaciones, los policías descubrieron que un gitano conocido como "Pikiro" junto a algunos cómplices habría sido el encargado de levantar los vehículos y que luego los llevaban a cuatro talleres ubicados en Santiago del Estero, donde los desarmaban o les cambiaban los números de chasis y de motor para poder venderlos con documentación apócrifa.
Con estos elementos, la fiscal IX de Instrucción, María de las Mercedes Carrizo, le solicitó a la jueza subrogante Mirta Lenis de Vera las correspondientes órdenes de allanamiento. El ayudante fiscal Antonio Páez de la Torre viajó hacia la vecina provincia y tramitó los exhortos ante los jueces Ramón Tarchini Saavedra y Mario José Medina.
Contando con la colaboración del personal de la sección Sustracción de Automotores de la Policía santiagueña, se realizaron los allanamientos en depósitos pertenecientes a individuos conocidos como "El Turco", "Tito" y dos hermanos de apellido Cristo, según se informó oficialmente.
Los investigadores se incautaron de una camioneta Ford Courier con los números identificatorios cambiados, dos camionetas Ford F-100 con la misma irregularidad, una cabina de camioneta, también Ford F-100, a la que le habían borrado los números de serie, una camioneta Peugeot 504, un automóvil Renault 19 y otro Peugeot 405, además de gran cantidad de partes de vehículos que ya habían sido cortadas y estaban por ser vendidas por los delincuentes.
En las próximas horas los sospechosos serán llamados a declarar. La investigación, en tanto, continuará, ya que hasta el momento no se sabe adónde trasladaron la camioneta de Palavecino.
La causa se inició el 3 de agosto, luego de que Miguel Angel Palavecino denunció que le habían robado su camioneta Ford F-100 roja, cuando él la había dejado estacionada en la vía pública. Teniendo en cuenta que no era la primera denuncia que recibían respecto de ataques similares, se conformó una comisión especial integrada por los oficiales Sergio Juárez, Gabriel Heredia y Roberto Campos para que investigara lo sucedido.
Luego de varios días de averiguaciones, los policías descubrieron que un gitano conocido como "Pikiro" junto a algunos cómplices habría sido el encargado de levantar los vehículos y que luego los llevaban a cuatro talleres ubicados en Santiago del Estero, donde los desarmaban o les cambiaban los números de chasis y de motor para poder venderlos con documentación apócrifa.
Con estos elementos, la fiscal IX de Instrucción, María de las Mercedes Carrizo, le solicitó a la jueza subrogante Mirta Lenis de Vera las correspondientes órdenes de allanamiento. El ayudante fiscal Antonio Páez de la Torre viajó hacia la vecina provincia y tramitó los exhortos ante los jueces Ramón Tarchini Saavedra y Mario José Medina.
Contando con la colaboración del personal de la sección Sustracción de Automotores de la Policía santiagueña, se realizaron los allanamientos en depósitos pertenecientes a individuos conocidos como "El Turco", "Tito" y dos hermanos de apellido Cristo, según se informó oficialmente.
Los investigadores se incautaron de una camioneta Ford Courier con los números identificatorios cambiados, dos camionetas Ford F-100 con la misma irregularidad, una cabina de camioneta, también Ford F-100, a la que le habían borrado los números de serie, una camioneta Peugeot 504, un automóvil Renault 19 y otro Peugeot 405, además de gran cantidad de partes de vehículos que ya habían sido cortadas y estaban por ser vendidas por los delincuentes.
En las próximas horas los sospechosos serán llamados a declarar. La investigación, en tanto, continuará, ya que hasta el momento no se sabe adónde trasladaron la camioneta de Palavecino.






