SOLO. González, de Simoca, es el único jefe municipal de la oposición. LA GACETA
03 Septiembre 2007 Seguir en 

Es el único intendente electo por la oposición en Tucumán, se trata del radical Luis González, que se impuso en Simoca al jefe municipal Miguel Paliza (Frente para la Victoria). En diálogo con LA GACETA, sostuvo que lo acompañó el voto racional el 26 de agosto frente a lo que consideró una equivocada política en materia de obra pública.
- ¿Por qué cree que lo apoyaron?
- Porque tenemos una escuela política distinta, una forma de tratar a la gente. En 1995 llegué con el voto afectivo; ahora con el sufragio racional, porque del otro lado estaban el poder y el endeudamiento.
- ¿El dinero que llegó a Simoca no fue bien invertido?
- El criterio de prioridades no fue bueno. Se deberían haber hecho obras con mano de obra de Simoca, no trayendo a empresas de otro lado. Eso de tercerizar los trabajos aquí nunca se hizo.
- ¿Cómo estima que será la relación con el gobernador José Alperovich, ya que es el único intendente opositor que ganó?
- Muy buena. A José lo conozco desde 1988. El comenzó su carrera política en Simoca, en una reunión de juventudes. El diálogo es bueno, de confianza. Seguramente seguirá invirtiendo en obras.
- ¿Cuáles son las prioridades en esta ciudad?
- Aquí la gente opina mal del dirigente político. Yo ofrecí una gestión transparente, poner los números de la administración pública para la gente, porque son el secreto mejor guardado del político. Nosotros pondremos todo a disposición de los vecinos.
- ¿En qué medida Simoca es radical o peronista, o eso no influyó nada a la hora de votar?
- Son varios factores. El radicalismo como partido sacó dos concejales, y fue subdividido. Yo llevé 10 acoples de varias extracciones políticas. El peronismo también dividió sus esfuerzos. Pero por sobre todo yo vivo y moriré el Simoca.
- ¿Hubo corte de votos?
- Sí, y fue importante.
- ¿Por qué cree que lo apoyaron?
- Porque tenemos una escuela política distinta, una forma de tratar a la gente. En 1995 llegué con el voto afectivo; ahora con el sufragio racional, porque del otro lado estaban el poder y el endeudamiento.
- ¿El dinero que llegó a Simoca no fue bien invertido?
- El criterio de prioridades no fue bueno. Se deberían haber hecho obras con mano de obra de Simoca, no trayendo a empresas de otro lado. Eso de tercerizar los trabajos aquí nunca se hizo.
- ¿Cómo estima que será la relación con el gobernador José Alperovich, ya que es el único intendente opositor que ganó?
- Muy buena. A José lo conozco desde 1988. El comenzó su carrera política en Simoca, en una reunión de juventudes. El diálogo es bueno, de confianza. Seguramente seguirá invirtiendo en obras.
- ¿Cuáles son las prioridades en esta ciudad?
- Aquí la gente opina mal del dirigente político. Yo ofrecí una gestión transparente, poner los números de la administración pública para la gente, porque son el secreto mejor guardado del político. Nosotros pondremos todo a disposición de los vecinos.
- ¿En qué medida Simoca es radical o peronista, o eso no influyó nada a la hora de votar?
- Son varios factores. El radicalismo como partido sacó dos concejales, y fue subdividido. Yo llevé 10 acoples de varias extracciones políticas. El peronismo también dividió sus esfuerzos. Pero por sobre todo yo vivo y moriré el Simoca.
- ¿Hubo corte de votos?
- Sí, y fue importante.






