19 Agosto 2007 Seguir en 
AHace hincapié en la construcción de estrategias integrales y en la consolidación de un Estado que genere el bien común. El empresario azucarero y presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Julio Colombres, dice a LA GACETA que es imposible aislar la economía de la sociedad, de las instituciones y de la cultura.
“El concepto clave es el de una estrategia integral, totalizadora, comprensiva de todos los factores que constituyen la sociedad. Esta estrategia integral debe contener objetivos políticas y programas referidos a las personas, el capital y las instituciones”, señaló.
Resaltó que, en materia humana y social, la estrategia debería tener como objetivos centrales reconstruir el tejido social, educar en profundidad e integralmente a la totalidad de la población, de manera de hacerlos aptos para obtener salud, seguridad, vivienda y sus servicios. “Hay que hacer presente la posibilidad de un futuro posible, digno, en libertad; un futuro atrayente y deseable”, sugirió.
“Respecto del capital, el concepto clave, suponiendo la existencia de gente integralmente capacitada, respetuosa de los derechos ajenos y, al mismo tiempo, defensora honesta de los propios, es la existencia de instituciones que aseguren que las normas de juego sean lógicas, conforme a lógica económica, social, cultural”, destacó.
Colombres dijo que, en reemplazo de la actual “parodia”, es imprescindible un Estado verdadero, dedicado con fortaleza a generar bien común; que asegure todos los servicios que justifican su razón de ser. “Debe ser garante último de que las crisis de la economía, de existir, serán impedidas o atenuadas en base a políticas anticíclicas que aseguren al capital políticas estatales dedicadas a establecer normas equitativas y justas, que se cumplan, y que asegure a las personas una existencia digna”, subrayó. Agregó que debería haber un Banco Central que asegure la existencia de una moneda “que cumpla con las diversas funciones que la sana doctrina y experiencia le atribuye, y una política de recaudación y de gasto que asegure la solvencia del Estado”. Esa política, según el industrial, debería garantizar la eficiencia, la transparencia y la incorruptibilidad del gasto, privilegiando la inversión en obras de infraestructura y en el crecimiento de las personas que viven en el territorio de un Estado. “El valor de la moneda en relación a las otras será la consecuencia del señorío del Estado, la competitividad de su gente, la calidad del capital. En resumidas cuentas, hacer todo lo contrario de lo que hoy hace la clase política”, sentenció Colombres.
“El concepto clave es el de una estrategia integral, totalizadora, comprensiva de todos los factores que constituyen la sociedad. Esta estrategia integral debe contener objetivos políticas y programas referidos a las personas, el capital y las instituciones”, señaló.
Resaltó que, en materia humana y social, la estrategia debería tener como objetivos centrales reconstruir el tejido social, educar en profundidad e integralmente a la totalidad de la población, de manera de hacerlos aptos para obtener salud, seguridad, vivienda y sus servicios. “Hay que hacer presente la posibilidad de un futuro posible, digno, en libertad; un futuro atrayente y deseable”, sugirió.
“Respecto del capital, el concepto clave, suponiendo la existencia de gente integralmente capacitada, respetuosa de los derechos ajenos y, al mismo tiempo, defensora honesta de los propios, es la existencia de instituciones que aseguren que las normas de juego sean lógicas, conforme a lógica económica, social, cultural”, destacó.
Colombres dijo que, en reemplazo de la actual “parodia”, es imprescindible un Estado verdadero, dedicado con fortaleza a generar bien común; que asegure todos los servicios que justifican su razón de ser. “Debe ser garante último de que las crisis de la economía, de existir, serán impedidas o atenuadas en base a políticas anticíclicas que aseguren al capital políticas estatales dedicadas a establecer normas equitativas y justas, que se cumplan, y que asegure a las personas una existencia digna”, subrayó. Agregó que debería haber un Banco Central que asegure la existencia de una moneda “que cumpla con las diversas funciones que la sana doctrina y experiencia le atribuye, y una política de recaudación y de gasto que asegure la solvencia del Estado”. Esa política, según el industrial, debería garantizar la eficiencia, la transparencia y la incorruptibilidad del gasto, privilegiando la inversión en obras de infraestructura y en el crecimiento de las personas que viven en el territorio de un Estado. “El valor de la moneda en relación a las otras será la consecuencia del señorío del Estado, la competitividad de su gente, la calidad del capital. En resumidas cuentas, hacer todo lo contrario de lo que hoy hace la clase política”, sentenció Colombres.
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