Las decisiones correctas para un futuro promisorio

El economista Aldo Abram analiza el escenario económico del país y afirma que el camino para alcanzar el desarrollo es mejorar la calidad institucional.

19 Agosto 2007
U n tipo de cambio alto es una medida de política económica que busca favorecer a la industria del país que la impulsa, en especial a los exportadores. Sin embargo, una decisión de este tipo -presente en la Argentina, por ejemplo- y que podría beneficiar al sector exportador, no es suficiente para fijar las claves del desarrollo, que es el factor central para impulsar el bienestar de la comunidad. Pero, cuando se piensa en la necesidad de definir medidas correctas, ¿de que se está hablando exactamente? Una cosa sería el crecimiento y otra el desarrollo: es decir, darle sustentabilidad y calidad a ese fenómeno expansivo de los últimos años.
"Sería interesante que la Argentina tuviera mañana un gobierno que tome las medidas de política económica adecuadas, que nos pongan en el camino del desarrollo. Pero, en definitiva, la clave para el desarrollo es la calidad institucional", señala el economista Aldo Abram.
Las decisiones correctas en economía son aquellas que apuntan a generar círculos virtuosos y a promover estrategias y políticas integradoras desde el Estado, en acuerdo con los distintos sectores de la sociedad. El economista Víctor Elías opina que, para lograr un desarrollo sostenido, se necesita que existan los incentivos a fin de que los individuos y las empresas generen los espacios económicos para crecer. Su par, el economista Hugo Ferullo, dice que se debe garantizar simultáneamente un estado de justicia distributiva, que vele por la equidad en nuestra vida socioeconómica.
Por su parte, el empresario Julio Colombres, sostiene que deberían crearse instituciones que aseguren que las normas de juego sean lógicas, conforme a una lógica económica, social y cultural. Y todos los consultados hacen hincapié en la necesidad de que se sostengan reglas jurídicas claras y que se cumplan las leyes.
Se trataría, entonces, de medidas que marcan la diferencia entre un país desarrollado -del primer mundo, por ejemplo- y de países en via de desarrollo, acaso como la Argentina.