La mediación es una manera muy eficaz para resolver los conflictos entre vecinos - LA GACETA Tucumán

La mediación es una manera muy eficaz para resolver los conflictos entre vecinos

El 90 % de los casos que se tratan mediante el sistema, llegan a un acuerdo mutuamente satisfactorio. En una década, las actuaciones subieron de 16 a 120 por año.

10 Jun 2007
1

LOS SIMPSON. En los Estados Unidos también hay amistad entre vecinos. ARCHIVO LA GACETA

Con frecuencia, la relación entre vecinos no es amigable sino todo lo contrario. A menudo se generan conflictos por causas que parecen de escasa importancia y que van derivando en una creciente enemistad.
Esas situaciones pueden terminar en hechos de violencia o en demandas judiciales, a menos que se resuelvan por la vía de la mediación. Gradualmente los tucumanos van tomando conciencia del valor que tiene el sistema implementado por la Defensoría del Pueblo a través del Centro de Mediación Comunitaria, donde se promueve la resolución de conflictos entre particulares. El centro comenzó a funcionar en 1996 y ese año atendió solamente 16 casos. En 2006, una década más tarde, las actuaciones iniciadas llegaron a 120.
La comparecencia de las partes a las audiencias es de un 70 %, las actuaciones cerradas con acuerdo llegan al 90 % y el acatamiento de los acuerdos es del 100 %.
Según datos proporcionados por el ombudsman Jorge García Mena, las quejas más frecuentes referidas al comportamiento de un vecino, son: Escuchar música a todo volumen sin respetar horarios. Mantener mascotas que provocan malos olores y ruidos constantes. Quemar basura en la vereda, provocando gran humareda. No solucionar los problemas de humedad que se originan en su lado de la pared medianera y afectan la vivienda del vecino. No hacer un mantenimiento correcto del pozo ciego. No conservar en buen estado el sistema de desagües, lo cual origina una constante entrada de agua en la casa vecina.
En el caso de los edificios, la conflictividad resulta todavía mayor. Aquellos vecinos que no pagan las expensas, atentan contra el mantenimiento del edificio y ocasionan grandes inconvenientes a los demás vecinos. Por ejemplo, cuando no se puede arreglar el ascensor porque no hay plata, todos se ven obligados a utilizar las escaleras.
"Hay consorcios que obligan a los morosos a pagar, mediante una acción judicial. Pero para poder llevarla a cabo tiene que estar formalmente constituido el consorcio y tener personería jurídica", explicó la abogada Silvia Beatriz Vera.
El alto grado de conflictividad entre vecinos suele ser consecuencia de las condiciones económicas adversas, que impiden un correcto mantenimiento de las viviendas.
Quienes se presentan ante el Centro de Mediación Comunitaria para solicitar ayuda, manifiestan expresiones tales como: "¡No puedo más! Usted no sabe lo que es vivir así. Me voy a enloquecer. Esto no es justo. Parece que me lo hiciera a propósito. Ya no sé a quién recurrir. Si yo pudiera mudarme... Parece mentira, con tantos años de conocernos. Si esto no se resuelve, no sé en qué va a terminar".
Lo novedoso del método es el alto protagonismo de las partes, lo que permite al mediador escuchar los distintos relatos y desplegar las tácticas correspondientes.