29 Mayo 2007 Seguir en 
Las exigencias del mercado de trabajo y la necesidad de llevar más dinero al hogar acrecientan las posibilidades de que el trabajador no descanse como debe. Esto alimenta los accidentes de trabajo e incide negativamente en la productividad del empleado y, por ende, de la empresa.
Un descanso reparador mejora no sólo los reflejos o la actividad de un trabajador, sino también su calidad de vida, dicen los expertos en Recursos Humanos consultados por LA GACETA. La sobrecarga laboral altera, además, el ritmo biológico de las personas. Si bien se presume que dormir seis horas es el mejor de los descansos, los médicos indican que, si no se respetan los primeros 120 minutos de sueño, el resto del día la persona hará prolongados bostezos.
Un descanso reparador mejora no sólo los reflejos o la actividad de un trabajador, sino también su calidad de vida, dicen los expertos en Recursos Humanos consultados por LA GACETA. La sobrecarga laboral altera, además, el ritmo biológico de las personas. Si bien se presume que dormir seis horas es el mejor de los descansos, los médicos indican que, si no se respetan los primeros 120 minutos de sueño, el resto del día la persona hará prolongados bostezos.








