La novia soñada

Los géneros superpuestos, el encaje y los tules aportan todo el glamour.

UN TOQUE DE COLOR Los ramos con flores de colores impactantes cortan la solemnidad del blanco. UN TOQUE DE COLOR Los ramos con flores de colores impactantes cortan la solemnidad del blanco.
22 Junio 2006
El vestido de boda refleja la personalidad de la novia
Románticas. Sensuales. Relajadas. El vestido que se usa camino al altar sigue siendo la estrella de la boda. Y las tendencias de este año nos traen un look glamoroso a la hora de dar el sí. Bordados, encajes, brillos y pieles aparecen como elementos primordiales en los impactantes trajes.
El diseñador Marcelo Dip detalló que sobre las alfombras rojas vuelve la moda de los años 40. "Se usan los vestidos de líneas simples, remarcando la silueta. Strapless y escotes pronunciados en la espalda son el boom de la temporada. El talle bajo, que remarca la silueta, ruedos irregulares e impactantes colas son las preferidas de las novias", destacó. "Todos los vestidos se hacen encorsetados para marcar bien la figura", resaltó.
Dip apuntó que los vestidos se diseñan en base a líneas clásicas, con un touch de modernismo, marcado por detalles lujosos: bordados en piedras, canutillos; algunos remarcados con pieles, que es lo más top. Coincidió con él la arquitecta María Laura Riscala, de Laucala, quien añadió que la novia actual prefiere los vestidos tradicionales y buscan la elegancia sin mucho destape.
El blanco puro sigue siendo el color primordial para el vestido de ceremonia, aunque también las nuevas colecciones valoran los matices champagne hasta tonos como marfil, crudo o arena.
Los strapless con hombros descubiertos siguen siendo los favoritos a la hora de dar el sí. La diferencia la hacen las telas. Dip, por ejemplo, apunta que la combinación de texturas y los bordados a mano dan un toque de originalidad a los trajes. Rasos, gasas dobles, brocato, tul, encajes, organza, satén y terciopelo, son las telas más usadas, según los diseñadores.
Andra Villalba, de Parisina, remarcó que pese a que hay muchas novias tradicionales, algunas se están modernizando y eligen vestidos vestidos lánguidos con desniveles. "La importancia del vestido es que debe resaltar lo bueno que tiene cada novia. Hay un estilo para cada novia porque el vestido debe reflejar su personalidad", resumió Dip.

Claudio Cosano apuesta al blanco
La última colección del afamado diseñador Claudio Cosano estará mañana en Tucumán, en la Expo Bodas 2006, que se realizará en el Centro Cultural Eugenio Virla. "El blanco puro domina mi propuesta, pero hay que aclarar que una de las nuevas tendencias en Europa es la mezcla del blanco con el natural, en una superposición de telas, que puede llevar, por ejemplo, un encaje o una muselina blanca sobre un natural, logrando un efecto nacarado; de modo que uno ve el vestido y no sabe si es blanco o marfil", afirmó el joven diseñador a LA GACETA, en vísperas de su viaje a Nueva York, donde tiene programado comprar géneros para su nueva colección de verano.
Las polleras plisadas, con volados superpuestos, dan una gran amplitud. Uno de los diseños de Cosano es un vestido de 300 metros de tul, que crean la ilusión de una pollera de plumas.
"Para 2007 predomina la línea A, con corsage ajustado y falda muy amplia", señaló Cosano, desde Buenos Aires. "En mi caso, la novia es muy suntuosa, glamorosa; es mi fuerte. Utilizo muchos bordados en cristales o drapeados, y los vestidos son importantes. Pero también tengo diseños lánguidos, confeccionados en muselina y satén, que son géneros que tienen mucho peso. En todos los casos, llevan bordados o transparencias audaces", explicó el diseñador.
Los escotes son bastante pronunciados en todas las tendencias. "En un 90% se usa el strapless. A la mujer le gusta lucir los hombros, y a lo sumo con breteles finitos. En este sentido, los accesorios, son muy importantes", indicó. A la hora de combinar un diseño de Cosano con el traje del novio, una clave que no falla es preferir el negro.

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