Fumar aumentaría el riesgo de sufrir problemas de vista

Males frecuentes, relacionados con la edad. Una lesión en la retina responsable de la visión central.

25 Enero 2006
La degeneración macular asociada con la edad es una de las afecciones oculares más comunes pasados los 60 años, período en el cual afecta hasta un 5% de la población adulta mayor. Consiste en una lesión espontánea o un conjunto de pequeñas lesiones en la mácula lútea, que es la zona de la retina del ojo responsable de la visión central. Esta anomalía, que puede tornarse progresiva, hace que la parte afectada deje de funcionar correctamente, generando una pérdida de la visión central que se manifiesta como distorsión de las imágenes, objetos y figuras. Y aunque puede permitir que la persona conserve intacta la amplitud de su campo visual y otros parámetros de su sentido de la vista, esa especie de "punto ciego" en sus máculas ?que generalmente se presenta en ambos ojos? hará que le resulte imposible, por ejemplo, fijar la vista en un punto, aunque vea perfectamente todo el resto de las cosas.La maculopatía también produce dificultades para leer y para desarrollar actividades que requieran un uso preciso de la vista, como puede ser manejar un auto. Aunque la enfermedad no lleva a la ceguera total, en el 90% de los casos no tiene tratamiento. Sólo en el caso en que esté muy avanzada y resulte progresiva, es posible realizar una intervención con láser que impida que la afección tome mayores porciones de la retina, pero en los centros en los que esta operación se realiza advierten que sólo es efectiva en poco más de la mitad de los pacientes que sufren el mal.
Lo que sí se considera es que puede producir la llamada "ceguera legal", ya que al impedirle a la persona leer cuando está en un estadío muy avanzado, produce una discapacidad que puede resultar importante para desempeñar ciertas actividades sociales. En caso de que avance, existen dispositivos ópticos especiales para permitirle leer al paciente aprovechando el resto de su campo visual.
Las posibilidades de prevención de estas maculopatías nunca habían sido demasiado claras. Algunos especialistas recomiendan la suplementación dietaria con vitamina A. Otros, el consumo de luteína, un antioxidante que naturalmente está presente, sobre todo, en las verduras de hoja. Otra de las recomendaciones que los especialistas suelen dar a los pacientes en riesgo es la disminución del consumo de alcohol y de tabaco. Y precisamente, lo nuevo ahora es un estudio que aparentemente certifica los efectos nocivos de fumar tabaco para la mácula. Y no sólo para los fumadores, sino también para los fumadores pasivos.
Según un informe publicado en el British Journal of Ophthalmology, se estudiaron a 435 personas con degeneración macular en fase terminal y a 280 personas que vivían con ellos. Los que fumaban con regularidad una caja de cigarrillos o más por día, durante 40 años, tenían casi el triple del riesgo de degeneración macular asociada con la edad en comparación con los no fumadores.
Fumar aumentó el riesgo de dos de los tipos principales de degeneración macular, anotaron los investigadores. Sin embargo, dejar de fumar por 20 años o más redujo el riesgo a un nivel comparable con personas que nunca habían sido fumadoras. El estudio también halló que los no fumadores que vivían con fumadores durante cinco años o más tenían el doble de riesgo de degeneración macular asociada con la edad.

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