
Los consejos chocan con la moda de los jóvenes
Ya en la década de los 80, los especialistas advertían los peligros de pasar mucho tiempo conectado al walkman. Después vino el discman y ahora el iPod y el MP3. A diferencia de los viejos cascos con almohadillas, los "earbuds" se sitúan dentro del canal auditivo, permitiendo hacer múltiples actividades, como caminar y correr, sin que se distorsione el sonido.
Los reproductores son los preferidos de los jóvenes fanáticos de la música y la venta de estos aparatos aumenta cada día. Se pueden conseguir por internet o en los negocios de electrónica. "En 2005 estalló la moda de los reproductores. Se vendieron casi tres por día. Cuestan desde $ 200 hasta $ 600", explicó Raúl Torres, encargado de un local céntrico. En otro negocio, Celeste Casas comentó que los iPod lideraron las ventas en la Navidad"Me lo compré por la facilidad para cargar y borrar los mp3. La capacidad de almacenaje es muy grande. No necesitás otro dispositivo aparte, como el CD o el casette. El sonido es todo digital y suena mejor que un compact", contó Diego Roveretti, 26 años.
"Es un aparato pequeño que tiene muchísimas funciones. Podés escuchar radio, tiene muy buena calidad de recepción, grabar voces, porque tiene un micrófono incorporado, y es pequeño, lo guardás en tu bolsillo, y pasa desapercibido. No sólo sirve para escuchar música, sino también para trasladar información que la podés descargar muy rápido y es más seguro", comentó Enrique Gharzia, de 21 años.
Las advertencias entran por un oído y salen por el otro. A los jóvenes parece no preocuparles demasiado los daños auditivos que pueden generar los iPod. "Es necesario crear una conciencia sobre los peligros, como se hizo con el cigarrillo. Los adultos no debemos mirar para otro lado. Primero se crea el riesgo y después vienen las advertencias. Esto no debería permitirse", consideró el especialista Alberto Di Lella.
Otros perjuicios de los auriculares
El otorrinolaringólogo Carlos Ponce de León consideró que, además de los traumas acústicos que puede producir el uso de los reproductores digitales a alto volumen, estos dispositivos también distraen a quienes los usan, aumentando los riesgos de accidentes. Por otro lado, según Ponce de León, la utilización de los auriculares dentro del conducto del oído puede lastimarlo, inflamarlo e infectarlo.







