La acidez afecta a uno de cada cuatro argentinos

Conclusiones de un estudio hecho en el país.

11 Enero 2006
La temida acidez estomacal ?esto es, un ardor que se irradia en la boca del estómago?, junto con la sensación de que los jugos gástricos suben por la garganta, son los síntomas característicos de lo que los especialistas llaman reflujo gastroesofágico, un trastorno muy molesto que, según un reciente estudio realizado en el país, afecta al 23% de los adultos argentinos: casi uno de cada cuatro.
"Es un trastorno muy frecuente, tanto que representa entre el 10 y el 15 por ciento de las consultas que recibimos", comenta Angel Nadales, jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital Austral de la ciudad de Buenos Aires. "Pero el problema ? señala por su parte el Jorge Olmos, médico de planta del Servicio de Gastroenterología del Hospital Italiano y autor del estudio citado? es que sólo un tercio de los argentinos que padece reflujo consulta al médico. Y los que no consultan al médico se automedican; van a la farmacia y compran cualquier cosa."
Como explica este especialista, el reflujo gastoesofágico es el resultado del deficiente funcionamiento del cardias, la válvula que debe impedir que el alimento que ingresa al estómago vuelva al esófago. Cuando esto sucede, los ácidos que participan de la digestión escapan al esófago, cuyas paredes no se encuentran preparadas para soportar ese contenido. Este trastorno suele manifestarse a continuación de las comidas, especialmente si aquellas han sido copiosas o con alto contenido de grasas, pues incrementan la presión que debe enfrentar un cardias ya de por si predispuesto a ceder con mayor facilidad. El estrés, por su parte, es otro factor que ha demostrado que colabora con la aparición del reflujo. "La costumbre argentina de cenar tarde y pesado hace que el reflujo gastrosofágico no sólo se manifieste de día ?afirma el doctor Nadales?, sino también de noche". Afortunadamente, asegura el gastroenterólogo, esta es una enfermedad fácil de controlar.

Las terapias apuntan a aliviar los síntomas
El tratamiento específico para el reflujo gastroesofágico no apunta a resolver su causa, sino a aliviar sus síntomas. En muchos casos, basta con observar una serie de medidas higiénico-dietarias para prevenirlo: evitar las comilonas, no ir a dormir inmediatamente después de comer, mantenerse alejado de ciertos alimentos (café, cítricos, gaseosas, por ejemplo) y no fumar son algunos de los más efectivos.
Pero si la acidez no cede, hoy se dispone de un extenso arsenal farmacológico para hacer frente al problema: antiácidos, drogas que protegen la mucosa del esófago, medicamentos que estimulan el vaciado del estómago o que inhiben la producción de ácido. Estos últimos tienen "hasta un 90% de efectividad a la hora de aliviar los síntomas y de permitir la cicatrización del esófago, lo que evita la aparición de complicaciones", según comentó el doctor Olmos. Aunque la mayoría de los pacientes responde a estos tratamientos, existe otra opción que es la cirugía llamada "fundoplicación", en la que se ajusta el esfínter esofágico en un intento de impedir el reflujo.

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