11 Enero 2006 Seguir en 

BUENOS AIRES.-La Food and Drug Administration (FDA) de los EE.UU. concedió una evaluación prioritaria de sólo seis meses para analizar la aprobación de una nueva droga para dejar de fumar: la vareniclina, investigada y desarrollada por Pfizer.
La FDA asigna una evaluación prioritaria a aquellas drogas que podrían significar un importante avance terapéutico por sobre otras terapias existentes. Una vez que la FDA determine formalmente que el expediente es lo suficientemente completo para evaluar, el trámite continuará bajo régimen de prioridad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada ocho segundos muere una persona por alguna enfermedad relacionada al tabaquismo. Al presente, menos del 7% de los fumadores que intentan dejar el hábito por sus propios medios logran más de un año de abstinencia, y la mayoría vuelve a fumar a los pocos días de tratar de abandonar.
"Si estas tendencias de tabaquismo continúan, el número anual de muertes relacionadas al tabaco en el mundo se duplicarán: de 5 millones de muertes pasaremos a 10 millones en el 2020", afirmó Hank McKinnell, presidente y CEO de Pfizer. "Los esfuerzos de Pfizer en investigación y desarrollo para vareniclina representan lo mejor que la innovación médica puede traer a pacientes y familias luchando para superar la adicción al tabaco", dijo.
El tabaquismo es una enfermedad crónica recidivante relacionada con la adicción física y psicológica a la nicotina. Cuando los fumadores inhalan un cigarrillo, la nicotina llega en diez segundos al cerebro y se une a receptores nicotínicos que activan la liberación de dopamina en los centros de placer del cerebro, lo que se conoce como "mecanismo de recompensa". Esto produce una intensa sensación de satisfacción, y a medida que disminuyen los niveles de nicotina surge un deseo irrefrenable de volver a fumar, así como síntomas de abstinencia como irritabilidad y ansiedad. Este fenómeno, a su vez, estimula el hábito de fumar.
Aplicando nuevos conocimientos sobre el cerebro, la biología y la química para dejar de fumar, los investigadores de Pfizer, en los laboratorios de Groton, EE.UU., llegaron en 1993 a una aproximación totalmente novedosa a esta condición médica.
Diseñaron y desarrollaron una píldora específica para abandonar el tabaquismo -la vareniclina-, que activa parcialmente los receptores nicotínicos para reducir tanto la severidad del deseo incontrolable de fumar como los síntomas de abstinencia de la nicotina. (Especial)
La FDA asigna una evaluación prioritaria a aquellas drogas que podrían significar un importante avance terapéutico por sobre otras terapias existentes. Una vez que la FDA determine formalmente que el expediente es lo suficientemente completo para evaluar, el trámite continuará bajo régimen de prioridad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada ocho segundos muere una persona por alguna enfermedad relacionada al tabaquismo. Al presente, menos del 7% de los fumadores que intentan dejar el hábito por sus propios medios logran más de un año de abstinencia, y la mayoría vuelve a fumar a los pocos días de tratar de abandonar.
"Si estas tendencias de tabaquismo continúan, el número anual de muertes relacionadas al tabaco en el mundo se duplicarán: de 5 millones de muertes pasaremos a 10 millones en el 2020", afirmó Hank McKinnell, presidente y CEO de Pfizer. "Los esfuerzos de Pfizer en investigación y desarrollo para vareniclina representan lo mejor que la innovación médica puede traer a pacientes y familias luchando para superar la adicción al tabaco", dijo.
El tabaquismo es una enfermedad crónica recidivante relacionada con la adicción física y psicológica a la nicotina. Cuando los fumadores inhalan un cigarrillo, la nicotina llega en diez segundos al cerebro y se une a receptores nicotínicos que activan la liberación de dopamina en los centros de placer del cerebro, lo que se conoce como "mecanismo de recompensa". Esto produce una intensa sensación de satisfacción, y a medida que disminuyen los niveles de nicotina surge un deseo irrefrenable de volver a fumar, así como síntomas de abstinencia como irritabilidad y ansiedad. Este fenómeno, a su vez, estimula el hábito de fumar.
Aplicando nuevos conocimientos sobre el cerebro, la biología y la química para dejar de fumar, los investigadores de Pfizer, en los laboratorios de Groton, EE.UU., llegaron en 1993 a una aproximación totalmente novedosa a esta condición médica.
Diseñaron y desarrollaron una píldora específica para abandonar el tabaquismo -la vareniclina-, que activa parcialmente los receptores nicotínicos para reducir tanto la severidad del deseo incontrolable de fumar como los síntomas de abstinencia de la nicotina. (Especial)







