Tratamientos estéticos, verdades y mitos

Toda operación debe hacerse en quirófano, mientras que los tratamientos estéticos pueden resolverse en consultorios. Elegir profesionales capacitados y conocidos. Cada década estuvo marcada por tendencias y técnicas que hicieron furor en lo estético.

04 Enero 2006
Someterse a cirugías para mejorar el rostro o corregir imperfecciones del cuerpo, implica aceptar los riesgos de cualquier operación. Además, es necesario saber que los resultados obtenidos no serán los que muestran los simuladores: la PC exhibe logros perfectos que no siempre se consiguen en un cuerpo. Hay que elegir profesionales conocidos y pedirles que informen acerca de los pro y los contra. Del lifting de los 80, a los rellenos de hoy.

Hay que informarse muy bien antes de hacerse una cirugía
Antes de visitar a un cirujano plástico por primera vez, hay que chequear sus antecedentes por medio de las sociedades médicas. Esto dará un extra de seguridad al momento de poner el cuerpo en manos desconocidas. Otra opción es pedirle al médico que muestre cada uno de los productos que va a usar durante la intervención o que va a aplicar, para asegurarse que lo acordado es lo utilizado. Es importante saber que cualquier cirugía tiene que hacerse en un quirófano, y los tratamientos estéticos en consultorio, siempre por profesionales entrenados en cada técnica.
La pregunta más común en la consulta médica es acerca las molestias. La realidad es que cada persona las percibe de manera diferente, ya que los umbrales de dolor son muy personales. Pero existe un hecho que aventaja a las mujeres de los hombres. Ellas soportan más el dolor que ellos. No existe tratamiento totalmente indoloro, pero un dolor o molestia tolerable a veces vale la pena para verse y sentirse mejor luego
Hay médicos que usan simuladores para ver los resultados en el rostro o cuerpo antes del tratamiento. Pero no hay que someterse a este tipo de ilusiones: el cuerpo humano no responde de la misma manera que una computadora. Cada tratamiento debe ser específico para cada rostro y cuerpo, respetando la personalidad.
No existe cirugía sin cicatrices. Siempre requieren algún tipo de incisión que no desaparece con el toque de una varita mágica. La cicatrización es un proceso en el que inciden varios factores:el tamaño de la incisión, la ubicación en el cuerpo, la tensión, la dirección y el tipo de cicatrización de la persona. Una recomendación bastante frecuente es no tomar sol ya que deja marcas, usar cremas y planchas de silicona para ayudar a la cicatrización.
Michael Kane, el cirujano de las estrellas de Nueva York, usa la toxina botulínica en cicatrices. Su aplicación contribuye con la restitución del tejido, ya que en un músculo relajado, que no "tira la piel", la herida cicatrizará mejor.
Se sabe que algunos médicos reciben a sus pacientes, participan de la operación para realizar la incisión y dejan el resto para sus asistentes. Así se ahorran costos, ya que pueden hacer otras cirugías. Es importante saber si el médico va a estar presente desde la consulta, la cirugía y hasta el post operatorio.
No existen cirugías o técnicas que hagan desaparecer la celulitis. Esta no se elimina; sólo se mejora el aspecto que es un trastorno de la microcirculación.
Los tratamientos más efectivos son la mesoterapia, el drenaje y una correcta alimentación. Para corregir la celulitis, un hábito obligatorio es la actividad física, tomar más de dos litros de agua diarios, evitar los ejercicios con excesiva carga y trabajar el tono muscular para mejorar el retorno. En cuanto a las estrías, se producen por un estiramiento de la piel y por un quiebre de las células del cuerpo. Este proceso no tiene vuelta; no hay posibilidades de restituir ese tejido. Existen en el mercado tratamientos estéticos en gabinete que ayudan a disimular las líneas blancas tan típicas de las estrías.
Muchas mujeres tienen la falsa creencia que luego de una operación de busto no podrán amamantar a sus hijos. ¡Incorrecto! La prótesis se ubica por detrás del músculo o de la glándula. No hay que tener miedo en preguntar cada duda que se tiene al médico elegido. Lo idel es entrar a la sala de cirugía sin dudas ni temores.

Del lifting de los ?80, al botox de hoy
En los últimos años hemos visto cómo la música, la tecnología, las celebridades y los grandes diseñadores fueron creando la moda y fueron imponiendo los nuevos must. En ese circuito, lo "fashion" incluyó a los tratamientos estéticos y a las cirugías. La ciencia y la última tecnología están al servicio de la belleza y de sentirse bien. Cada década se vio marcada por tratamientos estéticos que hicieron furor.
"La medicina al servicio de la belleza ofrece tratamientos cada vez menos invasivos que otorgan excelentes resultados de manera eficiente y segura", comenta la dermatóloga Laura Alfie, directora médica de Clider, Clínica Dermatológica y Estética.
Durante los ?80 los liftings estaban a la orden del día. El resultado fue una generación de caras estiradas, facciones que desaparecían y gestos que dejaban de ser únicos.La cirugía no es una opción negativa, sino que se indica para casos más extremos donde la flaccidez y las arrugas son muy pronunciadas. Un lifting exitoso es aquel que mejora la apariencia del rostro respetando las expresiones del paciente. O sea que la intervención es rejuvenecedora y no un transplante de cara.
Los rellenos fueron el icono más popular de la década del ?90, por ser una efectiva alternativa para el tercio inferior de la cara. Se usó para mejorar los labios finos sin vida, dándoles volumen y más presencia en el rostro. Los primeros rellenos eran a base de colágeno bovino y era necesario hacer un test previo para evitar las reacciones alérgicas indeseables.
Hoy el ácido hialurónico es un inyectable ideal para rellenar líneas, marcas, arrugas profundas, surcos nasogenianos, cicatrices muy visibles causadas por el paso del tiempo o por la funcionalidad muscular. Se aplican con anestesia en gel y el procedimiento lleva de 15 a 30 minutos, y duran entre 3 y 6 meses.
Lanzado al mercado a fines de los años ?90, la magia del botox (toxina botulínica) se convirtió en éxito con la llegada del nuevo siglo. Actualmente, es el tratamiento ideal para quienes buscan atenuar las arrugas y recuperar el aspecto joven y saludable del rostro, ya que logra el rejuvenecimiento facial de modo mini invasivo, seguro y efectivo. Durante el 2004 este tratamiento registró un aumento del 80% en sus aplicaciones en Argentina, y en el 2005 sus aplicaciones siguieron en alza.
El botox se aplica de manera indolora por medio de microinyecciones, logrando resultados visibles dentro de las 48 a 72 horas después de aplicado. Rejuvenece el aspecto del rostro y su efecto se prolonga por un período de 3 a 6 meses.

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