28 Diciembre 2005 Seguir en 

Según las cifras dadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), los países de Latinoamérica experimentaron al menos 6.000 brotes de diversos tipos de enfermedades de origen alimentario entre 1993 y 2002. En el 2004, junto a un número mayor todavía de casos aislados de enfermedades provocadas por los alimentos o el agua (que también debe ser considerada como tal), causaron en la región unas 57.000 muertes. No obstante, sostuvieron que la estimación dada se encuentra todavía muy por debajo de la incidencia real del problema.
El tema preocupa a las autoridades regionales. Tanto, que más de 200 expertos se reunieron recientemente en la Conferencia Regional sobre Inocuidad de los Alimentos para las Américas y el Caribe, que tuvo lugar en San José, Costa Rica, bajo los auspicios del gobierno de este país centroamericano.Del encuentro participaron representantes de las instituciones estatales responsables de la sanidad alimentaria de cada país de la región, productores, asociaciones de consumidores y organismos internacionales. Y se acordó allí un extenso plan para mejorar la calidad e inocuidad de los alimentos tanto para el consumo interno como para la exportación.
Entre las medidas de ese plan se hallan la de garantizar la inocuidad en toda la cadena alimentaria a través de un reglamento con base científica y la aplicación de análisis de riesgo centrados en aquellos puntos de la cadena alimentaria que se consideran críticos. También se pide una mejor coordinación, tanto entre los países de la región como entre los productores alimentarios y los reglamentadores.
Actualmente, no todos los países en la región tienen armonizada su legislación alimentaria de forma completa con las normas del Codex Alimentarius, lo cual, según argumentan, dificultaría las exportaciones al mundo.
Ese Codex Alimentarius es un organismo intergubernamental de la FAO y la OMS que establece los reglamentos de inocuidad y calidad de los alimentos para proteger a los consumidores y facilitar el comercio, tanto domestico como el internacional. Muchos países de la región carecen de laboratorios de referencia en ese campo.
La contaminación puede estar presente en la producción primaria, pasando por la manipulación y el almacenamiento, hasta la preparación y cocción inadecuadas en el hogar o en otros lugares donde se consumen alimentos. La cadena de responsabilidades es muy variable.
El tema preocupa a las autoridades regionales. Tanto, que más de 200 expertos se reunieron recientemente en la Conferencia Regional sobre Inocuidad de los Alimentos para las Américas y el Caribe, que tuvo lugar en San José, Costa Rica, bajo los auspicios del gobierno de este país centroamericano.Del encuentro participaron representantes de las instituciones estatales responsables de la sanidad alimentaria de cada país de la región, productores, asociaciones de consumidores y organismos internacionales. Y se acordó allí un extenso plan para mejorar la calidad e inocuidad de los alimentos tanto para el consumo interno como para la exportación.
Entre las medidas de ese plan se hallan la de garantizar la inocuidad en toda la cadena alimentaria a través de un reglamento con base científica y la aplicación de análisis de riesgo centrados en aquellos puntos de la cadena alimentaria que se consideran críticos. También se pide una mejor coordinación, tanto entre los países de la región como entre los productores alimentarios y los reglamentadores.
Actualmente, no todos los países en la región tienen armonizada su legislación alimentaria de forma completa con las normas del Codex Alimentarius, lo cual, según argumentan, dificultaría las exportaciones al mundo.
Ese Codex Alimentarius es un organismo intergubernamental de la FAO y la OMS que establece los reglamentos de inocuidad y calidad de los alimentos para proteger a los consumidores y facilitar el comercio, tanto domestico como el internacional. Muchos países de la región carecen de laboratorios de referencia en ese campo.
La contaminación puede estar presente en la producción primaria, pasando por la manipulación y el almacenamiento, hasta la preparación y cocción inadecuadas en el hogar o en otros lugares donde se consumen alimentos. La cadena de responsabilidades es muy variable.







