CUIDADO INTEGRAL. Los tratamientos oncológicos deben ser acompañados por otros procedimientos, para evitar los daños colaterales, especialmente en la boca.(LA GACETA)

Los daños en la boca son algunas de las complicaciones más frecuentes que pueden causar. "Hoy en día los oncólogos reconocen la importancia del cuidado integral, a partir de un enfoque en el tratamiento que incluya los cuidados de otros profesionales. Es absolutamente necesaria la otra parte del soporte". Esta fue la explicación que dio a su paso por la Argentina el doctor en Medicina Mark Schubert, director de Medicina Oral de la Alianza de Cuidados para el Cáncer y médico del Fred Hutchinson Cancer Care Center de la ciudad estadounidense de Seattle.Schubert está dedicado a la investigación clínica sobre complicaciones orales asociadas al tratamiento del cáncer y es socio fundador de la Sociedad Internacional de Oncología Oral. Este experto vino al país especialmente para hablar en una jornada dirigida a odontólogos, infectólogos, enfermeros, nutricionistas y especialistas en cuidados paliativos, que se realizó en la Fundación Navarro Viola, en Buenos Aires.
Durante la exposición les fueron presentadas nuevas herramientas para abordar desde diferentes disciplinas el tratamiento de los pacientes oncológicos que padecen complicaciones orales como herpes, infecciones bucales, micosis y otras generadas por la quimioterapia y la radioterapia y, en varios casos, también luego de los transplantes.
Según sostuvo el especialista internacional, si bien es fundamental el seguimiento de los pacientes por parte del oncólogo, también el odontólogo debe saber cuáles son las complicaciones orales que se les pueden presentar, qué tratamiento administrar o cómo prevenirlas.
"Este despliegue de información que últimamente hemos realizado con mayor fuerza y compromiso sobre los profesionales ha logrado un impacto importante en las reducciones de las complicaciones orales", aseguró el especialista.
Sin embargo, de alguna manera el equipo multidisciplinario, soporte del tratamiento de cáncer, va a depender de varios puntos: de la infraestructura del centro oncológico, del sistema de salud y, fundamentalmente, del tipo de tratamiento que se realice en el centro.
El cuidado bucal es esencial en todas las personas. No obstante, debe serlo mucho más en pacientes oncológicos que estén recibiendo fuertes tratamientos que afecten la médula ósea (zona de la cabeza y el cuello), porque estas terapias pueden generar, entre otros abanicos de posibilidades, patologías bucales como efecto secundario.
Y si la zona está dañada por el descuido (tales como caries abundantes o gingivitis), las complicaciones bucales serán doblemente difíciles de tratar.
"Cualquier descuido dentario en personas sin problemas oncológicos, no suele tener un mal derrotero. En cambio, en estos pacientes, el riesgo aumenta. Ante estos riesgos, el paciente debe extremar los cuidados orales -aclara el médico estadounidense-. Si llega con una boca en buen estado, más allá de las problemas que tenga por el tratamiento, se reducirán las complicaciones."
Las bajas dosis no son tan dañinas
Según Mark Schubert "no será tan imperativo el cuidado para aquellos que hacen quimioterapia en bajas dosis o estándar y que su tratamiento no deprima la médula ósea."
La mejora del diagnóstico, la prevención, el cuidado, producto de la comunicación y educación de los problemas orales, garantizan que la frecuencia de estas patologías en la boca estén decreciendo. Pero además -a la reducción del porcentaje-, hay que sumarle los avances en los tratamientos. En este sentido, el especialista recomendó adoptar las herramientas más seguras, y concurrir a los centros más capacitados.
Mejor calidad de vida y pronóstico
"Además de ser un gran alivio la reducción de las complicaciones orales para el paciente, ya que son muy dolorosas e influyen en el estado anímico de los enfermos, y en algunos casos tienen consecuencias sistémicas ?sostiene Mark Schubert?, también permiten, de alguna manera, mejorar los resultados de la terapia oncológica. Es posible, por ejemplo, aumentar las dosis del tratamiento de quimioterapia y, en consecuencia, también aumentará la posibilidad de sobrevida y por lo tanto mejorará no sólo el pronóstico de la enfermedad en las personas sino también la calidad de vida".







