14 Diciembre 2005 Seguir en 

Los niños enuréticos son inocentes de lo que les pasa y deben luchar a diario con la vergüenza de amanecer mojados y con el desconcierto de no poder controlarlo lo que les hace padecer una disminución de la autoestima con sentimientos de culpa, frustrados y humillados.
Crecer con estas dificultades puede provocarles trastornos de conducta, problemas de ansiedad, miedos y aislamiento.
Pero el dejar la cama mojada durante la noche no es una enfermedad, sino un síntoma que afecta fuertemente la calidad de vida del niño y por eso debe ser tratado por el pediatra cuanto antes.
Hay que tener presente que a partir de los 6 años, este síntoma entorpece o imposibilita actividades comunes de la edad como dormir fuera de casa o ir a campamentos.
Entre las principales alteraciones conductuales, pueden citarse: infelicidad infantil, insomnio, agresividad, marginación, sentimiento de culpa, frustración, humillación, estrés, ansiedad, tensión emocional, estrés familiar, inadaptación, sobreprotección, dificultades de relación. Por esta razón es recomendable la consulta con el pediatra, quien informará sobre el tema y luego de una pequeña evaluación clínica aconsejará qué conducta seguir en cada caso.
¿A qué se debe la enuresis?De día el organismo produce grandes cantidades de orina, pero para poder dormir largas horas sin despertar, reduce esta producción por las noches y adecua el volumen al tamaño de la vejiga.
Existen dos grupos de chicos con enuresis: Enuresis nocturna: cuando tienen el problema sólo durante el sueño nocturno.
Enuresis complicada: niños o niñas que mojan la ropa de día y la cama durante la noche.
A su vez, de acuerdo con el momento en que comienza el síntoma cada uno de estos tipos de enuresis puede ser primaria o secundaria.Primaria: aquellos pacientes que presentan el síntoma nocturno o diurno, y nocturno desde siempre.
Secundaria: mayores de 5 años que comienzan con su síntoma luego de un período de correcto control miccional de por lo menos 6 meses.
La primera aclaración que hacen los profesionales cuando los consultan por mojar la cama es justamente cómo y cuándo se mojan estos niños. Existen síntomas diurnos, muchas veces no tenidos en cuenta por la familia, que permiten asociar los problemas del control urinario con una actividad vesical inadecuada.
Toda vez que un niño o niña presente alguno de los siguientes síntomas, se debe suponer una disfunción vesical. Mojar la ropa durante el día con pequeños escapes de orina, se asocia con un deseo imperioso de orinar. En cualquier caso hay que consultar al médico. (DPA)
Crecer con estas dificultades puede provocarles trastornos de conducta, problemas de ansiedad, miedos y aislamiento.
Pero el dejar la cama mojada durante la noche no es una enfermedad, sino un síntoma que afecta fuertemente la calidad de vida del niño y por eso debe ser tratado por el pediatra cuanto antes.
Hay que tener presente que a partir de los 6 años, este síntoma entorpece o imposibilita actividades comunes de la edad como dormir fuera de casa o ir a campamentos.
Entre las principales alteraciones conductuales, pueden citarse: infelicidad infantil, insomnio, agresividad, marginación, sentimiento de culpa, frustración, humillación, estrés, ansiedad, tensión emocional, estrés familiar, inadaptación, sobreprotección, dificultades de relación. Por esta razón es recomendable la consulta con el pediatra, quien informará sobre el tema y luego de una pequeña evaluación clínica aconsejará qué conducta seguir en cada caso.
¿A qué se debe la enuresis?De día el organismo produce grandes cantidades de orina, pero para poder dormir largas horas sin despertar, reduce esta producción por las noches y adecua el volumen al tamaño de la vejiga.
Existen dos grupos de chicos con enuresis: Enuresis nocturna: cuando tienen el problema sólo durante el sueño nocturno.
Enuresis complicada: niños o niñas que mojan la ropa de día y la cama durante la noche.
A su vez, de acuerdo con el momento en que comienza el síntoma cada uno de estos tipos de enuresis puede ser primaria o secundaria.Primaria: aquellos pacientes que presentan el síntoma nocturno o diurno, y nocturno desde siempre.
Secundaria: mayores de 5 años que comienzan con su síntoma luego de un período de correcto control miccional de por lo menos 6 meses.
La primera aclaración que hacen los profesionales cuando los consultan por mojar la cama es justamente cómo y cuándo se mojan estos niños. Existen síntomas diurnos, muchas veces no tenidos en cuenta por la familia, que permiten asociar los problemas del control urinario con una actividad vesical inadecuada.
Toda vez que un niño o niña presente alguno de los siguientes síntomas, se debe suponer una disfunción vesical. Mojar la ropa durante el día con pequeños escapes de orina, se asocia con un deseo imperioso de orinar. En cualquier caso hay que consultar al médico. (DPA)







