07 Diciembre 2005 Seguir en 

El melanoma es el cáncer de piel más agresivo y el más difícil de tratar. Comienza calladamente como una pequeña manchita que se suele confundir con un simple lunar, y si no es detectado de manera temprana, en poco tiempo puede llegar a diseminarse por metástasis a otros órganos del cuerpo.
El pasado 28 de noviembre se dieron a conocer los resultados de la primera etapa de la investigación que se viene desarrollando con una vacuna experimental contra el melanoma, a cargo del equipo dirigido por José Mordoh, investigador del Conicet, y de otros científicos de esa institución y de la Fundación Sales.
En la primera etapa del estudio aplicaron hace tres años la vacuna a un grupo de 20 pacientes con melanoma de grado III -que es el estadio previo al IV, el de mayor gravedad? cuyas edades oscilan entre los 15 y 70 años. Estos pacientes recibieron cuatro aplicaciones de Vaccimel -nombre fantasía de la nueva vacuna- en un lapso de cuatro meses, y fueron controlados durante los últimos tres años.
Los resultados, en principio, son alentadores. El doctor Mordoh -quien fue secundado por Marcela Barrio, Inés Bravo, Patricia Tschurl y Erika Von Euw- explicó que "los pacientes con melanoma que han sido operados, suelen tener recaídas en un porcentaje elevado, de más del 50%". Sin embargo, en la primera fase de la experimentación con la vacuna, "el 70% de los pacientes tratados hace tres años siguen libres del mal".No es común interpretar el valor terapéutico de una vacuna, un concepto más relacionado con la prevención que con el tratamiento de una afección. En este caso se trata efectivamente de una función que estimula el desarrollo de defensas inmunológicas, como toda vacuna, pero cuyo efecto es curativo.
La droga contiene una sustancia llamada factor estimulador de colonias de granulocitos y macrófagos, un componente natural del sistema inmune del organismo. Esta proteína tiene la particularidad de atraer un tipo de células que integran el grupo de defensas (las llamadas dendríticas) y que circulan libremente "atentas" a la detección de antígenos sospechosos. Estas células son consideradas hoy como una de las más importantes del sistema inmunológico.
También tiene diferentes sustancias tumorales y antígenos vinculados a melanomas, extraídos de otros pacientes e inactivados. Estas le dan la categoría de vacuna a este desarrollo.
El pasado 28 de noviembre se dieron a conocer los resultados de la primera etapa de la investigación que se viene desarrollando con una vacuna experimental contra el melanoma, a cargo del equipo dirigido por José Mordoh, investigador del Conicet, y de otros científicos de esa institución y de la Fundación Sales.
En la primera etapa del estudio aplicaron hace tres años la vacuna a un grupo de 20 pacientes con melanoma de grado III -que es el estadio previo al IV, el de mayor gravedad? cuyas edades oscilan entre los 15 y 70 años. Estos pacientes recibieron cuatro aplicaciones de Vaccimel -nombre fantasía de la nueva vacuna- en un lapso de cuatro meses, y fueron controlados durante los últimos tres años.
Los resultados, en principio, son alentadores. El doctor Mordoh -quien fue secundado por Marcela Barrio, Inés Bravo, Patricia Tschurl y Erika Von Euw- explicó que "los pacientes con melanoma que han sido operados, suelen tener recaídas en un porcentaje elevado, de más del 50%". Sin embargo, en la primera fase de la experimentación con la vacuna, "el 70% de los pacientes tratados hace tres años siguen libres del mal".No es común interpretar el valor terapéutico de una vacuna, un concepto más relacionado con la prevención que con el tratamiento de una afección. En este caso se trata efectivamente de una función que estimula el desarrollo de defensas inmunológicas, como toda vacuna, pero cuyo efecto es curativo.
La droga contiene una sustancia llamada factor estimulador de colonias de granulocitos y macrófagos, un componente natural del sistema inmune del organismo. Esta proteína tiene la particularidad de atraer un tipo de células que integran el grupo de defensas (las llamadas dendríticas) y que circulan libremente "atentas" a la detección de antígenos sospechosos. Estas células son consideradas hoy como una de las más importantes del sistema inmunológico.
También tiene diferentes sustancias tumorales y antígenos vinculados a melanomas, extraídos de otros pacientes e inactivados. Estas le dan la categoría de vacuna a este desarrollo.
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