23 Noviembre 2005 Seguir en 

En los últimos años, el término "trastorno bipolar" se viene utilizando para referirse a un cierto estado que oscila entre la euforia y la depresión: se ha puesto casi de moda aún cuando no se conozcan las verdaderas implicancias de esta enfermedad que condiciona la vida de quienes la padecen, y que afecta al 4% de la población a nivel mundial. En el año 2000 la Organización Panamericana de la Salud lo calificó como una epidemia y llamó a tomar medidas activas. Pero, ¿qué significa realmente "trastorno bipolar"?
Para el consejero de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares para Latinoamérica, Sergio Strejilevich, la pregunta correcta es qué son los trastornos bipolares, en plural, ya que según señaló, "están agrupados bajo esta denominación cuadros que a veces son diametralmente opuestos entre sí".
Según el especialista, si bien se los llama así desde hace unos 10 años, la denominación que más se usó -desde 1900 a finales de la década del ?80- es la de "enfermedad maníaco-depresiva". "En realidad, maníaco-depresivo sería más acertado porque una persona puede estar maníaca y depresiva al mismo tiempo; en cambio si hablamos de algo bipolar se supone que la persona está un momento arriba y luego abajo, y esto no es así para muchas personas que sufren este mal", aclaró.
Tal como se lo encuentra en la mayoría de la literatura, es una alteración en la salud que condiciona el devenir en la vida, es decir: aparece algo en la salud de un individuo que le impide desarrollarse de acuerdo a sus expectativas. "Tanto se comporta como una enfermedad que hoy se considera que los trastornos bipolares son la sexta enfermedad más cara del planeta", indicó Strejilevich, y agregó que la patología afecta a personas jóvenes en general, limitando su vida social y laboral.
Si bien es una enfermedad que puede llevar a la persona al suicidio, principalmente produce una enorme discapacidad, es decir: disminuye la capacidad de trabajar y vivir normalmente de personas que potencialmente están habilitadas para eso. "Allí reside lo caro de una patología", aclara el especialista.
El 80% del costo de la enfermedad está dado por lo que la persona paga de su bolsillo como consecuencia de la ausencia laboral, necesidad de cuidados por terceros, pérdidas de oportunidades, o porque se involucra en riesgos y negocios innecesarios. El costo en médicos y tratamientos representa sólo el 15% del costo total de la enfermedad. La enfermedad considerada más cara del planeta es la depresión, y está estrechamente ligada al trastorno bipolar (en adelante, TB).
En tanto que la quinta afección más costosa es el alcoholismo que también tiene una íntima relación con esta última. "Se calcula que el 80 por ciento de las personas afectadas por TB, de no ser tratadas adecuadamente, van a abusar de alguna sustancia y en general es el alcohol", indicó el especialista.
Se calcula que de la población en riesgo de padecerlos, una cuarta parte empezará a tener síntomas en la niñez. En el 65% de los casos el inicio se dará en la adolescencia tardía (de18 a 25 años) pero un grupo debutará después de los 35 a 40 años. Antes de que el tratamiento sea eficaz, una persona con TB va a estar en los primeros años de terapia más de la mitad de sus días con síntomas.
El especialista enuncia otro dato llamativo: "En la Argentina, para cuando la tasa de desempleo llegaba al 15%, las personas con TB tenían una tasa de desempleo del 40%. Lo interesante es que tenían la misma tasa de desempleo que las personas con TB que viven en Chile donde la tasa era del 5%, o en Estados Unidos donde era del 1%. Esto quiere decir que el impacto de la enfermedad es tan alto que igualaba las condiciones laborales de personas que vivían en situaciones económicas totalmente diferentes entre si."
Por otra parte, el 75% de personas con TB se van a tener que internar al menos una vez por motivo de esta enfermedad.
Para el consejero de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares para Latinoamérica, Sergio Strejilevich, la pregunta correcta es qué son los trastornos bipolares, en plural, ya que según señaló, "están agrupados bajo esta denominación cuadros que a veces son diametralmente opuestos entre sí".
Según el especialista, si bien se los llama así desde hace unos 10 años, la denominación que más se usó -desde 1900 a finales de la década del ?80- es la de "enfermedad maníaco-depresiva". "En realidad, maníaco-depresivo sería más acertado porque una persona puede estar maníaca y depresiva al mismo tiempo; en cambio si hablamos de algo bipolar se supone que la persona está un momento arriba y luego abajo, y esto no es así para muchas personas que sufren este mal", aclaró.
Tal como se lo encuentra en la mayoría de la literatura, es una alteración en la salud que condiciona el devenir en la vida, es decir: aparece algo en la salud de un individuo que le impide desarrollarse de acuerdo a sus expectativas. "Tanto se comporta como una enfermedad que hoy se considera que los trastornos bipolares son la sexta enfermedad más cara del planeta", indicó Strejilevich, y agregó que la patología afecta a personas jóvenes en general, limitando su vida social y laboral.
Si bien es una enfermedad que puede llevar a la persona al suicidio, principalmente produce una enorme discapacidad, es decir: disminuye la capacidad de trabajar y vivir normalmente de personas que potencialmente están habilitadas para eso. "Allí reside lo caro de una patología", aclara el especialista.
El 80% del costo de la enfermedad está dado por lo que la persona paga de su bolsillo como consecuencia de la ausencia laboral, necesidad de cuidados por terceros, pérdidas de oportunidades, o porque se involucra en riesgos y negocios innecesarios. El costo en médicos y tratamientos representa sólo el 15% del costo total de la enfermedad. La enfermedad considerada más cara del planeta es la depresión, y está estrechamente ligada al trastorno bipolar (en adelante, TB).
En tanto que la quinta afección más costosa es el alcoholismo que también tiene una íntima relación con esta última. "Se calcula que el 80 por ciento de las personas afectadas por TB, de no ser tratadas adecuadamente, van a abusar de alguna sustancia y en general es el alcohol", indicó el especialista.
Se calcula que de la población en riesgo de padecerlos, una cuarta parte empezará a tener síntomas en la niñez. En el 65% de los casos el inicio se dará en la adolescencia tardía (de18 a 25 años) pero un grupo debutará después de los 35 a 40 años. Antes de que el tratamiento sea eficaz, una persona con TB va a estar en los primeros años de terapia más de la mitad de sus días con síntomas.
El especialista enuncia otro dato llamativo: "En la Argentina, para cuando la tasa de desempleo llegaba al 15%, las personas con TB tenían una tasa de desempleo del 40%. Lo interesante es que tenían la misma tasa de desempleo que las personas con TB que viven en Chile donde la tasa era del 5%, o en Estados Unidos donde era del 1%. Esto quiere decir que el impacto de la enfermedad es tan alto que igualaba las condiciones laborales de personas que vivían en situaciones económicas totalmente diferentes entre si."
Por otra parte, el 75% de personas con TB se van a tener que internar al menos una vez por motivo de esta enfermedad.
Genética y cultura
"Cuando se habla de predisposición genética quiere decir que el individuo tiene un background que le permitiría sufrir un TB frente a ciertas condiciones ambientales. Que lo sea o no dependerá de ciertas circunstancias fortuitas. Pero lo que es difícil es que sea bipolar sin tener la carga genética que se lo permita", explicó Sergio Strejilevich.
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