16 Noviembre 2005 Seguir en 

Un estudio recientemente publicado en Estados Unidos, y que involucró a 401 pacientes, confirma el papel de la aspirina como fármaco de primera elección en el tratamiento de la crisis de migraña. La investigación se desarrolló entre pacientes separados en dos grupos a los que se les administró placebo (una píldora que carece de actividad farmacológica) o aspirina, al detectarse la crisis de migraña.
El dolor de cabeza, a las dos horas del consumo del medicamento, se redujo en un 52% en el grupo que tomó esta droga, mientras que sólo lo hizo en un 34% en los que tomaron placebo. Por otro lado, el dolor desapareció completamente en el 20% de las personas que usaron aspirina, y sólo en un 6% de las que tomaron placebo.
El objetivo del estudio fue demostrar la eficacia y seguridad de aspirina en el tratamiento dela crisis de migraña de intensidad moderada a severa. Para ello, se administraron 1000 mg.de ácido acetilsalicílico a 201 de los 401 pacientes que participaron en la investigación, el resto tomó placebo. Los dos grupos tenían características similares:la mayoría de participantes fueron mujeres con una media de edad de 37 años.
Aproximadamente, un 60% de los pacientes sufrió un ataque moderado de migraña, mientras que el 40% restante padeció un dolor severo. En las personas con ataque severo que tomaron aspirina, la respuesta a las dos horas de la ingesta fue de un 48%, en comparación con el 26% de los pacientes que tomaron placebo.
En el caso del dolor moderado, la respuesta a las dos horas fue de un 56% con aspirina y de un 39% con placebo. El estudio concluyó que aspirina es segura y efectiva para el tratamiento de la crisis de migraña.
El estudio también tuvo en cuenta las posibles recaídas y la repetición de la toma del medicamento después de 24 horas de la primera administración del fármaco. Por lo que refiere al dolor, este reapareció en un 22% de los pacientes que consumieron aspirina y en un 28% de los que tomaron placebo.
En referencia a la repetición de la ingesta, sólo el 34% de los tratados con aspirina necesitaron volver a tomarla, mientras que un 52% de los tratados con placebo lo precisaron. A nivel mundial, un 15% de la población sufre migrañas. Trasladando ese porcentaje a nuestro país, se estima que unos 5 millones de argentinos padecen migrañas, de los cuales las mujeres son más proclives a contraerlas, ya que de cada tres argentinos migrañosos dos son mujeres, es decir un 66%.
Solamente en los países industrializados de occidente, alrededor de 120 millones de personas migrañosas sufren aproximadamente 1400 millones de ataques de migraña cada año. Ese dolor crónico o frecuentemente recurrente puede ser de tipo tensional o migrañas severas y pueden estar acompañados por nauseas, vómitos, alteraciones visuales y sensibilidad a la luz y el ruido.
Estos datos epidemiológicos muestran claramente por qué la migraña y el dolor de cabeza han sido durante años y continúan siendo el punto focal de la investigación médica y farmacéutica.
Fuente: US Headache Consortium.
El dolor de cabeza, a las dos horas del consumo del medicamento, se redujo en un 52% en el grupo que tomó esta droga, mientras que sólo lo hizo en un 34% en los que tomaron placebo. Por otro lado, el dolor desapareció completamente en el 20% de las personas que usaron aspirina, y sólo en un 6% de las que tomaron placebo.
El objetivo del estudio fue demostrar la eficacia y seguridad de aspirina en el tratamiento dela crisis de migraña de intensidad moderada a severa. Para ello, se administraron 1000 mg.de ácido acetilsalicílico a 201 de los 401 pacientes que participaron en la investigación, el resto tomó placebo. Los dos grupos tenían características similares:la mayoría de participantes fueron mujeres con una media de edad de 37 años.
Aproximadamente, un 60% de los pacientes sufrió un ataque moderado de migraña, mientras que el 40% restante padeció un dolor severo. En las personas con ataque severo que tomaron aspirina, la respuesta a las dos horas de la ingesta fue de un 48%, en comparación con el 26% de los pacientes que tomaron placebo.
En el caso del dolor moderado, la respuesta a las dos horas fue de un 56% con aspirina y de un 39% con placebo. El estudio concluyó que aspirina es segura y efectiva para el tratamiento de la crisis de migraña.
El estudio también tuvo en cuenta las posibles recaídas y la repetición de la toma del medicamento después de 24 horas de la primera administración del fármaco. Por lo que refiere al dolor, este reapareció en un 22% de los pacientes que consumieron aspirina y en un 28% de los que tomaron placebo.
En referencia a la repetición de la ingesta, sólo el 34% de los tratados con aspirina necesitaron volver a tomarla, mientras que un 52% de los tratados con placebo lo precisaron. A nivel mundial, un 15% de la población sufre migrañas. Trasladando ese porcentaje a nuestro país, se estima que unos 5 millones de argentinos padecen migrañas, de los cuales las mujeres son más proclives a contraerlas, ya que de cada tres argentinos migrañosos dos son mujeres, es decir un 66%.
Solamente en los países industrializados de occidente, alrededor de 120 millones de personas migrañosas sufren aproximadamente 1400 millones de ataques de migraña cada año. Ese dolor crónico o frecuentemente recurrente puede ser de tipo tensional o migrañas severas y pueden estar acompañados por nauseas, vómitos, alteraciones visuales y sensibilidad a la luz y el ruido.
Estos datos epidemiológicos muestran claramente por qué la migraña y el dolor de cabeza han sido durante años y continúan siendo el punto focal de la investigación médica y farmacéutica.
Fuente: US Headache Consortium.
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