Alternativas para tratar las deformaciones de la córnea

El queratocono es una afección que disminuye en forma progresiva la visión. La Cornea se deforma y se vuelve más delgada.

16 Noviembre 2005
El queratocono es un trastorno que comienza alrededor de los 17 años y que afecta la parte transparente del ojo, llamada córnea, produciendo su adelgazamiento y deformación progresiva. Tal lo explicado a SALUD por el oftalmólogo Roberto Cohen. El especialista añadió que la alteración deriva en un astigmatismo progresivo irregular que paulatinamente interfiere la visión, reduciéndola considerablemente.
La alteración progresiva de la córnea que caracteriza a esta anomalía presenta una forma de cono, y de ahí su nombre (kerato: córnea; konos: cono). En la medida en que ese estadio cónico avanza, implica mayores consecuencias para la visión del paciente. El adelgazamiento de la córnea puede llegar a niveles extremos (hasta la perforación), y el peligro potencial de la pérdida del ojo.
"Las personas con queratocono cambian muy seguido los lentes, hasta llegar a no soportarlos -explica el oftalmólogo-. En primer lugar porque como la disminución visual es progresiva, en cortos lapsos de tiempo -hasta más de una vez al año- se dan cuenta de que necesitan más aumento. En estadios más bajos, la enfermedad puede controlarse con anteojos y lentes blandas. Pero agravada la patología, cuando la córnea se halla más dañada y el cono más evidenciado, el paciente ya no tolera los lentes de contacto."
"El agravamiento de la enfermedad, sin embargo, no se da en todos los casos por igual. En algunos, la afección es más agresiva, mientras que en otros es más lenta y no siempre se llega a los estadios más graves", indicó Cohen. Luego explicó que en su fase temprana el paciente puede ver con ayuda de anteojos, pero paulatinamente la deformación corneal lo obliga a recurrir a lentes de contacto flexibles, cuya consistencia es más dura que las blandas y suelen ser mas incómodas. Si el mal sigue avanzando, el paciente no puede tolerar las lentes que le producen úlceras frecuentes, y además tienden a perderse.
Comunmente las lentes se desadaptan por la enfermedad y, por el permanente roce que producen , pueden adelgazar aún más la córnea y agravar el problema. En esta etapa más avanzada , por lo general se recurre a un transplante de córnea, el que es altamente exitoso en más del 95% de los casos, con muy bajo porcentaje de rechazo. Una vez realizado el injerto, la enfermedad no vuelve a reaparecer salvo en rarísimas excepciones. Ahora, un nuevo procedimiento quirúrgico evita el trasplante de córnea.

Factores genéticos
En el queratocono intervienen factores de origen genético, y su herencia es compleja, ya que no se hereda automáticamente de generación en generación. No obstante, especialistas consideran que es conveniente el examen de los familiares cercanos al enfermo. El diagnóstico definitivo se realiza con un mapeo computarizado de la córnea llamado topografía corneal.

Tamaño texto
Comentarios