Corrigen la córnea sin necesidad de trasplante

El queratocono, una enfermedad que produce miopía y astigmatismo.

16 Noviembre 2005
El queratocono es una enfermedad que produce un alto grado de miopía y astigmatismo. Esto es una consecuencia de la deformación y el adelgazamiento de la córnea, la capa más superficial del ojo. Esta enfermedad es la principal causa de trasplante de córnea. Pero ahora existen alternativas quirúrgicas, como la colocación de anillos intracorneales, que corrigen la deformación de la córnea y evitan el trasplante.

Implantan anillos intracorneales
Con la reciente aprobación por parte de la ANMAT, del uso de anillos intracorneales, se incorpora una posibilidad quirúrgica importantísima para tratar la enfermedad en el momento en que comienza a progresar y el paciente necesita empezar a usar lentes de contacto con sus consabidas dificultades. Los anillos intracorneales, según explicó Roberto Cohen, son piezas semicirculares acrílicas muy delicadas que pueden ser insertadas por medio de un procedimiento relativamente sencillo en el tejido corneal. Este material, al ser introducido, es muy bien tolerado y aporta a la córnea debilitada un soporte extra.
"Lo más importante -dijo Cohen- es que puede restituir en parte la forma natural de la córnea, reduciendo la deformación provocada por la enfermedad y mejorando la visión del paciente. La cirugía con anillos intracorneales tiene como ventaja adicional el hecho de ser reversible por completo y, en caso de no obtenerse los resultados esperados o de que el paciente necesite otro tipo de solución, estos pueden extraerse devolviendo a la córnea a su estado anterior. Esta novedosa cirugía es un procedimiento que ha sido ampliamente estudiado durante muchos años en los EEUU y Europa, y su uso es rutinario en estos países no sólo en el queratocono sino también para tratar miopías y astigmatismos bajos con éxito.

Más opciones para no ir al trasplante
Hay tres alternativas en vigencia para el tratamiento del queratocono. "El que mayor resultado ha dado es el que utiliza anillos intracorneales para espesar la pared de la córnea y de esta manera llevar la curvatura a su estadio original. Los anillos centran el cono, que por la enfermedad se ha ido hacia abajo, y el paciente corrige la visión", señaló por su parte a SALUD Adriana Tytium, oftalmóloga, especialista en cirugía refractiva del Servicio de Córnea del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires.
Según la especialista también hay otras opciones, como el cross linking y el injerto parcial. "El cross linking aumenta la fibra de la consistencia de la córnea cuando esta disminuye. Y, a través de esto, retrasa el avance de la enfermedad, mediante la irradiación de luz ultravioleta y la aplicación de riboflavina", detalló Tytium.
Por otra parte, el injerto parcial es una técnica que se aplica una vez que se ha decidido trasplantar al paciente.
"Cuando se llegó a esa instancia, es posible sólo trasplantar las capas exteriores de la córnea, que son las que suelen estar dañadas y representan el 75% de la córnea. De esta manera, reservamos aproximadamente un 25% que no ha sufrido daño, y baja considerablemente la probabilidad de rechazo", señala Tytium.
Esta médica coincidió con Roberto Cohen al señalar que se han desarrollado múltiples estudios, pero todavía no se conoce con precisión el verdadero origen del queratocono. Sin embargo, una de las teorías más difundidas dice que tiene un origen genético: el 7% de los pacientes con queratocono tiene un familiar con la misma alteración.
"Los signos indicadores se pueden observar en familias que lo poseen, pero el problema es que aún no se ha podido encontrar el lugar en el que se ocasiona el daño".

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