SUDOR E INSOMNIO. Cuando aparece la sintomatología propia de la menopausia, algunas mujeres se vuelven irritables, depresivas y ansiosas.

Otra de las razones que hacen necesaria la consulta médica de las mujeres durante esta etapa de sus vidas es que el climaterio, además, puede acarrear otros problemas que no suelen ser perceptibles: la pérdida ósea (con riesgo de osteoporosis y fracturas); aumento del colesterol con más riesgo de males cardiovasculares; disminución de la masa muscular; envejecimiento de la piel, atrofia urogenital; aumento de peso y disfunciones sexuales.
Santiago Palacios, experto internacional de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) disertó recientemente en Buenos Aires."Orientar a las mujeres sobre las opciones con las que cuentan para manejar los síntomas y mejorar su calidad de vida en la menopausia es hoy una prioridad", dijo.
A su vez, Néstor Siseles, de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia (Flacsym) remarcó la importancia que tienen las terapias hormonales (TH) y el análisis científico a las futuras usuarias, a quienes se les debe informar y resolver sus dudas. Sugirió a los médicos evaluar a las pacientes que se encuentran con TH por más de cuatro años, y que sean los médicos tratanteslos que definan los riesgos y beneficios, y orienten a sus pacientes para continuar si no hay contraindicación.
Las TH se usan entre otras cosas para prevenir los sofocones o bochornos y la atrofia del tejido genital, evitando la sequedad vaginal. "Cuando una mujer no tiene más estrógenos -afirma Witis- se va afinando el tejido de la vulva y de la vagina y disminuyen las secreciones que lubrican estos órganos. Aparecen así la sequedad y el dolor durante las relaciones sexuales".
Pero hay mujeres que por varios motivos no desean o no pueden recibir estrógenos. Para esos casos hay otras alternativas que protegen el metabolismo óseo, pero no atacan los síntomas asociados a la falta de estrógenos.
La soja y algunos de sus derivados, contienen fitoestrógenos (sustancias químicamente similares a los estrógenos, pero de origen vegetal) y existen suplementos dietarios que los tienen como base. La especialista señala que "no podemos saber exactamente su concentración ni su metabolismo. A algunas mujeres les saca los calores y a otras no", comentó.
La tendencia de utilizar estrógenos similares a los que la mujer producía naturalmente durante su etapa fértil también abarca a la progesterona. "Hoy se está usando mundialmente cada vez más la drospirenona -añadió- y este compuesto es muy similar a la progesterona natural y tiene un efecto antimineralocorticoide, que significa que no se retienen líquidos; el peso no se modifica; mejora el acné y la seborrea a la vez que induce cambios favorables en el perfil de los lípidos en sangre".
A las TH de baja dosis se les atribuye además beneficios para la piel, para la prevención de la osteoporosis, para mejorar los síntomas de la artritis reumatoidea, las cataratas y el cáncer de colón, y colaborar con el bienestar físico y mental. Los tratamientos deben individualizarse bajo estricto control médico con el fin de evaluar el perfil de riesgo-beneficio en cada mujer.
El climaterio requiere de un cuidadoso análisis del estado de salud y de los riesgos potenciales de enfermedades prevenibles que la mujer puede presentar. Una vez dibujado el cuadro clínico y su pronóstico, el ginecólogo estará en condiciones de ofrecerle a cada mujer un tratamiento adecuado a sus necesidades y preferencias, a la manera de un "traje a medida".
Sin embargo Bilis agrega que hay medidas básicas que se aplican a todas las mujeres, tales como mantenerse en el peso adecuado, mantener una dieta balanceada, pobre en grasas y rica en calcio y fibras, hacer actividad física adecuada regularmente, consultar periódicamente al ginecólogo y tener al día sus estudios preventivos: mamografías, papanicolau y estudio de lípidos en sangre.
SIGNOS FRECUENTES QUE AFECTAN LA CALIDAD DE VIDA
Los síntomas más comunes que pueden aparecer durante el climaterio, afectando a un 80% de las mujeres y empeorando significativamente la calidad de vida de un 30% de ellas, según apuntan en el Celsam, son:
Períodos menstruales irregulares, por la menor producción de progesterona y estrógenos. La menopausia se confirma luego de no tener la menstruación durante 12 meses seguidos.
Manchado intermitente entre menstruaciones.
Sofocos irregulares y enrojecimiento de la piel desde el tórax hasta la cara (pueden ocurrir esporádicamente, una o dos veces al día, o ser muy frecuentes, uno cada hora). En el 20% de las mujeres persiste por más de 5 años, pero son tratables.
Sudor nocturno
Insomnio
Cambios de ánimo; irritabilidad, depresión y ansiedad
Sequedad vaginal, dolor al tener relaciones
Disminución de la libido
Infecciones vaginales o urinarias







