16 Octubre 2005 Seguir en 

Este es un importante libro, que estudia las campañas militares argentinas desde la óptica de la política y de la guerra con estilo ameno y con una capacidad de síntesis sólo viable cuando se domina plenamente el tema. El modo como ha sido concebido constituye un acierto pues, en la Argentina, ambos fenómenos han estado estrechamente unidos y sería vano disociarlos con el pretexto de comprenderlos mejor.
En el primer tomo, Isidoro J. Ruiz Moreno se ocupa de las acciones bélicas desde los días del Virreinato hasta la firma del Pacto Federal de enero de 1831, que pareció cerrar un período de violentas luchas pero no fue sino una corta pausa en las crueles peleas entre hermanos.El autor se propuso llenar un vacío que el ilustre historiador militar general Juan Beverina señaló hace setenta años: la falta de "una obra de gran aliento y de necesidad impostergable, y que mucho se hace esperar, la historia del Ejército Argentino", y lo superó al abarcar panoramas más amplios y tratar no sólo las operaciones terrestres sino también las navales.
Los hechos están relatados -según subraya Ruiz Moreno- únicamente sobre documentos de cada una de las épocas que considera "para evitar la intromisión de opiniones particulares con su carga subjetiva de interpretaciones". "La base para redactar esta obra fueron sólo los documentos o testimonios contemporáneos o los acontecimientos historiados; vale decir que no se transcriben opiniones de escritores posteriores a los sucesos, con el fin de no alterar la directa vivencia de los episodios relatados".
En el primer capítulo de Campañas militares argentinas evoca los orígenes virreinales, desde la gran expedición del teniente general Pedro de Cevallos, que puso fin a la secular puja con Portugal por la colonia del Sacramento, hasta la ocupación británica de Buenos Aires. Y en los sucesivos analiza la composición de las fuerzas, la gravitación del aporte criollo en el rechazo de los intentos británicos de apoderarse de Buenos Aires en 1806 y 1807, la influencia del ideario independentista en los días previos a mayo y la gravitación decisiva de la presión militar en la formación de la Primera Junta.
Sucesivos capítulos tratan las campañas emancipadoras sin dejar de señalar los condicionamientos políticos y los enfrentamientos interiores que generaron graves dificultades de ejecución; las "ambiciones en pugna", amenazantes sombras que oscurecían la trascendencia de aquella empresa de proyección continental.
Se exponen después los detalles de la última ofensiva realista en el Norte y las dificultades para enfrentarla a raíz de las pujas internas que impedían consolidar un esfuerzo común; las acciones de San Martín en el Pacífico, su retiro después de Guayaquil y la persistencia de la participación argentina hasta la acción final de Ayacucho.
Más adelante, Ruiz Moreno se refiere a la reforma militar dispuesta en la provincia de Buenos Aires; a las peleas poco exitosas contra los indios desarrolladas entre 1821 y 1824; a la guerra contra el imperio del Brasil en sus aspectos organizativos y operativos, para subrayar que la indecisión del general en jefe Carlos de Alvear, luego del triunfo de Ituzaingó, que tuvo consecuencias serias cuando los adversarios se sentaron a acordar las condiciones para poner fin a la guerra. En esas circunstancias acababa una nueva contienda civil en el interior con el triunfo del partido federal.
El notable papel que tuvo el Noroeste en las campañas exteriores e intestinas se advierte a lo largo de este primer tomo que, en su parte final, estudia las acciones bélicas libradas en el interior tras el derrocamiento y la muerte de Manuel Dorrego.
Campañas militares argentinas abarcará otros dos tomos que llevarán por título, respectivamente, "De la dictadura a la Constitución (1832-1853)" y "De la organización nacional a la capital definitiva (1854-1880)". Sería deseable que el autor concretara una idea que se propone analizar en el futuro: continuar "con los hechos de finales del siglo XIX y los que tuvieron lugar durante el XX, que fueron sucesos de importancia".
(c) LA GACETA
En el primer tomo, Isidoro J. Ruiz Moreno se ocupa de las acciones bélicas desde los días del Virreinato hasta la firma del Pacto Federal de enero de 1831, que pareció cerrar un período de violentas luchas pero no fue sino una corta pausa en las crueles peleas entre hermanos.El autor se propuso llenar un vacío que el ilustre historiador militar general Juan Beverina señaló hace setenta años: la falta de "una obra de gran aliento y de necesidad impostergable, y que mucho se hace esperar, la historia del Ejército Argentino", y lo superó al abarcar panoramas más amplios y tratar no sólo las operaciones terrestres sino también las navales.
Los hechos están relatados -según subraya Ruiz Moreno- únicamente sobre documentos de cada una de las épocas que considera "para evitar la intromisión de opiniones particulares con su carga subjetiva de interpretaciones". "La base para redactar esta obra fueron sólo los documentos o testimonios contemporáneos o los acontecimientos historiados; vale decir que no se transcriben opiniones de escritores posteriores a los sucesos, con el fin de no alterar la directa vivencia de los episodios relatados".
En el primer capítulo de Campañas militares argentinas evoca los orígenes virreinales, desde la gran expedición del teniente general Pedro de Cevallos, que puso fin a la secular puja con Portugal por la colonia del Sacramento, hasta la ocupación británica de Buenos Aires. Y en los sucesivos analiza la composición de las fuerzas, la gravitación del aporte criollo en el rechazo de los intentos británicos de apoderarse de Buenos Aires en 1806 y 1807, la influencia del ideario independentista en los días previos a mayo y la gravitación decisiva de la presión militar en la formación de la Primera Junta.
Sucesivos capítulos tratan las campañas emancipadoras sin dejar de señalar los condicionamientos políticos y los enfrentamientos interiores que generaron graves dificultades de ejecución; las "ambiciones en pugna", amenazantes sombras que oscurecían la trascendencia de aquella empresa de proyección continental.
Se exponen después los detalles de la última ofensiva realista en el Norte y las dificultades para enfrentarla a raíz de las pujas internas que impedían consolidar un esfuerzo común; las acciones de San Martín en el Pacífico, su retiro después de Guayaquil y la persistencia de la participación argentina hasta la acción final de Ayacucho.
Más adelante, Ruiz Moreno se refiere a la reforma militar dispuesta en la provincia de Buenos Aires; a las peleas poco exitosas contra los indios desarrolladas entre 1821 y 1824; a la guerra contra el imperio del Brasil en sus aspectos organizativos y operativos, para subrayar que la indecisión del general en jefe Carlos de Alvear, luego del triunfo de Ituzaingó, que tuvo consecuencias serias cuando los adversarios se sentaron a acordar las condiciones para poner fin a la guerra. En esas circunstancias acababa una nueva contienda civil en el interior con el triunfo del partido federal.
El notable papel que tuvo el Noroeste en las campañas exteriores e intestinas se advierte a lo largo de este primer tomo que, en su parte final, estudia las acciones bélicas libradas en el interior tras el derrocamiento y la muerte de Manuel Dorrego.
Campañas militares argentinas abarcará otros dos tomos que llevarán por título, respectivamente, "De la dictadura a la Constitución (1832-1853)" y "De la organización nacional a la capital definitiva (1854-1880)". Sería deseable que el autor concretara una idea que se propone analizar en el futuro: continuar "con los hechos de finales del siglo XIX y los que tuvieron lugar durante el XX, que fueron sucesos de importancia".
(c) LA GACETA
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