02 Octubre 2005 Seguir en 

Es cosa sabida que más vale ser optimista, porque siéndolo se dispone de más fuerza para enfrentar las adversidades, y porque a ellas se les ofrecen pocos flancos vulnerables. El optimista, por eso, no sólo padece menos, sino que le acaecen menos ocasiones de padecer. Se diría que su buena disposición para con el porvenir, llama a que el porvenir le sea en efecto bueno.
Harina de otro costal es saber si el optimismo es asunto de la voluntad, si cabe proponerse adquirirlo y si tal propósito puede llegar a buen puerto.
El doctor Rojas Marcos, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Nueva York, es optimista; no duda de que la capacidad humana de aprender permite, a las personas empeñosas, moldear su actitud frente a las cosas y ante los demás hasta darle la forma de un "optimismo realista", promoviendo un talante regularmente "positivo" mediante estrategias dirigidas a multiplicar las satisfacciones que puede deparar la vida.
Su libro expone esas estrategias y avisa contra los "venenos" que pueden oponérseles, todo ello con gran acopio de citas, de narraciones clínicas y adjunción de bibliografía. La seriedad de la obra impide equipararla con los manuales corrientes de "autoayuda", pero su utilidad tal vez se restrinja a los lectores que no la necesitan, es decir, a los ajenos a un sentimiento trágico de la vida. (c) LA GACETA
Harina de otro costal es saber si el optimismo es asunto de la voluntad, si cabe proponerse adquirirlo y si tal propósito puede llegar a buen puerto.
El doctor Rojas Marcos, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Nueva York, es optimista; no duda de que la capacidad humana de aprender permite, a las personas empeñosas, moldear su actitud frente a las cosas y ante los demás hasta darle la forma de un "optimismo realista", promoviendo un talante regularmente "positivo" mediante estrategias dirigidas a multiplicar las satisfacciones que puede deparar la vida.
Su libro expone esas estrategias y avisa contra los "venenos" que pueden oponérseles, todo ello con gran acopio de citas, de narraciones clínicas y adjunción de bibliografía. La seriedad de la obra impide equipararla con los manuales corrientes de "autoayuda", pero su utilidad tal vez se restrinja a los lectores que no la necesitan, es decir, a los ajenos a un sentimiento trágico de la vida. (c) LA GACETA
Lo más popular







