La compleja relación del lector y la palabra escrita

Libro que sorprende por su erudición, su originalidad y calidad de su contenido.

18 Septiembre 2005
Alberto Manguel nació y se educó en Buenos Aires. Actualmente vive en Francia; sin embargo, a través de este libro se nos revela como un ciudadano del mundo. Quizá esta percepción se deba a su visible dominio de varias lenguas y a que su vinculación apasionada con los libros le permite apropiarse de lugares y tiempos muy diversos.
Anclado en el punto de vista del lector, este ensayo indaga la compleja relación de este último con la palabra escrita, un lazo que lleva más de 6.000 años: desde las arcillosas tablas sumerias hasta el disco compacto. Un libro que sorprende al lector por muchas razones: por su erudición, por la originalidad de su organización, por la calidad de su contenido y de su discurso. En cuanto al segundo aspecto, la obra se estructura en cuatro momentos, que se sustentan entre sí -en este punto reside su cohesión textual- y permite ser abordada desde cualquiera de sus capítulos, puesto que esta "historia" no respeta ningún tipo de cronología. Y en este punto, en coincidencia con el criterio de escritura "arborescente" que domina este ensayo, durante su lectura no pudimos dejar de evocar la "Historia de la escritura", de Louis-Jean Calvet, quien cita a Ong (1982) cuando afirma que la escritura es la "más trascendental de todas las invenciones tecnológicas humanas". Por lo tanto, narrar la historia de la escritura y de su competencia "complementaria", la lectura, es en gran medida narrar la historia de la humanidad.
La primera parte, simétrica con la última, comprende un solo capítulo titulado "La última página", en el que Alberto Manguel desgrana algunos vibrantes conceptos sobre lo que, para él, significa leer. "La lectura es acumulativa y procede por progresión geométrica: cada nueva lectura edifica sobre lo que el lector ha leído previamente". "Todos nos leemos a nosotros mismos". "El que lee no está solo nunca". "Leer es una manera para el alma de zambullirse en la vida". "Leer es casi tanto como respirar, es nuestra función esencial". En efecto, según el autor, el poder de la lectura es mayúsculo; tanto es así que alude al temor de los gobiernos totalitarios respecto de los lectores, porque estos son siempre subversivos.
En un segundo momento, bajo el abarcativo título de "Lecturas", A. M. explica los procesos psicolingüísticos, que se desarrollan durante la lectura. Analiza los actos de leer en voz alta o silenciosamente, así como la lectura de imágenes. "Leer es un acto de asombrosa complejidad que exige, para realizarlo con éxito, la coordinación de cien habilidades distintas", afirma.
El origen de la lecto-escritura es tratado con minucia en la tercera parte, tema que da lugar a lúcidas reflexiones y argumentaciones que se suceden a lo largo de capítulos atrapantes tales como "Robar libros" o "Lecturas prohibidas".
El desarrollo de la idea de que cada lector "inventa" o reescribe el texto en connivencia con su creador está presente de manera permanente en este libro.
"El último pliego", nombre del capítulo final, es un texto que resume, desde la subjetividad, lo que se dijo durante el transcurso de la obra. "La" historia de la lectura no tiene fin (A.M. nos presenta "una" historia posible, la suya), "el lector (o el autor), afirma finalmente, siempre puede continuar o volver a contar un texto".
Una apabullante cantidad de notas, así como un índice de nombres y lugares, completan el libro.
En síntesis, esta "historia de la lectura", que, sin duda da muestras de la creatividad humana capaz de ofrecer soluciones plurales a ese maravilloso intento de retener la palabra para ser transmitida y compartida, es un libro para expertos. Sus ilustraciones, verdaderos textos icónicos que interesa explorar y comprender, se han elegido con minucia y pertinencia. Es una lástima que no se hayan podido reproducir en color (las que lo requerían) y en papel de mejor calidad.La traducción del inglés de Eduardo Hojman resulta impecable. (c) LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios