Gente en medio del derrumbe

Por Arturo Ponsati

31 Octubre 2004
Al leer la contratapa podría creerse que la obra de Costello narra una historia acerca del excitante mundo del Servicio Secreto norteamericano, comisionado para custodiar al vicepresidente en plena campaña electoral.
Además, por otras circunstancias que se explicitan, el potencial lector podría especular con la planificación de un atentado contra la vida del candidato. Nada más equivocado.
Los hechos que se relatan y que hacen a la historia principal son apenas el instrumento del que el autor se sirve para generar personajes, cuya caracterización -brillante- se extiende a lo largo de la obra.
Por una parte, entonces, corre la lenta y elemental trama principal, mientras que por la otra, se intercalan los recuerdos de vida de los protagonistas, partes estas que independientes en el comienzo, poco a poco convergen hacia un final que se resuelve áspero y abrupto.
Los miedos que acechan a quienes intervienen en esta historia, reales o fruto de la paranoia de los tiempos que corren, terminan, tras agobiarlos, realizándose de forma tal que el desastre siempre sobreviene, fatal e ineludiblemente.
La crítica social, expuesta con mordacidad, tampoco está ausente; se dirige principalmente hacia el desempeño de la burocracia estatal, hacia las múltiples facetas que presentan las excentricidades de los adinerados y hacia el existir solitario de los contemporáneos de una obsesionada comunidad posmoderna.
Abundante en ironías, la narrativa del autor se destaca por su agilidad, aunque la traducción, en algunas ocasiones, no logre desentrañar su sentido sarcástico.Una novela en la que el lector podrá disfrutar de múltiples, vívidas y correctas caracterizaciones de personajes que conviven en una sociedad en derrumbe, descrita con burla y escepticismo. (c) LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios