Pronto tendrán ellas su propio Viagra

La nueva droga no sólo permitirá alcanzar placer a las mujeres que no podían, sino que además modifica el deseo sexual femenino y hasta las posturas corporales.

27 Octubre 2004
Por motivos en los que tal vez nunca quede del todo claro la barrera entre lo biológico y lo cultural, parece claro que entre los varones la excitación sexual es un proceso bastante más directo y con menos intervención de complejos factores psicológicos que en las mujeres. Y además tiene un indicador universal: la erección. Es quizá por este motivo que ha sido más fácil encontrar una solución para ellos, tal cual lo es la droga popularmente conocida como viagra y sus derivados, una gama de fármacos hoy genéricamente cubierta por el sildenafil, el tadalafil y el valdenafil.
Para las mujeres todo se complica un poco más, aunque existen hoy por hoy, además de las terapias psicológicas y otras sexológicas, fármacos capaces de mejorarles en buena medida la capacidad para el placer sexual: son las terapias hormonales de reemplazo basadas en estrógenos, la tibolona y los fitoestrógenos, estos últimos de origen vegetal. Estas se utilizan alrededor de la menopausia y, especialmente en el caso de los estrógenos, se discute mucho su uso por sus probabilidades de producir cáncer.
La farmacología, sin embargo, ya parece tener entre manos una respuesta global para el problema, y también un intento de solución: se trata de una nueva droga que por el momento es conocida como PT-141, y que está siendo desarrollada por el laboratorio canadiense Palatin e investigada también por expertos de la Concordia University de Montreal.
El desarrollo industrial de esta nueva sustancia se encuentra aún en su fase experimental. La PT-141 deriva de la hormona estimulante del melanocito, que interviene en los procesos de pigmentación de la piel al ser estimuladas sus células por la luz solar, con lo que cabría hilvanar alguna explicación acerca de la actividad sexual supuestamente mayor que se atribuye a los habitantes de regiones tropicales.
El doctor Adrián Sapetti, médico psiquiatra y sexólogo del Hospital Durand de Buenos Aires y Presidente de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH), explicó que esta sustancia pertenecería al grupo de los ocitosinérgicos: "Las ocitosinas están relacionadas con la producción de contracciones en el útero y en las paredes vaginales", de donde derivaría el efecto estimulante del goce en las relaciones sexuales.
Los informes indican que la nueva droga, aplicada como un spray nasal, posee un efecto "virtualmente instantáneo". En las pruebas con ratas se comprobó que las hembras a las que les fue aplicada tomaban la iniciativa en las relaciones con los machos.
El psicólogo Jim Pfaus, de la Concordia University, quien está llevando a cabo la investigación con PT-141 en humanos, explicó a la BBC de Londres que la droga podría ser la solución para casos como, por ejemplo, una mujer que no sienta deseos de sexo en una relación amorosa. Cree que en esos casos, existiría una interrupción de la "cadena de comando", que hace que en el cuerpo se active el deseo.
Precisamente, la nueva droga efectuaría esa "conexión", y a partir de ello el cerebro podría "aprender" las respuesta "normal".

A nivel inconsciente
¿En qué consistiría esa respuesta "normal" de las mujeres al impulso sexual? El licenciado Norberto Litvinoff, psicólogo y sexólogo miembro y ex presidente de la SASH, explica que la actitud "natural" atribuida a las mujeres es la de "atracción receptiva", y que la acción de la PT-141, según los estudios realizados, "fomenta esa actitud receptiva de la mujer a nivel inconsciente".
Esta actitud de atracción receptiva, explica, está definida por lo que llama patrones arcaicos de conducta, típicos en la seducción: tocarse el pelo, levantar las caderas, agacharse repetidas veces, y ciertos movimiento propios en la relación sexual.
Estos patrones de conducta fueron los que se observaron en los ensayos que se hicieron en Canadá, con la técnica de cámara Gessell (observación mediante vidrios polarizados): las mujeres en las que había aumentado el grado de solicitud de relaciones tendían inclusive a preferir otras posiciones durante la relación, más relacionadas con las actitudes que se mencionaron. Asimismo, los investigadores aclararon que la PT-141 estimula el grado de solicitud de las mujeres hacia las relaciones sexuales, pero no aumente la frecuencia de sus relaciones.

Lo que vendrá
Según un estudio de la American Medical Association padecen disfunciones sexuales un 43% de las mujeres; más que los hombres, para los que esa misma variable dio 31%.
"Para el viagra femenino todavía falta", estima el doctor Sapetti respecto de la posibilidad de que esta solución esté disponible en las farmacias, y agrega además que, aún para los varones, "el viagra del deseo tampoco existe todavía". Hay que aclarar que las drogas del tipo del sildenafil, usadas para tratar las disfunciones eréctiles masculinas, ha sido probado también en mujeres. Fisiológicamente, se ha visto que puede favorecerles la "congestión pélvica y lograr una mayor turgencia del clítoris", aunque no siempre resulta efectivo.
Por eso existen laboratorios que están desarrollando (también en fases experimentales) versiones del viagra adaptadas a las mujeres, como lo es el caso de Pfizer: "Puede ser efectivo en algunas mujeres ?aseguró el psiquiatra George Nuremberg, de la Universidad de Nuevo México en EE.UU.? que alguna vez tuvieron una función sexual normal pero de repente pierden el deseo", lo cual suele suceder como efecto de la toma de antidepresivos.
Respecto de la PT-141 Litvinoff agrega que si bien su efectividad aún no está confirmada científicamente por estudios de gran escala, "nada se sabe sobre sus efectos a largo plazo".
¿Puede haber una respuesta universal desde la ciencia para lo que las mujeres (o los hombres) buscan en la sexualidad? "De cualquier manera -señala Litvinoff- será importante que vayamos pensando en los cambios que provocaría este "viagra femenino", porque es un proceso que no se detendrá".

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