Calcio

Recientes investigaciones indican que por día sería bueno beber dos vasos de leche y uno yogur.

20 Octubre 2004
Los argentinos consumen muy poco calcio, y esta sería una de las hipótesis por las cuales les cuesta mantener un peso saludable y adelgazar. Las últimas investigaciones señalan que el calcio, especialmente el proveniente de los productos lácteos, favorece la pérdida de peso cuando se sigue un plan alimentario para adelgazar. La leche y sus derivados son fuente de más de 20 nutrientes, entre ellos proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales esenciales para la salud. Nutricionistas recomiendan ingerir por día entre 1.000 y 1.200 mg de calcio, (equivalente a dos vasos de leche y uno de yogur), para reducir un 70% el riesgo de obesidad. Este trastorno y el sobrepeso afectan al 53% de la población de nuestro país, según estudios realizados por la Sociedad Argentina de Cardiología y la SAP.

El calcio de los productos lácteos ayuda a mantener el peso y previene la obesidad
La obesidad y el sobrepeso se han convertido en una de las más extendidas epidemias del siglo XXI. Y la Argentina no es la excepción: cerca del 53% de los adultos son obesos o tienen exceso de peso perjudicial para la salud. Esta situación alcanza también a los niños: uno de cada cinco tiene sobrepeso, y el 5 % de los chicos es obeso, según un reciente relevamiento de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Los argentinos consumen muy poco calcio, y esa sería una de las hipótesis por las cuales les cuesta mantener un peso saludable y adelgazar. Así se desprende de las últimas investigaciones que señalan que el calcio, en particular el que proviene de los alimentos lácteos, favorece la pérdida de peso cuando se sigue un plan alimenticio restringido en calorías, y ayuda a mantenerse en un peso saludable.

Alimentación inadecuada
Si bien la obesidad es una enfermedad metabólica multifactorial, una de sus principales causas radica en una la alimentación inadecuada. Además de reducir las calorías, las grasas y los azúcares de la dieta, ahora se recomienda aumentar el consumo de lácteos para alcanzar el nivel óptimo de calcio que contribuye a 'quemar' una mayor cantidad de grasas. El riesgo de obesidad es siete veces menor en las personas que consumen más calcio, y el sólo hecho de ingerir dos raciones de lácteos por día disminuiría el riesgo de obesidad hasta en un 70%.
"La recomendación de calcio en los adultos es de 1000 a 1200 mg diarios (el equivalente a dos vasos de leche y un yogur). Pero la ingesta promedio de los argentinos está muy por debajo de esa dosis - informó el médico especialista en Nutrición y vicepresidente por América Latina de la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad, doctor Julio Montero-. Según la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo, el consumo promedio de calcio en mujeres de 20 a 84 años es de 613,70 mg por día. En la población general, apenas se llega a 600 u 800 mg diarios, con una gran dispersión, ya que el calcio de la mayoría de las sales se absorbe aproximadamente en un 50 por ciento. No así el de la leche, que es el que tiene mayor biodisponibilidad, es decir que se absorbe más". "Los lácteos no sólo son la principal fuente de calcio de la dieta, sino que sus efectos sobre el peso corporal son mucho mayores (casi el doble) que los que produce el calcio de origen farmacológico. Estos efectos hicieron que la Asociación Norteamericana de Dietistas (ADA por sus siglas en inglés), emitiera el comunicado 'Tomar leche puede ayudarlo a perder peso", en el que se recomienda consumir al menos 1000 mg de calcio al día, ya que ayuda a eliminar la grasa corporal y podría prevenir que las células grasas o adipocitos optimicen su capacidad para el engorde", insistió Montero.
Esteban Carmuega, médico pediatra especialista en Nutrición Infantil, señaló que "es muy difícil cubrir los requerimientos de calcio si no se incluye en la dieta el consumo regular de lácteos. La leche y sus derivados son fuente de más de 20 nutrientes entre ellos proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales esenciales para la salud".
"Dos vasos de leche permiten satisfacer una proporción significativa de las necesidades diarias de calcio, magnesio, fósforo, vitaminas A, B2, B12 y D. El calcio, además de este nuevo papel en el control del peso corporal, es crucial para construir una estructura ósea sólida, especialmente durante la niñez y la adolescencia. Es una cuestión de hábitos, y los pediatras junto con las familias deberemos promover hábitos saludables para que las nuevas generaciones enfrenten al flagelo de la obesidad", recomendó el doctor Carmuega.

Llave del gasto energético
El calcio sería el responsable de encender y apagar la llave que controla el gasto energético dentro del tejido adiposo: a menor ingesta de calcio, se depositan más grasas en el adipocito (lipogénesis) y baja su oxidación (lipólisis), favoreciendo la obesidad. Por el contrario, un mayor consumo de calcio en la dieta enciende el 'switch' o interruptor que activa la oxidación de las grasas, produciendo menos acumulación de grasa. Por ello, a mayor ingesta de calcio, mayor será la oxidación celular de las grasas, especialmente las ubicadas en la región central del cuerpo (abdomen), que además de antiestéticas son riesgosas para la salud. (Pro-Salud News).

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