Con oxígeno hiperbárico curan heridas que no sanan

Tratan lesiones rebeldes, que no cicatrizan -como las ulceras de los pies diabeticos- o en injertos de piel en reconstrucciones por cáncer o traumas.

13 Octubre 2004
"Usamos la cámara hiperbárica para tratar a pacientes que vienen con diferentes diagnósticos; por ejemplo, para tratar heridas y lesiones que no cicatrizan, como las úlceras en los pies de los diabéticos, o injertos de piel en las reconstrucciones plásticas por cáncer o trauma. También en los casos de osteomielitis o infección en los huesos; para detener la necrosis o muerte de los tejidos sanos después de una terapia de radiación y en casos de gangrena; así como para descompresión en el caso de los buzos", dice Jorge Zamudio, coordinador del Centro de Terapia Hiperbárica de Oxígeno, del Aventura Hospital and Medical Center de Miami.

Evitan amputaciones
"Usando nuevas técnicas de cirugía plástica en conjunto con la terapia hiperbárica, sanan lesiones que anteriormente hubieran podido requerir amputación. Los beneficios son varios, las lesiones sanan en menos tiempo, hay menor riesgo de infección y de hinchazón", agrega el doctor Mark Broudo, cirujano plástico y director médico de dicho centro.
"Esta terapia dejó de ser algo alternativo para convertirse en un procedimiento médico regular, respaldado por investigaciones clínicas científicas; al punto de que el seguro de salud federal en los EE.UU. (Medicare) cubre los costos del uso oxígeno hiperbárico como terapia aplicable a 14 diagnósticos distintos", agrega Zamudio.

La terapia es simple
"Las células de los tejidos necesitan mucho oxígeno para vivir y cumplir todas sus funciones. Muchas veces, la razón por la cual no sana una herida es por falta de oxígeno, carencia de los ingredientes que le permiten a los tejidos en la herida entretejerse y sanar. Así que al poner al paciente en una cámara herméticamente cerrada y con oxígeno 100% puro, se aumenta la presión comprimiendo el aire para forzar que más oxígeno entre a la sangre y vaya a todos los órganos, incluyendo la piel. El paciente no siente nada, pero hay una cantidad adicional de oxígeno que está entrando a los pulmones, de allí está pasando a la sangre y luego a esos tejidos para que sanen. Hay válvulas que nos permiten controlar la entrada de oxígeno y manipular la presión aumentándola o disminuyéndola", explica Broudo.
La diferencia entre administrar oxígeno con una máscara y hacerlo bajo presión, es que "con la máscara no se obtiene oxígeno 100% puro, porque parte del bióxido de carbono y nitrógeno del aire se filtran, en la cámara es puro. En experimentos se ha demostrado que un animal al que se le saque toda la sangre y se le reemplace por agua, puede sobrevivir en la cámara hiperbárica debido a la gran cantidad de oxígeno que reciben sus tejidos . Eso puede ser útil para pacientes que han perdido mucha sangre y rehusan una transfusión. En ese caso pueden ir a la cámara hiperbárica hasta que el cuerpo fabrique de nuevo la sangre necesaria para sobrevivir. La terapia hiperbárica se administra varios días: depende del diagnóstico, y en condiciones crónicas el paciente está dentro de la cámara entre 90 y 120 minutos cada día, durante un par de semanas.El promedio requerido es de 20 sesiones; en casos de descompresión, es posible que el paciente tenga que estar de la cámara dentro cinco, diez o veinte horas continuas", dice Zamudio.Cámaras más modernasEn las cámaras se pueden poner a pacientes que están conectados a equipos especiales o que reciben líquidos por vía intravenosa. Ahora son más cómodas, más amplias y transparentes para evitar que el paciente experimente claustrofobia. Desde el interior del cilindro la persona puede ver su entorno y hasta mirar televisión, como si la cámara estuviera abierta.

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