Con las lecturas de formación de Julio Cortázar

Por Carlos Gazzera

10 Octubre 2004
Toda efeméride es, de algún modo, una celebración fetichista. Pero cuando esa celebración roza algún evento importante de la literatura, ese fetiche suele volverse productivo. Es el caso de Cortázar.
Inicialmente publicado en 1994, en tres tomos, la Obra crítica de Cortázar había desaparecido hacía ya algunos años de las librerías. Ahora, a veinte años de la muerte del autor y a diez de aquella primera edición, los textos de esta compilación aparecen en un formato pocket, bien encuadernado para sus quinientas y tantas páginas, con una letra cómoda para los lectores y, sobre todo, a un precio muy razonable.
La referencia a la década pasada no es menor. Cortázar había perdido a sus "lectores". Tenía "público" como lo tienen los autores masivos, pero por aquellos menemizados 90, Cortázar no conservaba los "lectores" que otrora supo tener hasta bien entrados los 80. Y esta es una diferencia que hoy parece revertirse. Ahora su público ha disminuido pero otra vez los jóvenes vuelven a leerlo. Otra vez los estudiantes universitarios le dedican tesinas en sus estudios de grado, lo citan, lo ponen como ejemplo. Cortázar parece recuperarse al calor de la restaurada esperanza de la juventud en una "nueva Argentina".
Por eso esta edición de bolsillo es igual y es diferente de la de hace diez años: es igual en cuanto va dirigida a los lectores de Cortázar (a aquellos que se vuelven decididamente cortazarianos). Pero es diferente porque aquellos lectores de los 90 pagaban entre 20 y 25 pesos/dólar el ejemplar de esta Obra crítica y ahora apenas una quinta parte de aquella cifra. Y sí: los lectores de Cortázar se han empobrecido y hoy el mercado ajusta su oferta a la realidad.
¿Qué contiene este Tomo 2 de la Obra crítica? Podríamos resumirlo en la siguiente proposición: están aquí todas las lecturas de formación que el propio autor diseminó en revistas, libros y cuanta publicación tuvo a mano, de aquellos autores y textos a los que su literatura fagocitó hasta el plagio. En este tomo está su "máquina" de narrar en estado puro: Rimbaud, John Keats, Graham Greene, Antonin Artaud, Luis Buñuel, Leopoldo Marechal, Victoria Ocampo, Edgar Allan Poe, entre otros.
Algunos de estos textos iluminan zonas de una poética, otros reflejan la ética de una vida. La mayoría se escribe desde la pasión.
Todos demuestran que detrás hay un lector capaz de desandar las preguntas que todo escritor se hace cuando lee para ejercer su oficio: ¿Cómo cuenta, cómo narra este autor/a? ¿Cuál es su poética? ¿Qué tomar, qué dejar de lado? ¿A quién lee en este cuento? ¿Qué inventa, qué reproduce?Como dice el compilador de este tomo, Jaime Alazraki, estos textos son sin duda la prehistoria de una poética que se volvió fundamental en la literatura latinoamericana porque sólo en esas páginas es posible realizar la necesaria arqueología de aquello que somos, fatalmente: lectores del gran Cortázar.(c) LA GACETA

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