La vergüenza de amanecer cada día con la cama mojada

Los niños enuréticos jamás deben ser humillados si se busca que el tratamiento médico sea exitoso.

06 Octubre 2004
Mojar la cama durante la noche a partir de los 5 años, edad en la que el control nocturno de la micción debería estar presente, es un problema más común de lo que divulga y que conocemos como "enuresis". La enuresis no es un escape de orina sino una micción involuntaria e inconsciente que se produce durante el sueño.
Aproximadamente 15 de cada 100 niños mayores de 5 años de edad sufren de enuresis. Anualmente alrededor del 10% de estos niños resuelven su problema espontáneamente sin tratamiento lo que significa que 9 de cada 10 niños que hoy mojan la cama continuarán haciéndolo el año que viene. Para los 15 años al menos uno de cada cien adolescentes moja la cama durante la noche.

Hay que hablar del tema
Independientemente de lo común que sea la enuresis, muchas familias no están dispuestas a hablar del problema. Algunas se culpan y piensan que han fallado en su función de padres, mientras que otras culpan al hijo por lo que creen es un problema de conducta. En otros casos (7 de cada 10 enuréticos tiene un hermano/a o padre con historia similar), aparentar ignorar el tema es una manera de ocultar vergüenza propia.
Muchas familias tratan el tema de la enuresis como un problema privado, un secreto familiar. En realidad, el sentimiento conjunto es el de la humillación. Compartir este problema con su médico es el primer paso hacia la solución.

No es una enfermedad
La cama mojada durante la noche no es una enfermedad sino un síntoma y como tal debe ser investigado por el pediatra o por el especialista. Por mucho tiempo se pensó que los problemas psicológicos eran la causa de la enuresis aunque hoy no existe evidencia médica que confirme esta teoría. En realidad, la mayoría de los problemas emocionales que sufren estos niños son la consecuencia y no la causa de la cama mojada.
Fisiológicamente, una persona produce más cantidad de orina de día que de noche y va eliminándola en las sucesivas "visitas" a los sanitarios. A la noche, el organismo reduce la producción de orina, adecuando el volumen al tamaño de la vejiga. Investigaciones modernas han demostrado que la mayoría de los niños diuréticos producen durante la noche mayor cantidad de orina (diuresis) de la que es capaz de contener la vejiga. Esta mayor diuresis está relacionada con una secreción nocturna insuficiente de una sustancia orgánica que regula la producción de orina, la vasopresina. En otras palabras, aunque el problema resulte en fastidio, frustración, desilusión, decepción... de los padres, el niño enurético es inocente de lo que le pasa y debe luchar diariamente con el vergonzoso tormento que significa despertar por la mañana todo mojado y con el desconcierto de no poder modificarlo voluntariamente.

Sentimiento de culpa
Estos niños saben que, no importa lo que hagan, si se tienen que mojar, invariablemente se mojarán. El resultado inevitable será una disminución de la autoestima con sentimientos de culpa y vergüenza. Crecer con estos problemas puede traducirse en conductas anormales en la casa, el colegio o en las relaciones con sus familiares, compañeros y amigos. Problemas de ansiedad, depresión, miedos y aislamiento son comunes a los niños enuréticos y, a medida que avanzan en edad, se acrecientan, marcando una tendencia en la formación de su personalidad.

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