20 Junio 2004 Seguir en 
Desde el reclutamiento en Brasil durante la guerra de la Triple Alianza, hasta el mito de la Argentina de la raza blanca y europea. Desde los derechos de las mujeres en estos países en 1930, hasta el jacobinismo y el robespierrismo en la Revolución de Mayo y durante los primeros años que sucederán a la gesta. Desde el último golpe militar argentino como origen del liberalismo corporativo, hasta el Estado desarrollista y empresario de Chile.
Estas son algunas coordenadas para advertir la amplitud de "Calidoscopio latinoamericano. Imágenes históricas para un debate vigente". La compilación del historiador argentino Waldo Ansaldi, que da forma a un libro honesto desde el título. Porque este trabajo no pretende en ningún momento ofrecer un resultado homogéneo. Prueba de ello es su marcada pluralidad en disciplinas, abordajes y estilos. Tampoco aspira a la completitud, dado que hay temas clave que no son abordados.
Como el propio Ansaldi señala en el prólogo, "el libro fue pensado y gestado para ofrecer miradas latinoamericanas, y unas pocas españolas, alternativas de las predominantes de origen anglosajón". Para ello, el coordinador de la obra convoca a 20 especialistas en las ciencias sociales. Esencialmente, politólogos, sociólogos e historiadores.
La multiplicidad de voces, criterios y posturas metodológicas e ideológicas hace de las 500 páginas que la editorial Ariel publicó este año, una realización que, por momentos, parece buscar la polémica adrede. Las visiones volcadas aquí, a menudo rigurosas y eruditas, no tienen presunción de validez universal, ni aspiran al título de verdad absoluta. Por el contrario, lucen como si quisieran completarse en la discusión. Hay posibilidad de confrontación para todos los gustos.En este marco aperturista, la estructura del libro (organizado cronológicamente) exhibe tres partes. La primera trata sobre procesos del siglo XIX, que apuntan a la construcción de Estados y de democracias. La segunda pone el acento en la cuestión de la ciudadanía. Se encaran, además, temas como la globalización, la política y la economía, y las revoluciones sin cambio revolucionario en Centroamérica.
La última parte se ocupa de los temas que la actualidad discute, como la memoria y el olvido, aportando, ciertamente, nuevas perspectivas. "Simón Bolívar: ideologización es historiografía", es un capítulo para la polémica, a juzgar porque el autor (Germán Cabrera Damas) no pide permiso ni usa condicionales para calificar y clasificar a numerosos líderes venezolanos. Los cuestiona con fe.
"El más común de los procedimientos, y también el más vinculado con el culto a Bolívar, ha sido sentirse comprometido a completar su obra -sentencia el ex embajador venezolano-. Para ello, es necesario combinar una buena porción de desparpajo con una porción aún mayor de ignorancia de la historia, conjugadas en un impúdico uso y abuso de la historia". Se ve, los fenómenos latinoamericanos no son privativos de una sola nación. (c) LA GACETA
Estas son algunas coordenadas para advertir la amplitud de "Calidoscopio latinoamericano. Imágenes históricas para un debate vigente". La compilación del historiador argentino Waldo Ansaldi, que da forma a un libro honesto desde el título. Porque este trabajo no pretende en ningún momento ofrecer un resultado homogéneo. Prueba de ello es su marcada pluralidad en disciplinas, abordajes y estilos. Tampoco aspira a la completitud, dado que hay temas clave que no son abordados.
Como el propio Ansaldi señala en el prólogo, "el libro fue pensado y gestado para ofrecer miradas latinoamericanas, y unas pocas españolas, alternativas de las predominantes de origen anglosajón". Para ello, el coordinador de la obra convoca a 20 especialistas en las ciencias sociales. Esencialmente, politólogos, sociólogos e historiadores.
La multiplicidad de voces, criterios y posturas metodológicas e ideológicas hace de las 500 páginas que la editorial Ariel publicó este año, una realización que, por momentos, parece buscar la polémica adrede. Las visiones volcadas aquí, a menudo rigurosas y eruditas, no tienen presunción de validez universal, ni aspiran al título de verdad absoluta. Por el contrario, lucen como si quisieran completarse en la discusión. Hay posibilidad de confrontación para todos los gustos.En este marco aperturista, la estructura del libro (organizado cronológicamente) exhibe tres partes. La primera trata sobre procesos del siglo XIX, que apuntan a la construcción de Estados y de democracias. La segunda pone el acento en la cuestión de la ciudadanía. Se encaran, además, temas como la globalización, la política y la economía, y las revoluciones sin cambio revolucionario en Centroamérica.
La última parte se ocupa de los temas que la actualidad discute, como la memoria y el olvido, aportando, ciertamente, nuevas perspectivas. "Simón Bolívar: ideologización es historiografía", es un capítulo para la polémica, a juzgar porque el autor (Germán Cabrera Damas) no pide permiso ni usa condicionales para calificar y clasificar a numerosos líderes venezolanos. Los cuestiona con fe.
"El más común de los procedimientos, y también el más vinculado con el culto a Bolívar, ha sido sentirse comprometido a completar su obra -sentencia el ex embajador venezolano-. Para ello, es necesario combinar una buena porción de desparpajo con una porción aún mayor de ignorancia de la historia, conjugadas en un impúdico uso y abuso de la historia". Se ve, los fenómenos latinoamericanos no son privativos de una sola nación. (c) LA GACETA







