Hepatitis A

Hace 30 años que se identificó el virus de la patología, que ha provocado grandes epidemias. Impacta en las áreas pobres, pero puede evitarse con la vacunación.

02 Junio 2004
Cuando incrementa el número de casos de hepatitis "A" en un determinado lugar, muchos especialistas afirman que la solución para combatir las epidemias sería la vacunación obligatoria. Recientemente salió al mercado una nueva vacuna-versión pediátrica- que está indicada para inmunizar a los chicos de 1 a 15 años. Los pediatras e infectólogos sostienen que la inmunización es el único modo de compensar las falencias de las redes cloacales y de la provisión de agua potable. Este año, el brote de hepatitis "A" en el país ha superado en un 150% a los anteriores, según los expertos.

La hepatitis "A" puede afectar a cualquier individuo, sin distinción socioeconómica

La hepatitis A ha provocado grandes epidemias a lo largo de la historia. Sin embargo, y paradójicamente, el aislamiento del agente que la provoca ha sido extremadamente dificultoso y hace sólo 30 años que se ha logrado la identificación del virus. Y esto ha sido posible gracias a la microscopía electrónica.
Esta enfermedad, caracterizada por la inflamación del hígado, es una de las patologías de mayor impacto en las áreas de pobreza, aunque los grupos sociales de alto nivel adquisitivo también resultan marcadamente susceptibles a contraerla dado que carecen de anticuerpos contra el virus.
Hoy por hoy, infectólogos y las autoridades sanitarias están preocupados por el incremento en el número de casos en diferentes regiones del país, que se estiman han superado en un 150 por ciento los brotes anteriores.
No obstante, afortunadamente en los últimos años se han desarrollado distintas vacunas para prevenirla, y muchos infectólogos y pediatras creen que la aparición de una versión pediátrica de vacuna (de origen francés) puede contribuir a frenar la cadena de contagios. La nueva vacuna (Avaxim 80u) de Aventis Pasteur se ha presentado recientemente en Buenos Aires y en Córdoba.
La fórmula está indicada para niños y adolescentes (de 1 a 15 años de edad inclusive), viene en jeringa prellenada con una aguja fina y corta, para reducir al mínimo las molestias de la aplicación.

Llegará a Tucumán
Próximamente se estará presentando esta vacuna en las ciudades de Rosario, Tucumán y Mendoza.
"El virus de la hepatitis A pertenece al género hepatovirus de la familia Picornaviridae, así llamados por su pequeño tamaño, ya que mide unos 27 mm de diámetro", explica el doctor Eduardo López, jefe del Servicio de Infectología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de la Capital Federal.
Una importante ventaja que presenta este virus sobre otros ?continúa el infectólogo- "es que existe un solo serotipo distribuido aparentemente en todo el mundo, esto permite la preparación de vacunas con alta y similar eficacia en distintos países".
El único reservorio conocido del virus es el ser humano. La transmisión es fundamentalmente vía fecal-oral, ya sea por transmisión de persona a persona o por ingestión de agua o alimentos contaminados.

Ciclo de mayor contagio
"El virus se excreta con la materia fecal de 14 a 21 días antes del comienzo de la ictericia (color amarillento de la piel y conjuntivas que se da en algunos pacientes), siendo este el período de mayor contagio y hasta 8 días después del comienzo de la ictericia. Es importante mencionar que los niños y lactantes eliminan el virus por un período más largo (hasta semanas) que los adultos", describe López.
La resistencia del virus al calor le permite, por ejemplo, ser viable en alimentos cocinados como en bivalvos y pescados. Además resulta viable en alimentos ácidos como mayonesas y otros condimentos y aderezos ácidos.
A nivel mundial se denuncian anualmente alrededor de 1.500.000 casos, aunque el número real de personas infectadas es desconocido, dado que la mayoría de los casos no se denuncian y existe un importante grupo de paciente asintomáticos, lo que impide la detección. "La infección ocurre en forma asintomática en alto porcentaje de niños y esta característica se relaciona directamente con la edad. De hecho, hay estudios que definen un 84% de casos asintomáticos en niños que adquirieron la infección antes de los 3 años de edad, 50% entre los 3 y 4 años, y 20% entre los niños de 5 años o más", destacó. La infección ocurre durante los primeros 10 años de la vida, puede darse más tarde.

Aconsejan vacunar desde los 12 meses

"Teniendo en cuenta que los niños son difusores silenciosos de la enfermedad, es imprescindible vacunarlos a partir del año de vida, sabiendo que el esquema de vacunación contempla la aplicación de dos dosis, que se administran con un intervalo de seis meses", explica el doctor Roberto Debbag, jefe de Infectología del Hospital de Pediatría J. P. Garrahan.
El profesor de Enfermedades Infecciosas y pediatra tucumano, Emilio Buabse, coincide con lo expresado por Debbag. Ambos explicaron que la segunda dosis potencia la primera y se ha comprobado que, cualquiera sea la vacuna que se utilice en la primera dosis, la última formulación pediátrica mejora la performance inmunológica del conjunto cuando es aplicada como refuerzo.

Barrera de protección
Destacados infectólogos argentinos, como los especialistas mencionados en esta nota, coinciden en reclamar la inclusión urgente de la vacunación contra la hepatitis A en el calendario oficial. Afirman que el único modo de compensar en este aspecto (y a un costo razonable) las falencias de nuestras redes cloacales y de la provisión de agua corriente potable, es la vacunación obligatoria.
El equipo del doctor Debbag compiló la totalidad de los gastos que origina la hepatitis A en nuestro país, desde las visitas médicas hasta los trasplantes de hígado, desde las recaídas hasta los días de trabajo perdidos, y realizó un estudio comparativo que fue premiado en marzo último por la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas durante un congreso realizado en México (Cancún). Según ese estudio, "el costo de prevenir la hepatitis-A mediante la vacunación masiva de la población infantil, sería tres veces menor que el de atender a los enfermos, es decir, de 14 millones de dólares contra los 43 millones que implica la no vacunación", explica. Y señala, asimismo, el valor inestimable de las vidas ganadas, contra los casos fatales que se producen en los no vacunados, especialmente durante la infancia.

Tamaño texto
Comentarios