26 Mayo 2004 Seguir en 

En el XXIII Congreso Nacional e Internacional de Cardiología que finalizó ayer en Tucumán, los especialistas pusieron énfasis en la prevención de los males cardiovasculares, primera causa de muerte en nuestro país. 3.642 profesionales debatieron sobre los nuevos tratamientos y los problemas que estos tiempos plantean al corazón. Las principales patologías son la hipertensión arterial, la cardiopatía isquémica, las arritmias y la insuficiencia cardíaca. También se impulsó en la reunión el Convenio Marco para el Control del Tabaco en el Mundo, que en 2003 firmaron 116 países de los 192 que integran la OMS.
La gran mayoría de los que padecen hipertensión arterial no se hace controles
Ayer se expusieron las conclusiones en torno a los cuatro temas centrales del XXIII Congreso Argentino de Cardiología, desarrollados en las distintas disertaciones y mesas de trabajo del encuentro: hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, isquemia y arritmia.
Con respecto a la hipertensión arterial, el cardiólogo Fernando De la Serna dijo que lo que más llamó la atención general de los participantes fue la falta de control de los pacientes hipertensos. "Pese a que es una afección con ciertas facilidades de tratamiento, el control de la hipertensión arterial en nuestro país no excede al 13%. Esto significa que el 87% de los pacientes hipertensos no está controlado. Entonces, están sujetos a complicaciones, al agravamiento de su enfermedad, a muertes súbitas, etcétera", sostuvo.
Cuando la sangre viaja por las arterias a una presión mayor que la deseable para la salud, se manifiesta la hipertensión arterial. "La mayoría de los afectados no presenta síntomas, pero eso no implica que no sea peligrosa. Gran parte de las muertes que se producen cada año son consecuencia directa de la hipertensión o de sus complicaciones sobre el sistema cardiovascular. El control de la hipertensión exige la puesta en marcha de una campaña sanitaria que debe modificar esta tremenda falta de control", enfatizó.
Los valores tensionales, explicó, pueden aumentarse transitoriamente debido a circunstancias como el esfuerzo físico, un cambio brusco de tiempo, el traslado a un lugar de clima diferente, emociones fuertes, tensiones psíquicas, conducción de automóviles, hablar en público, discusiones enérgicas, ruidos, etcétera.
De la Serna, uno de los organizadores del congreso, dijo que 3.642 profesionales de todas las provincias y del exterior asistieron al encuentro. "Esta cifra de inscriptos es inédita en Tucumán y, también, en el interior del país. Además, se desarrolló un programa científico atrayente y muy bien efectuado", expresó.
Crean la red nacional para el Mal de Chagas
La ausencia de datos estadísticos sobre la cantidad, ubicación, condiciones de vida y otras características de los enfermos chagásicos en el país motivó la creación de la Red Argentina de Chagas.
Este organismo funciona bajo la órbita de la Federación Argentina de Cardiología (FAC) y, pese a que ya fue creado hace unos meses, recién hace un mes y medio (debido a la proximidad del XXIII Congreso Argentino de Cardiología) comenzó a trabajar intensamente.
"Se busca realizar una especie de cateo o relevamiento epidemiológico, para tener una realidad actual de la enfermedad del chagas. Actualmente, no manejamos números", afirmó el cardiólogo Francisco José Sosa, miembro de la Red de Chagas de la FAC y secretario de Prensa y Difusión del congreso.
Dispositivos implantables
"Las alternativas con las que hoy cuenta la medicina, como los dispositivos implantables, marcapasos o cardiodesfibriladores, que evitan una muerte súbita, brindan una mayor calidad de vida y mejores condiciones de supervivencia al paciente. Por ello, es bueno saber cuántos enfermos de chagas hay, dónde se encuentran, cuáles son sus condiciones de vida y las de su familia, etcétera, para poder enfrentar el problema", explicó.
Cifras ausentes
Sosa dijo que en Latinoamérica hay entre 28 y 30 millones de personas en riesgo de contraer la enfermedad. "También se habla de 3 millones de chagásicos en Argentina y de un número determinado de personas que requieren marcapasos. Pero estos valores además de ser fluctuantes, no son los actuales", aseveró.
El cardiólogo sostuvo que debe realizarse estudios multicéntricos, en Argentina y en Latinoamérica, y ensayar nuevas drogas. "El paciente chagásico, generalmente, es una persona de escasos recursos económicos. Por ello, hay que buscar todo tipo de alternativas para esa franja social. ", agregó.
La insuficiencia cardíaca crece como una epidemia
"Se dice permanentemente que la insuficiencia cardíaca crece como si fuera una epidemia; y realmente es así. El crecimiento de la prevalencia de la insuficiencia cardíaca está aumentando raudamente, por varias razones. Los éxitos de los tratamientos hacen que la gente viva más tiempo, y se hace más fácilmente presentar afecciones. Evidentemente, hay un factor de riesgo que no se puede modificar que es la edad. Pero hay que pensar en los que sí puedan ser modificados", afirmó Fernando De la Serna, refiriéndose a las tensiones emocionales, el estrés, el exceso de trabajo, etcétera.
Se habla de insuficiencia cardíaca cuando la función del corazón está alterada o no bombea suficiente sangre como abastecer a los órganos, músculos y tejidos del organismo. Cuando el corazón empieza a fallar, el organismo lo detecta inmediatamente y pone en marcha los mecanismos compensatorios, por lo que muchos pacientes no llegan a percibir los síntomas anormales que manifiesta el corazón.
No obstante, los mecanismos compensatorios sólo son eficaces durante cierto tiempo, por lo que llega un momento en el que el organismo no puede remediar el fallo en el bombeo del corazón.
"Despertó gran interés la forma de individualizar al paciente con este problema mediante el uso de sustancias existentes en el organismo. El aumento de estas sustancias determina la existencia de insuficiencia cardíaca en una persona. Se descubrió que son un buen parámetro para detectar la afección", informó.
De la Serna dijo que el tratamiento para la insuficiencia cardíaca radica en el uso de drogas, pero también hay esperanzas en las investigaciones sobre reconstrucción de las células musculares cardíacas, que se pierden por un proceso de metrosis o por muerte celular programada.
Nuevas técnicas en estudio
Con respecto a la cardiopatía isquémica, Fernando De la Serna resaltó que en el congreso se habló en distintos simposios sobre la posibilidad futura de lograr la reconstrucción de las paredes del corazón a través de la inyección o del transplante celular. "Una moderna técnica permite aportar células desde distintos puntos del cuerpo, como la médula ósea. Esas células crecerán y reemplazarán a las muertas de un infarto de miocardio", afirmó.
El cardiólogo, sin embargo, dijo que esta solución podrá implementarse recién dentro de unos cinco o 10 años e nuestro país.
La cardiopatía isquémica, explicó, significa la disminución transitoria o permanente del riego sanguíneo de una parte del cuerpo, producida por una alteración normal o patológica de la arteria o arterias aferentes a ella. La cardiopatía isquémica es una de las patologías referentes de la mortalidad cardiovascular. El mecanismo responsable básico de esta enfermedad es la arteriosclerosis, un trastorno que lesiona y obstruye las arterias de mediano y gran calibre, produciendo la cardiopatía coronaria (infarto de miocardio) y el accidente cerebrovascular (los mal llamados derrames cerebrales).
Para mejorar la calidad de vida
Durante el congreso también se presentaron avances con respecto a los tratamientos para las arritmias, como la terapia de resincronización cardíaca. "El uso de este tratamiento eléctrico, que resincroniza el funcionamiento del corazón, fue uno de los temas destacados en el congreso", subrayó Fernando De la Serna. El ingeniero electrónico y doctor en bioingeniería, Julio Spinelli, fue invitado para disertar sobre la terapia de esincronización cardíaca. "Esta nueva técnica consiste en detectar la contracción asincrónica de un corazón y normalizar su funcionamiento. La persistencia de la contracción asimétrica puede conllevar a la falla cardíaca, una patología grave", explicó.
Spinelli aseguró que la esta terapia no solamente mejora la calidad de vida del paciente, al resincronizar el corazón, sino que también disminuye la mortalidad en una cifra muy importante y, además, disminuye la frecuencia de hospitalización.
Los niños fuman a partir de los 10 años
"Está comprobado que la publicidad de cigarrillos incide en forma alarmante en los niños. El 90% empieza a fumar antes de los 18 años y la edad pico de inicio en el pernicioso hábito está entre los 12 y 13 años. Esto hace que las grandes empresas tabacaleras apunten sus propagandas a los chicos y a las chicas. Las jovencitas están fumando igual o más que los varones en la Argentina y en otros países en vía de desarrollo, pero también en países ricos como Noruega y Suecia", advirtió a LA GACETA Beatriz Marcet Champagne, directora ejecutiva de la Fundación Interamericana del Corazón.
En Tucumán, según un estudio de la Sociedad de Neumonología y Tisiología, la mayoría de los chicos comienza a fumar en forma muy precoz, a partir de los 10 años.
"A las compañías tabacaleras les importa ganar, no les importa la salud de la gente, y los niños y las mujeres constituyen su blanco", señaló la experta, quien participó junto a 3.000 cardiólogos del país y del extranjero en el XXIII Congreso Nacional e Internacional de Cardiología, que concluyó ayer en Tucumán.
El daño que provoca el tabaco ya lo sabían las empresas tabacaleras desde 1953. "Por eso eligieron estrategias para engañar a la gente. Así lo consignan los propios documentos de los fabricantes de cigarrillos, que se dieron a conocer cuando en Minnesota perdieron el primer juicio por daños y perjuicios a la salud. Además, allí nos enteramos de que en los países Latinoamericanos contrataban a médicos y a educadores para que reaccionen positivamente frente a cualquier estudio negativo sobre los efectos de tabaco, minimizando la investigación y creando confusión en la población", aseguró Champagne.
"Las firmas crean con la publicidad de los cigarrillos una imagen falsa de la libertad, del pasaje de la adolescencia a la adultez; la idea de que toda persona que es bohemia necesariamente tiene que fumar. Todo esto es un burdo engaño para aumentar sus ganancias", informó.
Champagne comentó que se fuma más en las películas norteamericanas que en la vida real de los norteamericanos. Dijo que las firmas tabacaleras pagan para hacer publicidad y así exportar la imagen de una vida glamorosa. Pero esto es tan falso que en el mismo Estados Unidos ya hay siete estados que prohibieron fumar en todos los lugares públicos.
"Los fumadores sólo pueden hacerlo en sus casas o en la calle. En ningún lugar público existe un sector para fumadores y otro para no fumadores. Además, ya hay un gran movimiento cívico en contra del cigarrillo, considerado como un asesino silencioso", aseguró.
Ayer se expusieron las conclusiones en torno a los cuatro temas centrales del XXIII Congreso Argentino de Cardiología, desarrollados en las distintas disertaciones y mesas de trabajo del encuentro: hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, isquemia y arritmia.
Con respecto a la hipertensión arterial, el cardiólogo Fernando De la Serna dijo que lo que más llamó la atención general de los participantes fue la falta de control de los pacientes hipertensos. "Pese a que es una afección con ciertas facilidades de tratamiento, el control de la hipertensión arterial en nuestro país no excede al 13%. Esto significa que el 87% de los pacientes hipertensos no está controlado. Entonces, están sujetos a complicaciones, al agravamiento de su enfermedad, a muertes súbitas, etcétera", sostuvo.
Cuando la sangre viaja por las arterias a una presión mayor que la deseable para la salud, se manifiesta la hipertensión arterial. "La mayoría de los afectados no presenta síntomas, pero eso no implica que no sea peligrosa. Gran parte de las muertes que se producen cada año son consecuencia directa de la hipertensión o de sus complicaciones sobre el sistema cardiovascular. El control de la hipertensión exige la puesta en marcha de una campaña sanitaria que debe modificar esta tremenda falta de control", enfatizó.
Los valores tensionales, explicó, pueden aumentarse transitoriamente debido a circunstancias como el esfuerzo físico, un cambio brusco de tiempo, el traslado a un lugar de clima diferente, emociones fuertes, tensiones psíquicas, conducción de automóviles, hablar en público, discusiones enérgicas, ruidos, etcétera.
De la Serna, uno de los organizadores del congreso, dijo que 3.642 profesionales de todas las provincias y del exterior asistieron al encuentro. "Esta cifra de inscriptos es inédita en Tucumán y, también, en el interior del país. Además, se desarrolló un programa científico atrayente y muy bien efectuado", expresó.
La ausencia de datos estadísticos sobre la cantidad, ubicación, condiciones de vida y otras características de los enfermos chagásicos en el país motivó la creación de la Red Argentina de Chagas.
Este organismo funciona bajo la órbita de la Federación Argentina de Cardiología (FAC) y, pese a que ya fue creado hace unos meses, recién hace un mes y medio (debido a la proximidad del XXIII Congreso Argentino de Cardiología) comenzó a trabajar intensamente.
"Se busca realizar una especie de cateo o relevamiento epidemiológico, para tener una realidad actual de la enfermedad del chagas. Actualmente, no manejamos números", afirmó el cardiólogo Francisco José Sosa, miembro de la Red de Chagas de la FAC y secretario de Prensa y Difusión del congreso.
Dispositivos implantables
"Las alternativas con las que hoy cuenta la medicina, como los dispositivos implantables, marcapasos o cardiodesfibriladores, que evitan una muerte súbita, brindan una mayor calidad de vida y mejores condiciones de supervivencia al paciente. Por ello, es bueno saber cuántos enfermos de chagas hay, dónde se encuentran, cuáles son sus condiciones de vida y las de su familia, etcétera, para poder enfrentar el problema", explicó.
Cifras ausentes
Sosa dijo que en Latinoamérica hay entre 28 y 30 millones de personas en riesgo de contraer la enfermedad. "También se habla de 3 millones de chagásicos en Argentina y de un número determinado de personas que requieren marcapasos. Pero estos valores además de ser fluctuantes, no son los actuales", aseveró.
El cardiólogo sostuvo que debe realizarse estudios multicéntricos, en Argentina y en Latinoamérica, y ensayar nuevas drogas. "El paciente chagásico, generalmente, es una persona de escasos recursos económicos. Por ello, hay que buscar todo tipo de alternativas para esa franja social. ", agregó.
"Se dice permanentemente que la insuficiencia cardíaca crece como si fuera una epidemia; y realmente es así. El crecimiento de la prevalencia de la insuficiencia cardíaca está aumentando raudamente, por varias razones. Los éxitos de los tratamientos hacen que la gente viva más tiempo, y se hace más fácilmente presentar afecciones. Evidentemente, hay un factor de riesgo que no se puede modificar que es la edad. Pero hay que pensar en los que sí puedan ser modificados", afirmó Fernando De la Serna, refiriéndose a las tensiones emocionales, el estrés, el exceso de trabajo, etcétera.
Se habla de insuficiencia cardíaca cuando la función del corazón está alterada o no bombea suficiente sangre como abastecer a los órganos, músculos y tejidos del organismo. Cuando el corazón empieza a fallar, el organismo lo detecta inmediatamente y pone en marcha los mecanismos compensatorios, por lo que muchos pacientes no llegan a percibir los síntomas anormales que manifiesta el corazón.
No obstante, los mecanismos compensatorios sólo son eficaces durante cierto tiempo, por lo que llega un momento en el que el organismo no puede remediar el fallo en el bombeo del corazón.
"Despertó gran interés la forma de individualizar al paciente con este problema mediante el uso de sustancias existentes en el organismo. El aumento de estas sustancias determina la existencia de insuficiencia cardíaca en una persona. Se descubrió que son un buen parámetro para detectar la afección", informó.
De la Serna dijo que el tratamiento para la insuficiencia cardíaca radica en el uso de drogas, pero también hay esperanzas en las investigaciones sobre reconstrucción de las células musculares cardíacas, que se pierden por un proceso de metrosis o por muerte celular programada.
Con respecto a la cardiopatía isquémica, Fernando De la Serna resaltó que en el congreso se habló en distintos simposios sobre la posibilidad futura de lograr la reconstrucción de las paredes del corazón a través de la inyección o del transplante celular. "Una moderna técnica permite aportar células desde distintos puntos del cuerpo, como la médula ósea. Esas células crecerán y reemplazarán a las muertas de un infarto de miocardio", afirmó.
El cardiólogo, sin embargo, dijo que esta solución podrá implementarse recién dentro de unos cinco o 10 años e nuestro país.
La cardiopatía isquémica, explicó, significa la disminución transitoria o permanente del riego sanguíneo de una parte del cuerpo, producida por una alteración normal o patológica de la arteria o arterias aferentes a ella. La cardiopatía isquémica es una de las patologías referentes de la mortalidad cardiovascular. El mecanismo responsable básico de esta enfermedad es la arteriosclerosis, un trastorno que lesiona y obstruye las arterias de mediano y gran calibre, produciendo la cardiopatía coronaria (infarto de miocardio) y el accidente cerebrovascular (los mal llamados derrames cerebrales).
Durante el congreso también se presentaron avances con respecto a los tratamientos para las arritmias, como la terapia de resincronización cardíaca. "El uso de este tratamiento eléctrico, que resincroniza el funcionamiento del corazón, fue uno de los temas destacados en el congreso", subrayó Fernando De la Serna. El ingeniero electrónico y doctor en bioingeniería, Julio Spinelli, fue invitado para disertar sobre la terapia de esincronización cardíaca. "Esta nueva técnica consiste en detectar la contracción asincrónica de un corazón y normalizar su funcionamiento. La persistencia de la contracción asimétrica puede conllevar a la falla cardíaca, una patología grave", explicó.
Spinelli aseguró que la esta terapia no solamente mejora la calidad de vida del paciente, al resincronizar el corazón, sino que también disminuye la mortalidad en una cifra muy importante y, además, disminuye la frecuencia de hospitalización.
"Está comprobado que la publicidad de cigarrillos incide en forma alarmante en los niños. El 90% empieza a fumar antes de los 18 años y la edad pico de inicio en el pernicioso hábito está entre los 12 y 13 años. Esto hace que las grandes empresas tabacaleras apunten sus propagandas a los chicos y a las chicas. Las jovencitas están fumando igual o más que los varones en la Argentina y en otros países en vía de desarrollo, pero también en países ricos como Noruega y Suecia", advirtió a LA GACETA Beatriz Marcet Champagne, directora ejecutiva de la Fundación Interamericana del Corazón.
En Tucumán, según un estudio de la Sociedad de Neumonología y Tisiología, la mayoría de los chicos comienza a fumar en forma muy precoz, a partir de los 10 años.
"A las compañías tabacaleras les importa ganar, no les importa la salud de la gente, y los niños y las mujeres constituyen su blanco", señaló la experta, quien participó junto a 3.000 cardiólogos del país y del extranjero en el XXIII Congreso Nacional e Internacional de Cardiología, que concluyó ayer en Tucumán.
El daño que provoca el tabaco ya lo sabían las empresas tabacaleras desde 1953. "Por eso eligieron estrategias para engañar a la gente. Así lo consignan los propios documentos de los fabricantes de cigarrillos, que se dieron a conocer cuando en Minnesota perdieron el primer juicio por daños y perjuicios a la salud. Además, allí nos enteramos de que en los países Latinoamericanos contrataban a médicos y a educadores para que reaccionen positivamente frente a cualquier estudio negativo sobre los efectos de tabaco, minimizando la investigación y creando confusión en la población", aseguró Champagne.
"Las firmas crean con la publicidad de los cigarrillos una imagen falsa de la libertad, del pasaje de la adolescencia a la adultez; la idea de que toda persona que es bohemia necesariamente tiene que fumar. Todo esto es un burdo engaño para aumentar sus ganancias", informó.
Champagne comentó que se fuma más en las películas norteamericanas que en la vida real de los norteamericanos. Dijo que las firmas tabacaleras pagan para hacer publicidad y así exportar la imagen de una vida glamorosa. Pero esto es tan falso que en el mismo Estados Unidos ya hay siete estados que prohibieron fumar en todos los lugares públicos.
"Los fumadores sólo pueden hacerlo en sus casas o en la calle. En ningún lugar público existe un sector para fumadores y otro para no fumadores. Además, ya hay un gran movimiento cívico en contra del cigarrillo, considerado como un asesino silencioso", aseguró.
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