28 Abril 2004 Seguir en 

La infección de los tejidos que soportan los dientes -encía y hueso alveolar- tienen como causa primaria y fundamental las bacterias. Sin embargo, estas son necesarias pero no suficientes para producir daño. Otros factores de riesgo facilitan el desarrollo de las infecciones.
Conocer tales factores, según las odontólogas tucumanas Mirta Sarmiento de Toledo y Celina María Auad, es determinante en el diagnóstico, pronóstico y tratamiento de los pacientes. Algunos de ellos son: la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el tabaco, el estrés, la osteoporosis, los efectos secundarios de medicamentos como antihipertensivos, sedantes, antialérgicos, anticonvulsivos e inmunodepresores, entre otros.
No suelen ser dolorosas
Las enfermedades periodontales comúnmente no son dolorosas, pudiendo llegar a etapas avanzadas -que provocan la pérdida del diente- sin que el paciente se dé cuenta de que la padece. Esto quedó demostrado en los resultados del primer estudio epidemiológico nacional - del cual participaron las seccionales de Prevención y de Periodontología del Círculo Odontológico Tucumano- publicado en detalle en este suplemento de SALUD del 03/ 12/ 03-.
Tal estudio reveló, entre otras cosas, que a nivel nacional un 96.8% de los pacientes mayores de 18 años necesitan alguna forma de atención periodontal. Sólo el 12 % de estos pacientes consultaron por sangrado de las encías, esto indica que el sangrado no es considerado un motivo para requerir tratamiento odontológico.
Efectos en el organismo
Diagnosticar y tratar esta enfermedad es muy importante porque representa una infección local con efectos en el estado de salud general de los pacientes. Siempre que se produce una injuria sobre un tejido colonizado por microorganismos, tal es lo que sucede en la enfermedad periodontal: los microorganismos pueden penetrar a través de los tejidos, llegar al torrente sanguíneo -bacterihemia- y viajar hasta órganos más importantes donde comienzan nuevas infecciones.
La acompañan otros males
Esta firmemente establecida la asociación entre las enfermedades infecciosas de las encías con la diabetes, enfermedades cardiovasculares, nacimiento de bebes prematuros y de bajo peso, osteoporosis, obesidad, estrés y hábitos como el tabaquismo y baja ingesta de calcio.
Estas condiciones sistémicas pueden incrementar el riesgo para el inicio y severidad de la enfermedad Periodontal, por eso es responsabilidad del odontólogo, considerar en la historia clínica de cada paciente el estado de salud general. A su vez, la enfermedad peridontal no tratada, es también un factor de riesgo a considerar por los médicos en el tratamiento de las enfermedades sistémicas antes mencionadas.
Buen control metabólico
Las odontólogas Sarmiento de Toledo y Auad recordaron que está bien establecido que la periodontitis conlleva a un pobre control glucémico, porque al igual que otras infecciones bacterianas, disminuye la captación de la glucosa por parte de la insulina. Este trastorno metabólico, a su vez, puede acelerar el proceso destructivo del hueso y encía que fijan los dientes. Con un control metabólico óptimo, mejorarían notablemente las manifestaciones inflamatorias en boca, como así también la cicatrización de estos tejidos después del tratamiento.
Para el inicio de un tratamiento periodontal es indispensable partir con un buen control metabólico de la diabetes. De no cumplir este requisito, el tratamiento se postergaría hasta lograr niveles glucémicos aceptables. Si tuvieran un control moderado, será necesario complementar el tratamiento con antibióticos.
Controlar la diabetes
En pacientes con encías enfermas existe mayor riesgo de infección y una reducida cicatrización, pero con control metabólico se puede colocar implantes con cobertura antibiótica. Si la diabetes no se controla hay que evitar cirugías. En una revisión de los estudios epidemiológicos se halló una asociación de riesgo entre enfermedades infecciosas con enfermedad cardiovascular.
Conocer tales factores, según las odontólogas tucumanas Mirta Sarmiento de Toledo y Celina María Auad, es determinante en el diagnóstico, pronóstico y tratamiento de los pacientes. Algunos de ellos son: la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el tabaco, el estrés, la osteoporosis, los efectos secundarios de medicamentos como antihipertensivos, sedantes, antialérgicos, anticonvulsivos e inmunodepresores, entre otros.
No suelen ser dolorosas
Las enfermedades periodontales comúnmente no son dolorosas, pudiendo llegar a etapas avanzadas -que provocan la pérdida del diente- sin que el paciente se dé cuenta de que la padece. Esto quedó demostrado en los resultados del primer estudio epidemiológico nacional - del cual participaron las seccionales de Prevención y de Periodontología del Círculo Odontológico Tucumano- publicado en detalle en este suplemento de SALUD del 03/ 12/ 03-.
Tal estudio reveló, entre otras cosas, que a nivel nacional un 96.8% de los pacientes mayores de 18 años necesitan alguna forma de atención periodontal. Sólo el 12 % de estos pacientes consultaron por sangrado de las encías, esto indica que el sangrado no es considerado un motivo para requerir tratamiento odontológico.
Efectos en el organismo
Diagnosticar y tratar esta enfermedad es muy importante porque representa una infección local con efectos en el estado de salud general de los pacientes. Siempre que se produce una injuria sobre un tejido colonizado por microorganismos, tal es lo que sucede en la enfermedad periodontal: los microorganismos pueden penetrar a través de los tejidos, llegar al torrente sanguíneo -bacterihemia- y viajar hasta órganos más importantes donde comienzan nuevas infecciones.
La acompañan otros males
Esta firmemente establecida la asociación entre las enfermedades infecciosas de las encías con la diabetes, enfermedades cardiovasculares, nacimiento de bebes prematuros y de bajo peso, osteoporosis, obesidad, estrés y hábitos como el tabaquismo y baja ingesta de calcio.
Estas condiciones sistémicas pueden incrementar el riesgo para el inicio y severidad de la enfermedad Periodontal, por eso es responsabilidad del odontólogo, considerar en la historia clínica de cada paciente el estado de salud general. A su vez, la enfermedad peridontal no tratada, es también un factor de riesgo a considerar por los médicos en el tratamiento de las enfermedades sistémicas antes mencionadas.
Buen control metabólico
Las odontólogas Sarmiento de Toledo y Auad recordaron que está bien establecido que la periodontitis conlleva a un pobre control glucémico, porque al igual que otras infecciones bacterianas, disminuye la captación de la glucosa por parte de la insulina. Este trastorno metabólico, a su vez, puede acelerar el proceso destructivo del hueso y encía que fijan los dientes. Con un control metabólico óptimo, mejorarían notablemente las manifestaciones inflamatorias en boca, como así también la cicatrización de estos tejidos después del tratamiento.
Para el inicio de un tratamiento periodontal es indispensable partir con un buen control metabólico de la diabetes. De no cumplir este requisito, el tratamiento se postergaría hasta lograr niveles glucémicos aceptables. Si tuvieran un control moderado, será necesario complementar el tratamiento con antibióticos.
Controlar la diabetes
En pacientes con encías enfermas existe mayor riesgo de infección y una reducida cicatrización, pero con control metabólico se puede colocar implantes con cobertura antibiótica. Si la diabetes no se controla hay que evitar cirugías. En una revisión de los estudios epidemiológicos se halló una asociación de riesgo entre enfermedades infecciosas con enfermedad cardiovascular.
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