Una prodigiosa capacidad para inventar historias

Por María Eugenia Valentié

14 Diciembre 2003
Fue un placer releer ciertas obras de Bioy Casares y descubrir algunas que no conocía. Pero pienso que un volumen de casi ochocientas páginas y de un autor importante merece una mejor encuadernación, al menos con hojas mejor cosidas. En ese caso el placer de la lectura sería perfecto.
En su inteligente "Introducción", Pichon Rivière distingue tres etapas: "Plan de invención", "El triunfo de la trama" y "El escritor satírico"; pero por supuesto, reconoce que estos rasgos se mezclan en toda la obra. A través de sus novelas y cuentos puede comprobarse la prodigiosa capacidad de Bioy para inventar historias. Borges recordaba que en sus obras en colaboración correspondían a Bioy los argumentos y a Borges el lenguaje. Y, en cuanto al escritor irónico, este es un rasgo que está presente en casi toda su obra, hasta a pesar suyo, como él mismo lo confiesa.
Las tres primeras novelas que se incluyen es esta selección son La invención de Morel, La trama celeste y El perjurio de la nieve, obras en las que lo fantástico se combina perfectamente con las exigencias de la razón; no hay nada caótico, todo parece ocurrir naturalmente. En ellas están presentes temas que interesan a filósofos y a científicos, como la estructura del tiempo y la posibilidad de universos paralelos. La invención de Morel es el primer libro importante de Bioy, pero, ya desde los 14 años y con la ayuda de su padre, había empezado a publicar libros destrozados por la crítica y por el juicio del propio autor.
En una nota autobiográfica nos cuenta: "Más que el acierto, procuré la supresión de errores en la composición y escritura de La invención de Morel. En cierta manera era como si yo me considerara infeccioso y tomara todas las precauciones para no contagiar a la obra. La escribí en frases cortas, porque una frase larga ofrece más posibilidades de error. Creo que estas frases molestaron a muchos lectores y que, en el prólogo de la novela, cuando Borges dice que la trama es perfecta, hay una clara reserva en cuanto al estilo". La trama nos refiere cómo un solitario en una isla desierta asiste a todos los actos, que se repiten infinitamente, de un grupo de amigos que pasa una semana en la isla. El editor la relaciona con la idea del eterno retorno en Nietzsche, que es, por otra parte, una forma de la eternidad: cada instante es para siempre.
En La trama celeste un aviador, durante una prueba, tiene un pequeño accidente que lo lleva a una ciudad que parece Buenos Aires, pero no lo es. Después de una serie de peripecias logra volver y al problema de los universos paralelos se suma el de la identidad: ¿son dos personas idénticas, pero con historias distintas, las que habitan en esos universos? En El Perjurio de la nieve el protagonista entra a una extraña casa donde todos los relojes se han detenido a la misma hora y donde sus habitantes realizan siempre los mismos actos en el mismo tiempo. La vida se repite siempre igual para impedir la novedad, lo que rompe su identidad, es decir, la muerte.
En la segunda sección se incluye El sueño de los héroes, la novela más intensa y, tal vez, la más realista de Bioy. En ella aparece de nuevo el tema de las repeticiones, en este caso, en relación con el coraje. El protagonista no está muy seguro de haber sido valiente en un momento crucial de su vida. Para ello necesita crear una situación exactamente igual a la anterior y de esa manera lograr cumplir su destino de héroe.En la parte destinada al escritor satírico está el libro que prefiero: Guirnalda con amores. Se trata de una colección de cuentos cortos y perfectos, fragmentos donde se mezclan la ironía con la ternura, la sonrisa con el pensamiento profundo. Es imposible resumir en pocas líneas toda la riqueza que encierra. Por eso elijo un solo fragmento, el titulado Job I (Fábula), dice: "Después de quebrantarlo con infortunios que lo llevaron a la locura y, casi a la blasfemia, Dios fulminó a Job, sin darle ocasión de arrepentirse. En el infierno el alma de Job se ha obscurecido tanto que apenas fulgura la pequeña lumbre de su infinita piedad". En el Fragmento II (Meditación), el autor nos dice que no es muy claro lo que Dios espera del hombre.
También en la Biblia el final, con la reconciliación de Job con Yaveh, es abrupto, y misterioso como corresponde a un texto sagrado. Por su parte, Jung, en su libro La respuesta a Job, nos recuerda que Job habla siempre de justicia y Dios le responde mostrando su omnipotencia. Es como si no comprendiera la intensidad del sufrimiento humano. Para ello necesitará encarnarse en un hombre crucificado. La respuesta a Job es Jesús. (c) LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios