
lo más preciado
un disparo de silencio hunde
tu cabeza en mi pecho
sin tu palabra
incandescente en el agua del altar
una ciudad se oculta en tu muerte
como en los libros antiguos
ahora no sé quién sos
en el viento que traba mi lengua
tu nombre se pierde como un niño
voy a cruzar el puente
donde leíamos el río
sin mirarnos las orillas
padre mío
lo más preciado
no sé tejer este hilo de tu soledad
no sé tocar en la orquesta
de tus ojos cerrados
dáme sustento
si me ves llorar entre los ruidos de la calle
hay palabras que la tempestad
no detiene nunca en mi voz
la palabra es un caballo
que viene a mi llanto
si en esta oscuridad guardo memoria
si no puedo aceptar
la luna que me entrega el abismo
sea tu bendición la flecha
que lanzo hacia el lenguaje
sea la ofrenda
padre mío
templar tu nombre
como una tierra prometida
a mi fragilidad.
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