Inauguraron el primer banco de cordón umbilical

Una opción para que los padres puedan proteger la salud de sus hijos. Se conserva la sangre remanante del cordón umbilical, material desechable.

15 Octubre 2003
Desde el 1 de este mes funciona en nuestro país MaterCell, el primer Banco de Células Madre de Cordón Umbilical para utilización propia. La trascendencia de esta iniciativa reside en la posibilidad que le ofrece a los padres de criopreservar esas células madre o "stem cells", obtenidas de la sangre del cordón umbilical del recién nacido, material que habitualmente es desechado.
Por eso se trata de una decisión que se debe tomar antes del parto, porque conservar las células madre de la sangre remanente en el cordón umbilical "brindará a los padres la tranquilidad y la seguridad de saber que su hijo podrá utilizarlas en el momento que las necesite, para su beneficio o para el de algún otro integrante de tu familia", explica el doctor Claudio Chillik, asesor científico del mencionado banco.

En qué consiste el proceso
El banco tendrá por objetivo el procesamiento, congelamiento y almacenamiento de células madre de cordón umbilical. Este último, obtenido por el obstetra al momento del parto, llegará hasta el banco en una bolsa similar a la que se utiliza para la recolección de sangre.
Luego se mide el volumen de sangre y se evalúan sus características. La selección del material a criopreservar se realiza mediante sustancias colorantes que permiten la identificación de los diferentes componentes de la sangre. Los glóbulos rojos y el plasma son separados.

Chequean la calidad
Previamente a su traspaso a la bolsa de criopreservación, "en se realizan diferentes estudios a fin de chequear la calidad de las células y constatar que no hayan sido contaminadas por elementos extraños. Las bolsas que contendrán los elementos seleccionados poseen características particulares, ya que están diseñadas con un plástico especial que soporta bajísimas temperaturas sin dañarse ni modificar su contenido" describe el doctor Román Bayo, médico hematólogo, director médico de MaterCell.
Para preservar las células madre y su viabilidad, a la bolsa se le agrega dimetil-sulfóxido, una sustancia que evita el daño celular. Ahí comienza una etapa crítica: la del congelamiento.
La criopreservación se hace en forma computarizado -la bolsa se coloca en una caja de acero inoxidable- que baja la temperatura a los ?80º C. Se usa la fase gaseosa del hidrógeno. Alcanzado ese nivel, el contenido se traslada a un termo de conservación definitiva, con una capacidad de almacenamiento de entre 800 y 1.000 muestras, y en las que alcanza la temperatura del hidrógeno líquido, es decir, a -196º C.
Los estudios realizados hasta el momento aseguran un perfecto estado de almacenamiento de, hasta al menos, 15 años. A partir de allí, los bancos realizan análisis de calidad y conservación para garantizar el perfecto estado de las muestras.

La entidad hace el traslado
Si fuese necesario, el banco se responsabiliza del traslado del material hasta el lugar en el que será utilizado: sanatorios, clínicas, hospitales o cualquier otro centro de salud en el que sea requerido para el tratamiento del propietario original.
El proceso de descongelamiento se realiza a los 40º C aproximadamente y no reviste mayores dificultades ni representa un riesgo a la hora de garantizar la perfecta viabilidad del contenido.
Para mayor información, consultar en la línea telefónica gratuita: 0800-444-6283 (MATER)

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